miércoles, 25 de febrero de 2009

A propósito de peruanismos: "La vela verde y la zamba canuta"



En la Obra “Peruanismos” (1994 – Biblioteca nacional) la lingüista Martha Hildebrandt Treviño indica que “En el habla familiar del Perú decirle a uno vela verde o zamba canuta es insultarlo gravemente”.
Empecemos con un antecedente: El verde es un color que hemos ligado desde antiguo a la primavera, la vegetación y la esperanza que es, a su vez, una virtud teologal. El color verde en la casulla de los sacerdotes se usa durante todo el año en el llamado “Tiempo ordinario”. Sobre la “Vela verde” diré que su origen se remonta a la Santa Inquisición. Verde era el color del Santo Oficio: la gran cruz ceremonial, el campo central del estandarte, la cruz en la medalla usada por los inquisidores, la carroza en que se llevaba al acusado y los cirios a los lados del gran crucifijo colocado sobre un mantel de terciopelo dentro del ambiente del tribunal; todo era verde.
El tradicionalista Ricardo Palma comenta que, para 1760, los penitentes del Santo Oficio salían vestidos con sambenito (Túnica de los reconciliados), coroza (Cono de papel en la cabeza), soga al cuello, mordaza (Instrumento en la boca para impedir hablar) y vela verde en la mano. No había escena más humillante que esa.
Otra forma de insultar o agredir verbalmente es decirle a alguien "zamba canuta”. Se cree que la frase proviene de Chile donde afirman que la expresión alude a una mujer de origen africano llamada “Canuta” por ser evangélica y que solía gritar sus pecados en público. Entonces decir la “Zamba canuta” es mencionar al otro sus verdades.
Los peruanos insultamos popularmente desde hace mucho tiempo. Según Jorge Paredes (Diario “El Comercio”) los tópicos recurrentes en nuestra sociedad son: la madre, el sexo, la raza y lo escatológico (Creencias religiosas).
Si se trata de términos locales: El peruano no vigila sino “Aguaita”, no se casa sino se “Amarra”. El soldado es “Cachaco”, el desnudo es “Calato”, el que se molesta “Se pone liso”, el hombre de baja estatura es “Chato”, el ambulante es “Canillita”, la sarna es “Caracha”, el pupitre es “Carpeta”, la mugre es “Carca”, una vivienda pobre es un “Rancho” y podríamos seguir en una lista interminable que solo debo cerrar por motivo de espacio.
El nuestro es un país de riquezas sorprendentes. Las tradiciones populares, el arte, la belleza y originalidad lingüística, el sincretismo religioso, las danzas, poesías… dan forma a una cultura original y que se recrea con un dinamismo sin igual con el paso del tiempo.
En Argentina Sergio Bufano y Jorge Perednik publicaron en 2006 el “Diccionario de la injuria”. No incluyeron peruanismos en dicha obra pero el “Arte” del insulto popular acriollado tan propio de nuestro país debe también ser sistematizado. ¿Sistematizar el insulto? ¡No! Sistematizar las ideas, las palabras, las tradiciones y creaciones populares para salvaguardarlas. Eso también es cultura.

domingo, 15 de febrero de 2009

La Virgen Purísima de Túcume


Un mar humano inunda las calles de Túcume. Las miradas extasiadas y, a lo mejor, una lágrima. Corazones latiendo al ritmo del amor hermoso, contemplando la célica escultura… Un mar de almas puras que, enamoradas de la reina del cielo apartan de sí mismas las cosas terrenas para cantar loores profundamente emocionados a la Señora Purísima, a la Virgen Madre y a su Concepción Inmaculada y Santa.
Miles de latidos dirigidos al unísono a la virginia flor, al oro mas puro extraído de la tierra inerte, a la perla mas fina, a la rosa mística que por privilegio concibió fruto de vida abundante que abrió el paraíso para que nadie se pierda. Brilla con luz propia en medio de las tinieblas con tan Divina lumbre que el sol mismo no la iguala. Brilla en el cielo de Túcume nuestra Madre Virgen cual aurora soberana.
¡Mira Madre Pura! Cómo a las puertas del templo se agolpa el pueblo por pedirte amparo, reconociéndote cual madre cariñosa, patrona generosa, su luz, su guía y su perpetuo faro.
En su presencia todo es luz y pureza, ante ella el mal sus ímpetus retira al no poder derribar tan prodigiosa muralla. La multitud canta su ternura como diciendo: ¡Señora mía! ¡He aquí a tu hijo! Un pueblo entero clama a su Dios, a través de la “Mamita más linda”, cuyo semblante de bondad y lleno de gracia jamás le ha sido negado.
Madre de Cristo, Túcume es el bello lauro que tu sien decora. En este y otros venturosos días de plácida alborada, contempla el pueblo tu mirar sereno y confía en la protección intemporal de su destino.
Siempre tus hijos te tenemos a bien: En la noche sombría, como luz pura y celeste faro. En nuestra debilidad, amparo. Y en nuestra tristeza, alegría. Aunque dura sea la travesía y pedregoso el sendero, nuestro afán al caminar no se podría superar sin la ayuda singular de nuestra madre del cielo.
Quiero entonar un himno de ternuraA la mujer más pura,A la Reina inmortal de cielo y tierra
A nuestra Virgen de Túcume bendita En cuyo ser palpita Lo grande, lo sublime y lo divino; Que, creada por Dios para consuelo Del mortal peregrino, Con sus alas de amor nos lleva al cielo.

miércoles, 4 de febrero de 2009

Llamados a la Unidad

Por mucho años creí que la unidad de la iglesia se lograría sólo en el cielo; pero he llegado a comprender que el Señor quiere que la unidad de sus hijos sea visible: “... así en la tierra como en el cielo”.
Cuando la Biblia se refiere a la Iglesia lo hace como a un cuerpo cuya meta es ser sal y luz en medio del mundo. La Iglesia no es un cuerpo monstruoso de muchas cabezas, es un solo cuerpo cuya única cabeza es Cristo. Solamente cuando la iglesia funcione como un cuerpo podrá lograr su meta y cumplir con su responsabilidad. No es suficiente la unidad mística, es imprescindible la armonía visible.
La Iglesia Católica tiene clara su responsabilidad sobre este tema a la luz del Decreto sobre el Ecumenismo Unitatis Redintegratio y la Encíclica Ut Unum Sint, que definen este proceso como uno de sus propósitos principales para el restablecimiento de la unidad de todos los cristianos.
RELACIONES
La Iglesia es un cuerpo, Cristo es la cabeza y nosotros somos sus miembros. Sin embargo, saberlo es distinto a poseerlo. Me alegro de que mi cuerpo físico no se encuentre dividido. Mi boca no habla contra mis oídos y mis extremidades escuchan a mi cerebro.
Las distintas reuniones de creyentes no significan un cuerpo. Mi cuerpo necesita que sus partes estén en relación continua. Ser un cuerpo significa estar relacionados de manera adecuada. Existe una gran diferencia entre un montón de piedras y un edificio. La Iglesia desunida es un conjunto de brazos y piernas. Solo la conexión con la cabeza y los demás miembros nos constituye en un cuerpo. Es oportuno recordar las palabras del Cardenal Lluis Martínez, Arzobispo de Barcelona (España - 2007): “Todos los cristianos hemos de trabajar para conseguir la plena comunión que Dios nos pide”.
El Cardenal Walter Kasper, Secretario del Pontificio Consejo para la unidad de los cristianos, añade:" Hoy ya no hablamos tanto de ·Cristianos separados· o de "Hermanos y hermanas separados" sino de "Otros cristianos" y de "Otros bautizados"... los cristianos de las diversas iglesias ycomunidades eclesiales ya no se ven hoy en día como adversarios; ya no se ponen los unos enfrente a los otros con actitudes de antagonismo, de competencia o de indiferencia, sino que se consideran mutuamente como hermanos y hermanas que han emprendido juntos el camino hacia la unidad plena"
FUNDAMENTOS DE LA UNIDAD
Muchos cristianos católicos creemos que tenemos unidad por compartir las mismas ideas sobre la organización de la iglesia o la liturgia o porque estamos de acuerdo con la doctrina. Pero si TODO lo que nos une es la Doctrina no podremos acercarnos a cristianos que piensen de manera diferente de la nuestra. El fundamento de unidad insustituible lo encontraremos en Jesucristo, al reconocer la voluntad de Dios a través de su palabra.
Cuando comenzamos a relacionarnos como miembros de un cuerpo, hay ciertos principios que entran en juego:
1.- Aceptar la autoridad de Cristo.
Entrar en una relación de cuerpo requiere la existencia de una cabeza visible. Es una cuestión de autoridad. Si uno va a incursionar en alguna área, se dirige al principal responsable. No sólo es importante que todos estén relacionados adecuadamente con Cristo sino que resulta esencial que los miembros del cuerpo se relacionen adecuadamente a las autoridades humanas.
Las autoridades humanas son establecidas por Dios y su propósito es bendecir. Su primera responsabilidad es HACER la voluntad de Dios por encima de sus propios planes. El Ecumenismo es parte de la voluntad de Dios.El Cardenal Kasper nos dice: "En la base de los diálogos ecuménicos hay la común confesión de la fe en la Santísima Trinidad y en Jesucristo, único y universal Salvador y Redentor, y el reconocimiento mutuo del único bautismo a través del cual todos los bautizados entran a formar parte del único cuerpo de Cristo y se encuentran, por lo tanto, desde ahora, en una comunión real y profunda, aunque no completa".
2.- Reconciliación para la unidad.
Para permanecer en unidad hay que caminar en la luz. "Si andamos en luz, como El está en luz, tenemos comunión unos con otros y la sangre de Jesucristo, su Hijo, nos limpia de todo pecado" (1 Jn. 1.7). Si corto un miembro de mi cuerpo o pongo un torniquete en mi brazo, la sangre deja de circular, las impurezas obstruyen el paso y no puede fluir la vida. Lo mismo ocurre con la sangre de Cristo.
Yo he sido educado como católico, y muchos católicos que conozco y que no están de acuerdo con la confesión directa a Dios que practican los protestantes y su apreciación sobre la veneración a las imágenes, tardan demasiado o simplemente no aprovechan el Don precioso de la Penitencia y hacen de las imágenes de su hogar simples adornos casi siempre ignorados.
Mientras estemos divididos no veremos la gracia de Dios obrar perfectamente entre nosotros. Si creemos lo que Dios dice, deberíamos practicar aquello de que: "Si traes tu ofrenda ante el altar, y allí te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti, deja allí tu ofrenda delante del altar, y anda, reconcíliate primero con tu hermano…" (Mt. 5.23). Necesitamos tomar el perdón seriamente, si no nos estamos engañando a nosotros mismos. Debemos motivar el Ecumenismo que propicia la reconciliación de la mejor manera que podamos.
El Cardenal Kasper dice: “La reconciliación reconoce al otro en su alteridad. La unidad en la caridad no se logra cuando la identidad del otro es anulada y absorbida, sino al contrario, cuando ésta llega a ser confirmada y plena"
3.- Humildad para dar fruto.
Se requiere un corazón humilde para lograr la armonía y el éxito en el camino largo y trabajoso del Ecumenismo. Sería hermoso si aprendiéramos a respetarnos y honrarnos unos a otros. Esto es difícil de practicar, Las divisiones y contiendas están directamente relacionadas al orgullo. Un cuerpo que funciona es aquél en que cada miembro sirve al cuerpo y no sólo a sí mismo.
Cuando Jesús escogió a sus discípulos, los formó desde abajo. El Ecumenismo, la Unidad del Cuerpo místico de Cristo no es solo desde arriba. Implica esfuerzo, sacrificio, entrega y deseos de hacerlo también desde abajo. Jesús envió a Pedro a recoger el dinero por los peces; encargó a sus discípulos que buscaran un asno y alistaran la habitación para la cena. Ellos sirvieron y obedecieron. Hoy nos pide preservar la Unidad de su cuerpo ¿Cuál será nuestra respuesta?
Lo que alguien recibe lo debe transmitir. "A quien mucho le es dado, mucho se le pedirá". En Juan 15, Jesús dice: "En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos". "Toda rama debe llevar fruto o será cortada". El cristiano que siembre Unidad tendrá que producir unidad en su momento; entonces dirá: "Señor, aquí esta lo que me diste, y aquí lo que hice con ello".
5.- Responsabilidad
¿Qué sucedería con los matrimonios si los abuelos criaran a sus hijos? La idea es que los padres eduquen a sus hijos para que ellos a su vez maduren y puedan educar a los suyos a su debido tiempo.
Algunos cristianos han llegado a los 40 años de edad y nunca han sido capaces de asumir alguna responsabilidad con respecto de temas, para muchos, incómodos como el de la unidad de la Iglesia que llamamos Ecumenismo. Una de las prioridades que deben tener los sacerdotes y los cristianos concientes de esta necesidad es preparar a los fieles para asumir su responsabilidad.
Un cuerpo productivo y maduro no es un accidente. Es el resultado de seguir cuidadosamente las instrucciones de Dios. Al observar la voluntad de Cristo, los miembros del cuerpo se relacionarán adecuadamente. Un cuerpo en funcionamiento podrá después dedicarse a hacer Su Voluntad en la tierra así como en el cielo para que la gente vea que somos uno como el Padre y el Hijo lo son. "El Ecumenismo y la unidad son un acontecimiento espiritual. Allí donde se logra un consenso ecuménico, este consenso esta experimentado como un don espiritual y como una nueva Pentecostés. De esta nueva Pentecostés habló el Papa Juan XXIII abriendo el Concilio Vaticano II con una clara perspectiva ecuménica. Estoy convencido de que si nosotros rogamos como María y los Apóstoles en el Cenáculo y si nos empeñamos en hacer todo cuanto nos sea posible, recibiremos un día este don".

martes, 20 de enero de 2009

La Familia: Nuestra mejor empresa


Antes de seguir caminando según el llamado de la vocación que dirige una parte importante de nuestra vida; los hombres y mujeres de hoy tenemos la hermosa oportunidad de desarrollar lo mejor de nosotros mismos. Eso, sin duda alguna, se logra en medio de una familia. Hoy, nuestra vocación se desarrolla primero en nuestras casas y después en nuestra empresa, trabajo y vida particular.
Es en la familia donde hemos recibido la formación que determina el estilo de nuestro caminar; todos los valores que necesitamos practicar, las habilidades para relacionarnos, la capacidad de perdonar y amar en toda circunstancia, la identificación con un espacio y con sus costumbres... nuestra primera experiencia formadora se realizó en casa y nuestros padres fueron los responsables directos del hecho.
Un maestro que quiera ejercer liderazgo en su vida debe primero ejercerlo en medio de su propia familia. Recuerda, vivir no implica tanto dar lo que aparentamos como realizarnos de acuerdo a un estilo inspirador en medio de un mundo de inspiraciones frágiles y falsas.
Se nos pide ser sal que de sabor a la tierra y luz que ilumine en medio de las tinieblas, el primer lugar que debemos sazonar e iluminar es el seno de nuestro hogar.
Un hombre que siendo padre que sitúa como líder, ejemplo y maestro de sus hijos; una mujer que como esposa sea la edificadora de su hogar; un hombre que ame a su esposa y cuide de ella como a un vaso más frágil; una mujer, esposa y madre que camine de la mano con los suyos, aconsejando, corrigiendo, alentando... Ese es el tipo de ser humano, de hombre y mujer que el mundo necesita.
Un joven que ame a sus padres reconociendo que en tal amor hay una gran bendición; les sustenta, les protege, les ama sin cansancio, no juzga, no destruye, es paciente... ese es el tipo de joven que rompe los esquemas dudosos impuestos por nuestras sociedades y se sitúa como una esperanza para todos aquellos que aún creemos que el ser humano no es un producto terminado.
No puedes ser luz en el mundo y oscuridad en tu casa, debes ser luz en tu casa, para que esa luz verdadera brille con fuerza en medio del mundo; luz para los amigos y desconocidos que te observan, luz en tu empresa o trabajo, luz que aliente, de calor e ilumine el camino de otros que se convenzan de tal necesidad.
Parece difícil, ¿verdad?, pero no lo es. Todo lo podemos en cristo que nos fortalece, pon tus dudas y temores en las manos amorosas del Padre y descansa en su paz y en su amor; por sobre todo confía, no dejes de hacerlo jamás, Dios te ama, tu solo confía.

domingo, 28 de diciembre de 2008

Túcume: Edén de Pirámides


¡No hay tierra mas hermosa que la mía!. Es una verdad que orgulloso deseo compartir. Túcume es cuna de hombres sencillos y trabajadores. Mis abuelos y sus ancestros, mi madre, tíos y primos dan vigor a tal idea. Su paisaje, historia, religiosidad y tradiciones la convierten en una tierra de ensueño cuyo innegable valor para dar forma a la historia de nuestra Región deseo demostrar brevemente a través de la información que brindo a continuación.


Sobre el valle que Cala Fundara

Con la estirpe ancestral de Naylamp

Surge Túcume, edén de pirámides,

Noble cuna del gran Villarreal.


De la lectura de la “Leyenda de Naylamp” narrada por el cura lambayecano Justo Modesto Rubiños y Andrade, cura de Pacora y Mórrope en la época del Obispo de Trujillo Baltazar Jaime Martínez Compañón y Bujanda, y Don Miguel cabello de Balboa; se puede desprender que los nietos de Naylamp Señor fundador de las tierras lambayecanas; se dispersaron, entre otros lugares, por Jayanca y Túcume. Los pobladores de aquellos centros poblados construyeron y usaron con diligencia en Canal Taymi, torrente de agua que hasta hoy permanece, para el desarrollo y expansión de su actividad agrícola.
Mas adelante entre los años 1100 y 1350 el complejo urbano de Túcume era el centro político de Lambayeque. Tal fue su importancia que, según el investigador monsefuano David Ayasta (Quien hace referencia a investigaciones de Enrique Bruning y Susan Ramírez) tenía una pachaca o parcialidad especializada de pescadores o “lizeros” llamada Faquescoch en el litoral lambayecano.
A la llegada de los españoles, Túcume fue uno de los lugares que mayor interés despertó. Habían ingresado a Motux y lo encontraron vacío; en Xayanca no se detuvieron. En Túqueme o Tucmi pernoctaron en su transito a Caxamalca apoyados por los Cañaris con la finalidad de conocer y capturar al Inca Atahualpa.



Lambayeques aguerridos forjaron

En tus lares su audaz capital

Y plasmaron solemnes pirámides

Prototipos de tu identidad


El pueblo de “Nuestra Señora de la Inmaculada Concepción de Túcume” fue “fundado” por el visitador Gregorio Gonzales de Cuenca el año 1566 durante la visita realizada a las tierras lambayecanas entre 1566 y 1567, con los pobladores de Túcume viejo y Muchumí (Mochumí). En aquel tiempo García de vargas era Corregidor del Repartimiento de Túqueme y Lorenzo Zamudio era Encomendero de dicho Repartimiento. No se puede hablar de una fundación dando a esta el mismo rigor que el aplicado para dar a luz ciudades coloniales. Lo de Gonzales de Cuenca fue la oficialización de la existencia del centro poblado en documentos de la corona. Antes de aquella “fundación” Juan Roldán Dávila y Juan de Osorno habían sido encomenderos del lugar.
El visitador hace referencia en sus documentos al nombre del pueblo como “Túqueme” recogiendo la versión de Pedro Cieza de León en “Crónica del Perú” publicada en 1553 (Primera parte) información resultante de su recorrido por el Perú desde 1548. Este término (”Túqueme”) es distinto del utilizado por el cronista Gracilazo de la vega que, en “Comentarios Reales”, lo denomina Tucmi. Se sabe que el nombre del pueblo proviene de la voz yunga “Tok” que significa Hogar. La actual ubicación geográfica data de los años 1620 a 1622 cuando Túcume viejo fue inundado por el Río La leche.

Hoy tus valles sonríen fecundos

Y la leche ilumina tu faz,

Villarreal navegando en tus vientos

Su paciencia te supo entregar.


Luis Millones, en su publicación “Dioses Familiares: Festivales populares en el Perú contemporáneo” publicada por la Editorial del Congreso de la República el año 1999, refiere en el capítulo V sobre “Dioses y demonios de Túcume” que una vez fundado el pueblo se estableció la parroquia y la Virgen Inmaculada como patrona. Hace alusión al trabajo de los curas que se encargaron de motivar a la población a una lucha contra luzbel (Satanás) enraizado en las prácticas idólatras de la antigua población prehispánica; contando con la protección de la Santísima Virgen que puso en manos de un ángel la lucha del bien, siempre victorioso, contra el mal condenado a la derrota eterna. Así se explica el origen de la tradicional danza de los “Diablicos” que todos los años acompaña la procesión de la Virgen María.


Tucumanos con fe y trabajo

Procuremos la superación

Desde el cielo, nos guía la virgen

De la purísima Concepción.


En tiempos republicanos notamos que fue durante el segundo gobierno de Don Andrés Avelino Cáceres que se crea el Distrito de Túcume el día 17 de Noviembre de 1894, estableciendo como capital el centro poblado del mismo nombre. Su extensión es de 90 Kilómetros cuadrados y sus actuales límites son: Al norte, con el distrito de Illimo, al sur con el Distrito de Mochumí, al este con el distrito de Pítipo y al oeste con el distrito de Mórrope. Hoy el pueblo, debido a su crecimiento demográfico, se ha extendido dando pie a la formación de los Pueblos jóvenes “Federico Villarreal” y “Rudecindo Zavaleta” , la gente de mi tierra dedica su esfuerzo a la agricultura y la ganadería; en centros poblados como “Cruz blanca”, “Sasape”, “La raya”, “Los Sánchez”, “San Bernardino”, “Sasape viejo”, “Túcume viejo”, “El Orcón”, “La Pintada”, “Los Bances”, “Payesa”, “Zápame”, “San Carranquilla” y “Sifón”.


miércoles, 24 de diciembre de 2008

En Jesús, Dios está con nosotros


La plaza principal de la ciudad luce hoy mas bella que nunca. Una lluvia de luces cayó y llenó las calles de color. Las palabras: paz, esperanza, amor, bendición, compartir; están en boca de todos los hombres que, además, desean y piensan en ser mejores.
Los cantos navideños lo indican: ¡Dios está con nosotros! a nacido el Salvador. Esta noche de paz y amor solo interesa dirigir la mirada al pequeño niño de Belén. ¡Dios existe y es real! Y ha sido invitado a posar en el hogar de los hombres y mujeres de buena voluntad que entonan villancicos alrededor de una mesa mientras en el cielo los ángeles de Dios entonan alabanzas según nos recuerda un texto bíblico.
Dios se ha hecho hombre en Jesús. Esa es la buena noticia. Su origen y naturaleza divina no lo separó de la comunidad que le rodeaba y tampoco lo separa de nosotros, por el contrario, nos vincula, nos une, nos acerca. Jesús no habitaba en las nubes, en las alturas místicas, ni en un monasterio contemplativo. ¡Tomó residencia en la tierra!. Su vida humana fue una constante y profunda relación con los demás, con los que quiso compartir en lo más profundo toda la realidad de nuestra vida. En Cristo, Dios quiso estar más cerca de nosotros.
«Nunca te permitas a ti mismo encerrarte tanto en tu propio mundo, que pases por alto lo que Dios quiere que encuentres en el suyo». Debemos reconocer que en estos tiempos hemos reducido la espiritualidad a breves momentos de nuestra vida reservados para ese fin. Para muchos navidad es uno de esos momentos. Esperamos que si Dios quiere decirnos o mostrarnos algo lo haga en esos lapsos cortos de nuestra oración o de las celebraciones en la Iglesia. El resto del tiempo la mayor parte de la gente vive desconectada de Dios. En navidad todos debemos unirnos al pequeño de Belén que, rodeado de sencillez, toma la iniciativa y se acerca a nosotros.
La imagen del pesebre choca con nuestras aspiraciones. Pensamos: Para un Rey un palacio, no un lugar entre animales. Sin embargo, el acontecimiento mas importante de nuestra historia ocurrió en medio de la pobreza y las privaciones.
Belén nos recuerda que solamente unos pocos perciben los eventos más significativos del obrar de Dios y que esos pocos deben proclamar que Jesús nació a quienes no lo creen, aquellos que no pueden decir que Dios está con nosotros. El Señor está, y obra conforme a sus propósitos. Esta certeza debe servir de ancla para nuestras vidas.

sábado, 13 de diciembre de 2008

"Algunos nombres de los pueblos de mi tierra" II parte


En un artículo anterior hice mención a una serie de términos provenientes de la lengua yunga, llamada por algunos muchik, del quechua y de apellidos de conquistadores españoles que hoy denominan a importantes centros poblados de nuestra región.
Deseo complementar la toponimia u onomástica geográfica iniciada hace poco y seguir brindando información sobre los nombres de los pueblos de nuestra hermosa y bendita tierra. El reto es terminar de estudiar el significado de cada nombre de los pueblos lambayecanos en el deseo de contribuir a preservar nuestras tradiciones e identidad.
Según estudios de Don José Sebastián Barranca Lovera y el clérigo Fernando de La Carrera Daza el término Ferreñafe proviene de alguna de las siguientes fuentes: Del nombre de un indio llamado Ferriñafi Sinopullaqui, elegido por el encomendero español Don Juan de Osorno para administrar el valle de Túcume (Tok) o de la palabra yunga Firruñap que significa “Entre cerros” o “En medio de caminos”. La palabra yunga se usó hasta el siglo XVIII en que se reemplaza por la actual denominación.
Mocupe, tierra de las playas “Cañaloche” y “Cabeza de toro”, del Mural de Úcupe y de las Huacas “Teodora” y “Chaquiras” es un distrito cuyo nombre corresponde a la lengua yunga o mochica y significa “Lugar en la profundidad” o “Pueblo en una hoyada”.
Chongoyape, la tierra de “Santa Catalina de Alejandría”, el “Cerro Mulato” y cuna de la orfebrería lambayecana al haberse descubierto en sus entrañas valiosas joyas de la tradición Chavín, tiene un nombre que proviene de la lengua quechua y significa “corazón triste” o “Corazón que llora”.
Otros pueblos con nombre quechua son Incahuasi o Incawuasi cuyo significado es “Casa del Inca” y Cañaris o Kañaris (Kañari) que significa “Si hay” aunque otra versión indica que el término Kan significa también en quechua culebra; por lo cual podría el nombre significar “Hay culebras”.
La palabra Uyurpampa identifica a un centro poblado del Distrito de Incahuasi en la Provincia de Ferreñafe, y significa “llanura de vientos fuertes”.

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