Portada de la obra
Alfonso Samamé Rodríguez, reconocido
historiador ferreñafano, ha publicado “Ferreñafe: Leyenda, tradición e
historia”, libro que compendia 35 años de investigación sobre la historia y la
cultura de la tierra natal del autor. El texto bien presentado de 148 páginas,
reúne poco más de 80 ensayos cortos sobre diversos temas de la cultura
ferreñafana e incluye estudios geográficos, históricos, entrevistas, imágenes
antiguas y facsímiles documentales, que denotan la disciplina y preocupación de
un investigador bien documentado, cuyas versiones se basan en fuentes
históricas confiables y, por lo tanto, significan un aporte grandioso en la
tarea inconclusa de sintetizar y construir la historia de Lambayeque. Al
referir la idea de “construcción” afirmo la necesidad de sistematizar la
Historia Regional de Lambayeque, hacerla un solo cuerpo, a partir de una
profunda reflexión que incluya la discusión sobre el componente filosófico de
la historia regional. Por el momento, la falta de reflexión impide la cohesión
de sus elementos, el conocimiento pleno de los aportes, la cuidadosa aplicación
del método de investigación histórica y el reconocimiento de los historiadores.
Es indispensable la constitución de una entidad histórica lambayecana que
coadyuve al fortalecimiento de la identidad y sentido de pertenencia desde lo
regional hacia lo global; para ello, la construcción de la Historia Regional de
Lambayeque resulta indispensable.
En las primeras páginas, Ricardo
Céspedes Mozo reconoce a Samamé resaltando su “espíritu de investigador acucioso”
afirmando “los ferreñafanos por primera vez sabremos quienes somos, de donde
provenimos y esto será vital para diseñar nuestros objetivos como ciudadanos”
(p. 2). Raúl Chanamé Orbe, prologuista, afirma que “una investigación documental
basada en fuentes primarias sobre la antigua reducción de Ferreñafe (siglo XVI)
nos permitirá hoy enlazar la historia Sicán, castiza y criolla como continuidad
y metamorfosis” (p.3) para luego concluir que “con este aporte se demuestra que
la historia es un proceso continuo que metaboliza instituciones, asimila reglas
y sintetiza ideales … Ferreñafe es la síntesis de un ADN milenario llamado
peruanidad que enlaza los tiempos en un mismo territorio”(p.4) El propio autor,
en su introducción a la lectura del libro, indica el objetivo de su
investigación “aclarar el problema histórico de la fundación de Ferreñafe” y
presenta las siguientes preguntas de investigación “¿Qué es una fundación
española? ¿Cuáles son las ciudades que tienen fundación española?” (p.8) para
luego dilucidar una razón histórica al acta y plano de fundación, el pueblo y
reducción de indígena, entre otros importantes temas de estudio.
En “Iniciación a la Crítica
Histórica” (1968) el belga León Halkin nos aproxima a esta reflexión: ¿Cuál es
el valor humano de la historia? Cual su valor práctico, su necesidad e
importancia. Hace un tiempo, he puesto a consideración de la comunidad
académica la categoría “Secuencia Natural de la Historia”. Afirmo, que la
historia tiene su punto de origen e influjo en el hombre en el tiempo, pero que
el inicio de la secuencia histórica se produce en el contacto de la persona con
sus pares en el contexto geográfico íntimo y próximo. Una historia cercana,
local y regional, da sentido e identidad al hombre. Le permite cambiarse y
cambiar, mejorarse y mejorar su entorno. Entonces, el sentido de la proximidad
otorga a la persona un sentido vital.

El libro se inicia con una
presentación geográfica de la provincia para, luego hacer una remembranza
ordenada de las gestiones y personas que intervinieron en su creación.Samamé
interviene en la controversia sobre la fecha de fundación de la ciudad,
afirmando una más antigua a la normalizada y ubicándola en 1535 y no en 1550.
Proporciona y trasncribe documentos del Archivo General de Indias de Sevilla
(España) hasta donde llegó como estudiante aplicado e investigador naciente.
Llama la atención su estudio sobre los homónimos de Alonso de Osorio que nos da
una luz para comprender la necesidad de seguir indagando sobre el origen y
fundación de la ciudad de Ferreñafe. Destaco un agradable estudio sobre la
visita de Martínez Compañón en 1783. El autor hizo un maravilloso y completo estudio,
que incluye, sobre la devoción a Santa Lucía; la descripción y creencias sobre
Ferreñafe viejo y encantado; facsímiles con las firmas de alcaldes de indígenas
y las referencias a las familias antiguas con apellidos yunga o muchik.
Somos herederos de un vasto legado al
que reconocemos como el “Patrimonio Cultural Vivo” de Lambayeque y debemos
sentirnos orgullosos de él. Esto pone a cada ciudadano en particular, en la
urgente tarea de no solo enseñar a admirar el pasado, sino enseñar a conocer,
valorar y amar nuestro patrimonio cultural (histórico, arqueológico, artístico,
folclórico…) con las formas y estrategias adecuadas. Hemos logrado reconocer
nuestra realidad multicultural, ahora, debemos programar tareas que nos
permitan ir más allá de la coexistencia pasiva, y lograr un modo de convivencia
evolutivo y sostenible, propiciando la instauración del conocimiento mutuo, el
respeto y el diálogo entre los diferentes grupos culturales. En ese el libro de
Samamé Rodríguez debe ser leído con especial interés.
¡Enhorabuena!