sábado, 2 de diciembre de 2023

El encallamiento y salvamento del vapor “Limarí”

 



El 07 de junio de 1919, a las 5.30 am encalló frente a las costas de la Caleta, actual distrito, de “Santa Rosa” (por aquel tiempo, jurisdicción de Puerto Eten) el vapor “Limari” de propiedad de la C.S.A.V (Compañía sudamericana de vapores) de Chile. Traía a bordo carga y varios cajones de dinero en efectivo. Según los informes, la causa del encallamiento fue un error por falta de pericia del piloto de la nave. Tras el encallamiento del vapor “Limarí”, según el diario El País de Chiclayo del 30 de enero de 1920, una compañía de seguros compró el cargamento de sus bodegas y procedió a desembarcarlo. En el proceso contribuyeron pobladores de Santa Rosa contratados para tal fin. Antes de eso, parte de los enseres de la nave fueron saqueados. El vapor “Limarí” no era ajeno en nuestras cosas. Medios de información de Lima, Chiclayo y otras ciudades del país, consignan publicidad constante de la compañía propietaria del vapor y de la embarcación como parte de la línea de Valparaíso a Panamá “con escala en Coquimbo, Antofagasta, Iquique, Arica, Mollendo, Callao, Salaverry, Pacasmayo, Eten, Paita y Panamá”.



La Revista Variedades de Lima, en una de sus ediciones de junio de 1919, refiere el hecho en los siguientes términos “una nota sensacional de los últimos días ha sido el encallamiento del vapor chileno Limarí frente a la caleta de Santa Rosa, siendo auxiliado oportunamente por el barco peruano Mantaro (que regresaba de Panamá con dirección al puerto del Callao) y por los remolcadores de la firma comercial, también peruana, de la Vda. De Piedra e hijos, de Eten”. En otra de sus ediciones, el 27 de diciembre de 1919, señala “… la posición en que quedó el barco y la falta de elementos necesarios para el salvamento hicieron que poco a poco fuera perdiéndose por el embate de las olas. Felizmente, ahora, se trata de salvar la nave y para el efecto se han llevado todos los elementos indispensables para esta obra. El barco permanece encallado frente a la caleta de Santa Rosa, cerca de Eten, y ha podido hacérsele recobrar su posición primitiva. Quizás dentro de poco tiempo podrá ser reflotado el buque y puesto en servicio activo. Las familias de Puerto Eten (Santa Rosa y otros lugares cercanos) aprovechando estas circunstancias acostumbran llevar a cabo paseos dominicales al barco naufragado, dada la poca distancia que lo separa de la playa. Estos paseos son muy pintorescos…”.



Las referencias al encallamiento y las metáforas y curiosidades surgidas a raíz de este hecho se han prolongado en el tiempo. El imaginario popular lo ha referido hacer comentarios y comparaciones diversas. Por ejemplo, el periódico “Ahora” de Chiclayo del 26 de agosto de 1934, presenta una crónica sobre el distrito de Santa Rosa denominando a la antigua caleta como “Reina de los chiclayanos” y refiriendo el incidente del “Limarí” con mucho sarcasmo para hacer burla del señor Mariano Pagador (candidato y político de aquel entonces) poniendo en su boca las siguientes palabras “cuando yo sea senador haré que se eche a pique un barco mensualmente, pero un barco más grande que el Limarí”. Otra metáfora de corte político la publicó en semanario “El diablo predicador” de Chiclayo del 21 de junio de 1919 (a 14 días del hundimiento) señalando “ROMPE CABEZAS - ¿saben ustedes en qué se parece el actual gobierno al vapor Limarí? Porque tiene que encallar indefectiblemente el 16 de agosto”.



Los antiguos santarroseños refieren que el hundimiento del vapor ocurrió debido al estado de embriaguez de sus tripulantes; que entre los enseres antiguos de muchas familias del distrito existen muebles saqueados de la embarcación; que muchos varones de la caleta participaron en el rescate de los pasajeros y que la embarcación siniestrada fue visitada en muchas oportunidades por pobladores y curiosos de muchas ciudades del Perú.

 

 

Desórdenes religiosos: La expulsión de curas franceses en Chiclayo, 1919.

 

Parque principal de Chiclayo, año 1919.

A propósito de la llegada de sacerdotes franceses a Chiclayo en 1913, el Periódico chiclayano "La Abeja" del 08 de junio de 1913, publica la nota titulada "¡Alerta!, Sacerdotes extranjeros como párrocos de Chiclayo" en la que sale en defensa de los sacerdotes peruanos salientes; Villavicencio y Torres. Culpan al Obispo de Trujillo (Manuel Santiago Medina y Bañón) y reclaman acción a las autoridades "Como lo hizo el Dr. Leguía y Martínez cuando fue Prefecto de Piura, que no dejó ejercer el ministerio a los Redentoristas" (Ver: "Disturbios en Chiclayo" de Miguel Díaz T.) Desde el 18 de abril de 1919, se producen disturbios en la ciudad debido a los "cambios" ejercidos por tres sacerdotes franceses respecto a costumbres y tradiciones católicas de la ciudad. Los hechos concluyen con la muerte de tres manifestantes y la huida, por el Puerto de Eten, de los sacerdotes Cipriano Casimir, León Bon y Dionisio Jonneretop. El 28 de abril de 1919, Se abre, de oficio, un juicio por lesiones y maltratos en perjuicio de los sacerdotes franceses como víctimas en los disturbios en Chiclayo en viernes santo. Fue juez del crimen Don Augusto Llontop. Ya, desde el inicio, el año 1919 se mostró convulsionado en lo político con una mayoría (entre la población) proleguiísta, antipardista y antiaspillaguista; y por la exigencia de la población del cumplimiento del decreto de exhumación y homenaje a los restos de los próceres de la Independencia de Lambayeque.


Inicio de los deslucidos oficios de Semana Santa de 1919 en Chiclayo

La Revista Variedades de Lima, fechada en 10 de mayo de 1919, afirma "Los desórdenes religiosos en Chiclayo. Ha sido tema de vivos comentarios los desórdenes religiosos ocurridos en la ciudad de Chiclayo hace una quincena, más o menos, y de resultas de los cuales han tenido que abandonar esa ciudad los curas franceses a quienes se había confiado los servicios parroquiales. Los desórdenes, que culminaron en un conflicto entre la tropa y el pueblo en el que hubo dos muertos y muchos heridos, se debieron a que la autoridad secundó a los curas franceses en su propósito de impedir la salida de una procesión nocturna de Semana Santa. La idea en sí es excelente, pues toda fiesta religiosa nocturna debe abolirse, pero parece que se tropezó ante la fe y el apego a la tradición inquebrantables de las clases populares de Chiclayo y hay que notar también que la autoridad estuvo muy precipitada ante el temor de que la procesión degenerara en manifestación antigobiernista, como se afirmaba".

Disturbios en Chiclayo, 1919

                                                         Manifestaciones cerca del Parque principal


El 31 de mayo de 1919, el periódico satírico “El diablo predicador” de Chiclayo, publica una sátira sin autor tras la expulsión de los curas franceses en Chiclayo. La sátira narra los hechos en parte: “Plegaria de una Beata. Canción triste de moda - ¡Que triste vida nos vamos pasando/ las ovejitas de este redil/ desde aquel día de viernes santo/ en que perdimos a Casimir// Era un curita de los que hay pocos/ con más virtudes que Jesucristo/ ¡Que lo regrese, pedimos locos/ hoy de rodillas a taita obispo// El pobrecito que es muy buenmozo/ el, nos amaba con amor santo/ y nos quería con sumo gozo/ que era el encanto de mis encantos/ el, nos sabía corresponder/ y era el consuelo de mi sufrir/ ¡cuándo, curita, te podré ver!/ ¡Curita mío, mi Casimir!// triste es la vida sin los curitas/ que les contaba la vida ajena/ con mi carita de alma contrita/ me siento triste como alma en pena/ Padre Dionisio, Padre León Bor/ pasamos tristes el mes de mayo/ consuelen pronto mi corazón/ regresen pronto, pronto a Chiclayo// Soy pajarillo que vivo triste/ de rama en rama, vivo llorando/ ¡Oh que tremendo! Cura, te fuiste/ en cruel angustia yo me he quedado/ ya no resisto tanto sufrir/ que se ha secado mi corazón/ ¡Mi padre amado, mi Casimir! / ¡Padre Dionisio, Padre León Bon! // Padres franceses, padres jesuitas/ no nos olviden ¡Ay no, por Dios! / no olviden nunca a sus ovejitas/ vengan prontito, vengan veloz/ Señor Obispo, su señoría/ a vos pedimos de corazón/ que venga pronto mi Casimir/ a consolarme de esta aflicción// Vengan prontito de cualquier modo/ vengan prontito con sumo gozo/ y los herejes muérdanse el codo/ con mi Cipriano, que está buenmozo/ que no resisto tanto sufrir/ que se ha secado mi corazón/ ¡Mi padre amado, mi Casimir! / ¡Padre Dionisio, Padre León Bon! // ”

 

viernes, 1 de diciembre de 2023

Compañías circenses en Chiclayo durante la primera mitad del siglo XX

 



Los ciudadanos de la ciudad de Chiclayo y, en general, de diversas ciudades del departamento de Lambayeque se han deleitado con elementos del arte circense en mayor proporción en tiempos republicanos. La prensa departamental da cuenta de dichas presentaciones desde fines del siglo XIX a inicios del siglo XX. A continuación, una síntesis:

A la ciudad de Chiclayo, en mayo de 1891 según el periódico El Republicano del 5 de mayo de dicho año, llegó el Circo Quiroz. Realizó 8 funciones muy exitosas y presentó números artísticos de equitación, malabarismo, contorsionistas y trapecistas. Según la prensa “el circo Quiroz es uno de los mejores circos que tendrá en todas partes que ser bastante aplaudido y cosechar muy buenos duros, dejando como ha dejado entre nosotros gratísimos recuerdos”.



En la ciudad de Chiclayo, se presentó en diversas oportunidades del Circo Cavallini. La primera fue en 1904 en las ciudades de Chiclayo y Lambayeque, según informó el periódico La Ley de Lambayeque del 14 de octubre del mismo año. Luego, en una edición del mes de febrero del año 1909, el periódico La Protesta Libre, cubre una nueva presentación del Circo Cavallini “ante numeroso público… quedando bien en sus trabajos tanto los artistas como los animales…”. Una última y exitosa visita de este circo a nuestra ciudad se produjo en diciembre del año 1913.

Entre el 1 y el 3 de diciembre de 1907, según el diario El Progreso en sus ediciones del 02 y 03 de diciembre, estuvo en Chiclayo el CIRCO NELSON. No se contó con la acogida de público y la prensa destacó "errores" de las presentaciones que tuvo por efecto el embarque del circo por Eten a otro destino.



En abril de 1920, según el periódico El Departamento del 23 de abril de dicho año, se presentó en Chiclayo el Gran Circo Norteamericano Shipp Feltus, reconocido a nivel internacional, llegó a nuestra ciudad concitando la atención de toda la población. Según su apoderado, Sr. Ricardo Fernández, “(se trató) del mejor circo de América latina y su paso por esta ciudad constituye un suceso notable”. Entre otros artistas se presentaron los norteamericanos Edwar Shipp, Roy Feltus, Alfred de Seck, Virginia Shipp, Charles Stewart, entre otros.

En Chiclayo, en la edición del 11 de octubre de 1930 del diario Crítica, se anuncia la presentación en el cine y teatro Olimpo de Chiclayo de la compañía G. Salcedo con su fascinante acto de Ventrílocuo. Ya días anteriores, en el mismo escenario, se presentaron La Porteñita, compañía de variedades y el reconocido humorista de aquel tiempo Rit Peter junto a Antonio López de Castilla.



El periódico La Voz del Chiclayo del 06 de mayo de 1934, anuncia la presentación en la ciudad del Circo de los hermanos Razzore, que vino después de una larga temporada en Lima “con un vasto y competente elenco…”. Según Miguel Díaz Torres, “El circo Razzore, fundado en Brasil por un italiano, en el siglo XIX recorrió toda América. Tuvo un trágico final. El barco que los traía de Cuba a Colombia se hunde en 1948 muriendo muchos de sus artistas y los animales amaestrado como leones y monos”.



El diario El Tiempo de Chiclayo del 28 de agosto de 1951, anunció la presentación en la ciudad del Gran Circo Hispano, con sus atracciones: los demonios del aire, los hermanos Dercia y los Hamamora (grupo que representó la realidad del mundo oriental).

sábado, 23 de septiembre de 2023

Historia de la construcción del edificio del desaparecido Banco de Fomento Agrario del Perú sucursal Chiclayo

 

                      Imagen del Proyecto Ganador del Edificio del Banco de Fomento Agropecuario sede Chiclayo

Uno de los edificios emblemáticos de la ciudad de Chiclayo es la antigua sede del Banco de Fomento Agropecuario, denominado luego Banco Agrario, ubicado en las esquinas de las avenidas Balta y Bolognesi de esta ciudad. El edificio de modernas características atrajo la admiración de quienes, como yo, lo vimos inmenso durante la década de 1970, tiempo de nuestra niñez. ¿Cómo se produjo su construcción? ¿Quiénes son los autores de dicho proyecto? Aunque la Monografía de Lambayeque del Sr. Ricardo Miranda del año 1959 aportó valiosa información al respecto, el presente artículo se basa en la información de la Revista El Arquitecto Peruano N.º 249-250-251 de 1958.

En enero de 1958, el antiguo Banco de Fomento Agropecuario, por iniciativa del arquitecto Ramón Remolina (además, funcionario del banco) convocó en la ciudad de Lima a un concurso arquitectónico de anteproyectos para el edificio de su agencia en Chiclayo. Al concurso se presentaron catorce postores estando el jurado calificador integrado por los destacados arquitectos Manuel Valega Sayán, Roberto Wekeham y Ernesto Paredes. A solicitud de la institución organizadora se incorporó a los ingenieros Ramón Remolina (en representación de la Sociedad de ingenieros) y Pedro Arellanos, en representación de la entidad financiera. Las propuestas presentadas fueron expuestas y, luego, evaluadas, se decidió declarar ganador al trabajo codificado como “E – 13 – E” por ajustarse a las condiciones requeridas en la convocatoria y proponer una solución armónica entre las funciones de la planta y las elevaciones.

El trabajo ganador de los 10 mil soles otorgados al primer puesto, de los arquitectos, Marcelo Elejalde Vargas, Otto Polack y Manuel Ungaro, destacó por el buen aprovechamiento del terreno, correcta zonificación y distribución interior que cumplían las exigencias del banco para el cumplimiento de sus funciones, adecuada solución para la protección solar, buen sentido constructivo y carácter arquitectónico adecuado.



El cierre y premiación del concurso se realizó en la sede de la Sociedad de arquitectos de Lima donde se dieron discursos y halagos a la obra de los ganadores. La obra es considerada como emblemática del denominado movimiento moderno de la arquitectura peruana.

Actualmente, el edificio, es sede de una de las Escuelas Profesionales de la Universidad nacional Pedro Ruiz Gallo de Lambayeque.

viernes, 11 de agosto de 2023

Cronología de los semanarios periodísticos en el departamento de Lambayeque

 


Portada del Semanario Expresión de Chiclayo


A lo largo de la historia del periodismo regional, han sido muchos los semanarios que han desarrollado su labor en distintas ciudades del departamento. Presento una lista de los medios periódicos (semanarios y bisemanarios) que, dedicados a temas culturales, políticos o misceláneas han dejado su huella e impronta como selectos medios de comunicación.

El Liberal, fue un semanario político que existió entre 1868 y 1879. Fue editado por Don Manuel Crisanto y representó los intereses del Club del Pueblo, partido político fundado por José Balta. Según Jorge Zevallos (1947, p. 42), en 1878 fue clausurado por el gobierno.

El Republicano, seminario que circuló en la ciudad de Chiclayo entre 1873 y 1902. Su editor y director fue Don Juan Manuel María Campos. En 1899, reaparece con Don Arturo Schutt Saco, como editor y director. En 1900 se convirtió en diario, editado por Don José Armando Vélez.

El Fénix, semanario de la ciudad de Lambayeque, editado y dirigido por Don Emiliano Castillo, circuló entre 1887 y 1892. Representó a los intereses del club liberal “Fraternidad y Progreso”, institución fundada por el intelectual Germán Leguía y Martínez.

El Taymi, Semanario de la ciudad de Ferreñafe que se editó desde 1890. Fue editado, administrado y dirigido por Don Carlos E. Navarrete.

Juventud, semanario que representó los intereses del Club “Instrucción y Progreso”. Existió desde 1898 hasta 1900. Manifestó ser el vocero de la regeneración de Lambayeque.

La Verdad, semanario chiclayano de “Política, Literatura, Noticias” que circuló entre 1891 y 1892. Fue dirigido y editado por Don Gregorio Campos Polo y defendió los intereses y causas justas de los ciudadanos de Chiclayo.

La Concordia, Semanario ferreñafano que circuló entre 1894 y 1908. Fue una publicación independiente y distante a los intereses de Don Nicanor Carmona, el ciudadano más influyente de la ciudad en aquel momento.

El Bohemio, “Semanario Literario y Científico” de Ferreñafe, publicado entre 1901 y 1902. Fue dirigido por Víctor E. García. El Martillo, semanario fundado en Chiclayo el 8 de febrero de 1903, existió hasta 1919.

El Porvenir, semanario de Lambayeque. Se publicó en 1905 como órgano de la “Juventud lambayecana”, reapareció en 1910 como “Publicación semanal e independiente”.

La Abeja, semanario de Chiclayo publicado entre 1910 y 1947. Fue dirigido y editado por Don Manuel Uchofen Patazca, difusor del anarquismo en Chiclayo.

El Zeppelin, semanario chiclayano publicado entre 1918 y 1967, se caracterizó por contener caricaturas y su estilo satírico, político y anticlerical. En 1946, fue premiado por la municipalidad de Chiclayo.

El Diablo Predicador, fue un semanario anticivilista de Chiclayo, publicado entre 1919 y 1930. Apoyó la candidatura de Augusto B. Leguía en 1919.

El Guante, fue un semanario de Monsefú editado entre 1919 y 1925; dirigido y editado por Don Juan de Dios Barrueto. Apoyó la candidatura de Leguía.

El Regenerador, fue un semanario político de Lambayeque que también apoyó la candidatura de Augusto B. Leguía.

La Voz de Lambayeque, “Semanario político, noticioso, literario, comercial e industrial” se publicó en la ciudad evocadora entre 1923 y 1924. Su director fue Don Miguel Vargas Gárate.

El Bronce, semanario de la Sociedad Cultural “Manuel González Prada”, se publicó entre 1925 y, por lo menos, 1927.

El Horizonte, semanario de Monsefú, circuló entre 1928 y 1967. Su director fue Don Benjamín Pisfil Ayala. Destaca su campaña contra el presbítero Arístides Pita.

La Gaceta de Lambayeque, fue un “Bisemanario Informativo” leguiista que circuló entre 1929 y 1930.

Crítica, semanario aprista de Chiclayo, circuló entre 1930 y 1931. Fue clausurado por el prefecto de Lambayeque Don Artidoro Ugaz Barrenechea su lema fue “Tribuna de ardida beligerancia: contra los malos maestros, contra los falsos apóstoles, contra los vividores, contra los políticos profesionales”.

La Idea, fue un “Bisemanario aprista informativo” que circuló en Chiclayo en 1931. Su lema fue “Quienes tratan de dividir al proletariado, son agentes indirectos de nuestros enemigos”.

El Eco de Ferreñafe, fue un semanario publicado en 1933.

Oiga, fue un “Semanario informativo e independiente” de Chiclayo, editado en 1939 por Don Tulio Campana Reyna.  

Semanario Alborada de Chiclayo editado en 1941.

Carteles, fue un “Semanario popular ilustrado” publicado en Chiclayo entre 1945 y 1946. Dirigido y administrado por Don Nicanor de la Fuente (NIXA) y José Bracamonte. Tambien editaron Ahora de Chiclayo (1933 - 1934) y La Hora de Chiclayo (1931 - 1933).  

Semanario Doña Filo de Chiclayo, editado entre 1926 y 1959, y reconocido como un “Semanario jocoso, literario y de caricaturas” fue dirigido por Eugenio Sosa Farfán. 

Semanario Expresión de Chiclayo, circula desde el 13 de agosto de 1993, dirigido por Doña Rosa Chambergo. Medio respetuoso de la libertad de expresión, es editado por el periodista Daniel Vera y muestra contenido variado: política, cultura, noticas regionales, informes, entrevistas. Complementa su acción con medios de cobertura digital y es, PER SÉ, la única fuente cultural que no restringe espacio a la investigación de las diversas ramas de la ciencia y el saber.

miércoles, 21 de junio de 2023

"La Hora Católica" de Chiclayo en 1935

 

                                          Fotografía en Periódico "Rumbos" de Lima del 08 de octubre de 1935

La década de 1930 estuvo marcada por hechos de distinto corte: político (tras el golpe de estado de Sánchez Cerro a Leguía, el avance del fascismo y la instalación del tercer militarismo) económico (por las consecuencias en todo el país de la crisis mundial del 29) migratorio (por la campaña anti asiática inspirada en el “peligro” que, según pocos, implicó la prosperidad de chinos y japoneses a quienes llamaron “lepra amarilla”) y moral (por el avance de las nuevas modas en el vestir, en la música, en las costumbres importadas de Europa y por los mensajes “inmorales” que se transmitieron a través de las películas de la cinematografía). La iglesia, en este último punto, inició en Lima una campaña para brindar “orientación moral” a su feligresía. Esta campaña dirigió mensajes de alerta contra el APRA, el marxismo y el cine. El principal medio de difusión de las ideas católicas en estos temas fue el periódico “Rumbos” de Lima; luego, se adscribieron a la campaña otros medios de la capital y de provincias.

El periódico “Rumbos” en su edición del 08 de octubre de 1935, informa y da cuenta que “Se establece la hora católica en Chiclayo”; para ello, replica el artículo publicado en el diario “El Tiempo” de nuestra ciudad del 17 de setiembre del mismo año resaltando que esta acción de difusión radial fue iniciativa de los miembros y directores de la Acción Católica de esta ciudad.

El artículo de “El Tiempo”, menciona “Como en las ciudades más cultas, como en los mejores centros de acción social, anoche (16 de setiembre de 1935) bajo la dirección del Dr. Luis Pacheco Wilson, se inauguró en la estación de radio M.O.N.A, la Hora Católica por Radio; desarrollando un interesante programa eucarístico que ha merecido los mejores comentarios y la más unánime simpatía del numeroso público que asistió a nuestro parque central”. Las audiciones tuvieron lugar todos los días lunes de 9:00 a 10:00 de la noche.

El discurso inaugural estuvo a cargo del Dr. Pacheco Wilson, quien refirió la importancia y necesidad de orientación moral que quedaría garantizada con este programa radial. Además, agradeció al prefecto del departamento. Sr. Gonzalo Cabada Dancourt, por acceder y colaborar con esta acción, mostrando así su “deseo ardiente de hacer bien a nuestro pueblo, no solo en su adelanto material sino también en el avance de su cultura y elevación moral”. La actividad fue encabezada por el párroco de la ciudad Pbro. Sr. Mondoñedo.

La conferencia dictada durante el primer programa estuvo a cargo del Sr. Porfirio Silva, quien replicó la dictada por el fraile Álvarez (agustino de Lima), titulada “La Eucaristía y la consciencia profesional”. El medio periodístico resalta que la alocución del Sr. Silva se realizó “con calor de entusiasmo y acento oratorio firme y persuasivo”. Posteriormente, se informó sobre los preparativos del Congreso Eucarístico que se habría de desarrollar en la localidad de Monsefú y se comentó con alegría la participación de más de tres mil hombres de toda condición social en la comunión del domingo 15 de setiembre. El evento cerró con la participación de una banda de músicos y la ejecución de un selecto repertorio.

 

lunes, 19 de junio de 2023

Maestro y liróforo celeste: José Santos Chocano entre Pimentel y Eten en 1921

 



El día 07 de diciembre de 1921, a bordo del vapor “Urubamba”, llegó al puerto de Pimentel el brillante poeta peruano José Santos Chocano; siendo recibido únicamente por dos periodistas, el reconocido poeta César Ferreyros, representante y enviado por la “Revista Mundial” de Lima y Eliseo Abelardo Pita, representante del diario “El Tiempo” de Chiclayo. Chocano retornaba al país después de 17 años. 



Radicado en Guatemala fue expulsado por razones políticas (debido a su amistad con Estrada Cabrera que ocasionó su reclusión por espacio de 6 meses) y desde Panamá, lugar en el que se le diagnosticó un mal estomacal de serias consecuencias, regresaba al país. El periplo por nuestra tierra fue, ciertamente, un paso rápido que, aunque ligero, mereció mayor atención de nuestras autoridades y poetas locales (que no eran pocos ni malos).



Causó mucha sorpresa entre los hombres de prensa el poco interés que suscitó la presencia del bardo en Lambayeque. En su reporte del 08 de diciembre, Ferreyros, periodista del medio limeño, indicó el único “hijo del departamento de Lambayeque que saludó a nuestra gloria nacional ¡Ah si hubiera sido un posible candidato a la presidencia de la república! Entonces el puerto embanderado, banda de cachimbos a granel, cohetes de arranque a troche y moche, todas las embarcaciones también embanderadas y repletas de aspirantes a diputados, alcaldes, prefectos, subprefectos y todo lo que necesita el presupuesto del país para ser confortablemente distribuido…”. Eliseo Abelardo Pita, por su parte afirmó en su reportaje publicado en el medio local el día 09 de diciembre de 1921 sobre el reconocimiento que mereció el poeta “los pueblos de nuestra región debían apersonarse a rendir un homenaje al famoso poeta, gloria de la patria y honor del continente, don José Santos Chocano, que regresa después de muchos años…”.



Chocano vino a Perú, según dijo, a reencontrarse con su familia, a ofrecer algunos recitales de su poemario “Oro de indias” y “Olor de selvas”, solicitar el apoyo del gobierno peruano para recuperar sus no pocos bienes en Guatemala y a merecer del congreso de la república la gracia de contar con los ingresos que le fueron asignados cuando fue representante diplomático en Centroamérica pues, afirmó, “me permitirá entregarme a una curación radical, dentro de un ambiente de reposo, y entonces dedicarme por completo a mi arte…”. según Eliseo A. Pita, “Chocano viene enfermo. Si su aspecto nos lo había dicho ya desde el primer momento en que lo vimos, las declaraciones que nos hace lo confirman”. Además, el poeta da a conocer con profundo dolor que los sucesos de Guatemala le han hecho perder un tesoro fabuloso, diez veces mayor de su anterior producción “… tengo en la actualidad de las setecientas cuarenta, apenas ciento veinte reconstruidas”.

Entre Pimentel y Eten, las declaraciones de Chocano ante Eliseo Abelardo Pita, primero, y César Ferreyros, después, muestran una variedad de temas que conviene tocar: habló sobre su deseo antiguo de conocer Cajamarca y Cuzco; resaltó la pieza oratoria del Sr. Germán Leguía y Salcedo, titulada “Oración a Bolívar” que a su entender hizo justicia a la obra del libertador venezolano; refirió el error ecuatoriano sobre su postura con respecto a la frontera y límites con Perú, recordando aquel antiguo verso que generó molestia en el país del norte “Si no es el Ecuador un pordiosero / Ecuador ha muerto con Montalvo”; además, confirma su deseo de la conformación de una comisión de propaganda ante el incumplimiento de Chile de los compromisos adquiridos en el Tratado de Ancón que dio fin a la Guerra de 1879.

Al medio limeño, Revista Mundial, afirmaría su deseo de ser nombrado embajador en México, pueblo por el que guardaba cariño y respeto profundo y, agrega una sentencia sobre su esperanza de vida “le juro que, si todo el país se levantara como un solo hombre y reconstituyera el imperio para hacerme el Inca emperador, renunciaría tanto por la felicidad suprema de poder dedicarme completamente a mi arte”