viernes, 6 de noviembre de 2026

LA SALUD, LA ENFERMEDAD Y LA MUERTE EN LAMBAYEQUE (SIGLOS XIX Y XX) Prácticas de Curación, Medicina Tradicional, Higiene Pública y Ritualidad Funeraria en la Historia Social Regional

 




El presente artículo académico analiza los procesos de salud, enfermedad y muerte en el departamento de Lambayeque durante los siglos XIX y XX, abordando el choque y coexistencia entre la medicina oficial académica, las prácticas de higiene pública y el curanderismo o medicina popular tradicional. A través de un minucioso análisis documental sustentado en partes de difuntos, causas por ejercicio ilegal de la medicina, reglamentos de sanidad local del Archivo Regional de Lambayeque, testamentos y libros parroquiales de defunciones, complementado con los estudios microhistóricos de Martín Cabrejos Fernández y perspectivas de la antropología médica, se reconstruye el imaginario social de la dolencia y la finitud. El estudio examina la evolución de las políticas de higienización urbana, las epidemias de fiebre amarilla, peste bubónica y viruela, la secularización de Cementerios Civiles (como El Carmen de Chiclayo) frente a los entierros eclesiásticos, y el papel estructural de maestros curanderos, parteras y curanderas en comunidades indígenas y afrodescendientes (Túcume, Íllimo, Monsefú y Saña). Se demuestra que la respuesta a la morbilidad y la muerte en Lambayeque operó bajo un esquema de pluralismo médico y religiosidad popular sincretizada frente a las deficiencias del Estado republicano.

Palabras Clave: Salud Pública, Curanderismo, Higiene Urbano, Rituales Funerarios, Epidemias, Lambayeque, Archivos Regionales, Chamanismo Moche.

1. INTRODUCCIÓN

La historia de la medicina y de las representaciones de la muerte ha experimentado una profunda transformación en la historiografía peruana contemporánea. Frente a los relatos tradicionales centrados exclusivamente en las biografías de médicos célebres o el avance lineal de las instituciones sanitarias republicanas, la historia social de la salud busca comprender cómo los sectores populares vivieron, explicaron y combatieron el dolor físico y la disolución de la existencia corporal. En el departamento de Lambayeque, las nociones de cuerpo, dolencia y trascendencia ritual se vertebraron en la convergencia entre saberes etnomédicos de raíz ancestral mochica, tradiciones curativas africanas importadas a través de la trata negrera y la medicina profesionalizada criolla surgida bajo los cánones higienistas del siglo XIX y XX.

El propósito central de este artículo es reconstruir y analizar el mapa epidemiológico, las prácticas curativas de la medicina popular, los discursos de sanidad e higiene pública y las transformaciones rituales en torno al fallecimiento en Lambayeque a lo largo del periodo decimonónico y la primera mitad del siglo XX. Se sostiene que, ante la precariedad de la infraestructura hospitalaria estatal y el acceso elitista a los médicos titulados, las poblaciones lambayecanas articularon un complejo sistema de pluralismo médico en el cual la curandería ancestral, la herbolaria nativa y los ritos funerarios tradicionales proveyeron cohesión social, alivio biológico y sentido trascendente ante la constante amenaza de la pestilencia y la mortalidad.

1.1 Fuentes Primarias y Enfoque Interdisciplinario

La investigación se basa en una sólida plataforma empírica extraída de los fondos del Archivo Regional de Lambayeque (ARLAM), destacando la Serie Criminales y Causas Diversas (procesos por ejercicio ilegal de la medicina, curanderismo y envenenamiento), el Fondo Sociedades de Beneficencia Pública de Chiclayo y Lambayeque (informes de hospitales, censos de morbilidad y reglamentos de cementerios) y la Serie Notarial (cláusulas testamentarias sobre mandas piadosas y solicitudes de entierro). Asimismo, se compulsaron los libros de defunciones del Archivo Diocesano de Chiclayo.

En el plano historiográfico, el estudio se nutre indispensablemente de los aportes en obras como 'Lambayeque: Historias de la vida cotidiana' y 'Almácigos de Historia Lambayecana' que desentrañó los expedientes judiciales sobre hechicería, curanderismo y conflictividad social ante la enfermedad. Estas fuentes se interpretan bajo una mirada interdisciplinaria que fusiona la antropología médica de la salud, la sociología de las epidemias y la historia de las mentalidades frente a la muerte.


2. EL ENCLAVE SANITARIO Y LA EXPERIENCIA DE LAS EPIDEMIAS

Durante los siglos XIX y XX, el territorio lambayecano sufrió devastadores brotes epidémicos favorecidos por las condiciones climáticas de la costa norte (fenómenos El Niño), la falta de alcantarillado, el estancamiento de aguas de regadío y la intensa actividad portuaria en Eten, Pimentel y Pacasmayo. La fiebre amarilla, la peste bubónica, la viruela, el paludismo (malaria) y la disentería azotaron periódicamente a las poblaciones rurales y urbanas.

2.1 Lazaretos, Cordones Sanitarios y la Fragilidad de la Medicina Oficial

Frente a las crisis epidémicas, el Estado republicano a través de las Juntas de Sanidad Departamentales aplicó medidas de contención de corte draconiano: cordones sanitarios en los caminos reales, cuarentenas marítimas obligatorias, quema de enseres de infectados y la erección de 'lazaretos' empíricos a las afueras de Chiclayo y Lambayeque. El Hospital Las Mercedes de Chiclayo (inaugurado en la segunda mitad del siglo XIX) y el antiguo Hospital Belén de Lambayeque colapsaban con frecuencia ante el alud de enfermos indigentes.

"Queda prohibido bajo severas penas el tránsito de arrieros y carreteros entre Ferreñafe y Chiclayo por haberse declarado infestada de peste bubónica la primera de las nombradas villas. Se establece el lazareto en las afueras de la pampa para aislamiento absoluto..."

Archivo Regional de Lambayeque, Fondo Prefectura, Bando de Sanidad Pública, 1904.

 

El cuerpo médico oficial, escaso en número y concentrado casi exclusivamente en el casco urbano de Chiclayo, operaba bajo paradigmas miasmáticos durante el siglo XIX y de bacteriología higienista a inicios del siglo XX. Para las grandes mayorías campesinas de las haciendas y parcialidades indígenas, el médico graduado representaba una figura distante, costosa y asociada a la burocracia de la muerte.

3. MEDICINA TRADICIONAL, CURANDERISMO Y ESTRUCTURAS TERAPÉUTICAS POPULARES

En abierta oposición al monopolio del Protomedicato y la Facultad de Medicina, el departamento de Lambayeque se consolidó como el centro neurálgico del curanderismo tradicional en la costa norte del Perú. Las prácticas curativas no constituyeron 'supersticiones arcaicas', sino sistemas médicos holísticos empíricamente estructurados que integraban la botánica fitoterapéutica, el diagnóstico mediante el pulso o la 'sombra', y la restauración del equilibrio espiritual.

3.1 La Mesa Curandera y los Saberes Herbolarios de Túcume e Íllimo

El complejo del curanderismo lambayecano, perfeccionado en distritos como Túcume, Íllimo y Mochumí, tuvo como artefacto ritual y terapéutico central a la 'Mesa del Maestro'. Dividida en el lado 'ganadero' (fuerzas benéficas, curativas y tutelares de santos católicos) y el lado 'moruno' o de las 'huacas' (fuerzas prehispánicas, pactos y energía telúrica), la Mesa permitía la ingesta ceremonial del cactus San Pedro (*Echinopsis pachanoi*) para 'florecer' o diagnosticar la causa oculta de la dolencia.

Como argumenta Martín Cabrejos Fernández a partir de las querellas por hechicería en el siglo XIX, la población acudía masivamente al curandero no solo para aliviar fiebres o llagas, sino para curar enfermedades socioculturales no reconocidas por la medicina académica: el 'susto', la 'pulla', el 'mal de ojo', la 'dañera' o el 'daño por envenenamiento mágico'. La herbolaria medicinal usando plantas locales como el algarrobo, el espino, la flor de arena, el palo santo y la yerba de la golondrina formaba la base farmacológica regional.

3.2 Parteras, Sobadoras y la Persecución Judicial

En el ámbito de la salud reproductiva y la infancia, las parteras empíricas ('comadronas') y las sobadoras controlaron de forma casi absoluta la atención de los partos y los cuidados puerperales en las zonas rurales. Sin embargo, las elites profesionales y las autoridades edilicias del siglo XX desataron campañas de criminalización acusándolas de 'intrusismo médico' y 'hechicería'. Expedientes judiciales del ARLAM muestran cómo muchas de estas mujeres enfrentaron multas y carcelería por socorrer a madres campesinas empobrecidas ante la inasistencia del sistema estatal.

Tabla 1. Cuadro Comparativo entre la Medicina Oficial y la Medicina Tradicional en Lambayeque (Siglos XIX-XX)

Dimensión de Análisis

Medicina Oficial Académica

Medicina Popular Tradicional (Curanderismo)

Mecanismos de Interacción / Conflicto

Etiología de la Enfermedad

Teoría miasmática (s. XIX) y paradigma bacteriológico-patológico (s. XX).

Visión holística: desequilibrio frío/caliente, daño mágico, 'susto', pérdida de sombra.

Rechazo de médicos a las causas mágicas; uso simultáneo de ambos sistemas por pacientes.

Agentes Terapéuticos

Médicos titulados, cirujanos latinos, boticarios, enfermeros de lazareto.

Maestros curanderos, parteras empíricas, sobadores, yerberos, rezanderos.

Denuncias criminales por 'ejercicio ilegal de la medicina' y 'hechicería' en el fuero judicial.

Espacios e Instrumentos

Hospitales (Las Mercedes/Belén), boticas, instrumental quirúrgico, vacunas.

Mesa chamánica (artesanía, huacos, cruces), cactus San Pedro, puzangas, plantas medicinales.

Frecuente abandono del hospital para buscar sanación final en la Mesa tradicional rural.

 

4. HIGIENE PÚBLICA, HIGIENISMO URBANO Y REFORMA SOCIO-SANITARIA

Con la llegada del siglo XX, las ideas del higienismo social europeo penetraron con fuerza en las elites ilustradas y concejos municipales de Chiclayo, Lambayeque y Ferreñafe. La insalubridad de los espacios públicos comenzó a ser percibida no solo como un peligro epidémico, sino como un síntoma de 'atraso civilizatorio' e incultura popular.


4.1 La Ciudad bajo Escrutinio: Acequias, camales y Mercados

Los bandos municipales dictados entre 1880 y 1930 revelan la constante batalla de las autoridades por normar la vida cotidiana urbana. Las acequias que atravesaban las ciudades de Chiclayo y Lambayeque utilizadas por los vecinos simultáneamente para el provisto de agua potable, el lavado de ropa y el vertido de deyecciones fueron blanco de severas prohibiciones. Asimismo, se buscó erradicar la matanza clandestina de ganado en patios traseros y reglamentar las condiciones microbiológicas de los mercados y chicherías.

"Se apercibe a todos los vecinos de los barrios del Carmen y la Victoria que dentro del plazo de ocho días deben proceder a blanquear las fachadas de sus casas y cegar las acequias infectas, bajo multa de diez pesos y trabajo en obras públicas..."

— Archivo Regional de Lambayeque, Fondo Municipalidad de Chiclayo, Libro de Resoluciones de Policía, 1912.

 

4.2 Higienismo Laboral en las Haciendas Azucareras

En las haciendas agroindustriales como Tumán, Cayaltí y Pomalca, el higienismo fue adoptado por las administraciones privadas como un instrumento de disciplina productiva. La erradicación de la malaria y la disentería entre las cuadrillas de enganchados era vital para mantener el ritmo de molienda de la caña. Se introdujeron saneamientos obligatorios de rancherías, campañas de vacunación masiva y el establecimiento de departamentos médicos propios de la empresa, ejerciendo una fiscalización directa sobre la vida doméstica del obrero.

5. LA MUERTE Y LOS RITUALES FUNERARIOS: DE LAS CRIPTAS A LA SECULARIZACIÓN CEMENTERIAL

El fenómeno de la muerte en el Lambayeque decimonónico constituyó un acontecimiento comunitario saturado de ritualidad, trascendencia religiosa y estratificación social. El tránsito desde la tradición colonial de enterramientos en el interior de los templos religiosos hacia los cementerios generales extramuros reflejó la tensión entre el dogma eclesiástico y la modernidad secularizadora.

5.1 La Geografía del Más Allá: Entierros en Templos y Surgimiento de Cementerios Civiles

Hasta mediados del siglo XIX, la costumbre consagrada dictaba que los difuntos debían ser sepultados bajo el piso de las iglesias (San Pedro de Lambayeque, Matriz de Chiclayo, Ferreñafe), cerca de los altares principales para garantizar la intercesión de los santos. El prestigio y la clase social dictaminaban la cercanía del cadáver al altar mayor mediante el pago de derechos de sepultura a la fábrica parroquial.

Las reformas higienistas borbónicas y republicanas prohibieron los entierros eclesiásticos por razones de salud pública, impulsando la edificación de cementerios laicos extramuros, como el Cementerio General El Carmen de Chiclayo (fundado en el siglo XIX). Los testamentos estudiados por Martín Cabrejos demuestran el temor de la población de la época a ser enterrada en 'tierra no sagrada' o 'campo común', lo que motivaba minuciosas cláusulas sobre el vestuario del cadáver (hábito de San Francisco o de la Virgen del Carmen) y el número de misas de novenario.

5.2 Rituales Funerarios Populares: Velatorios, Llanto y Comida Colectiva

En las comunidades indígenas de Monsefú, Eten y Mórrope, así como en Saña, la muerte activaba rituales funerarios de profunda raigambre ancestral y sincretismo católico. Los 'velorios de angelitos' (muerte de niños lactantes) no eran recibidos con luto riguroso, sino con música, cantos y bailes, bajo la creencia de que la inocencia del párvulo garantizaba su entrada directa al cielo como intermediario de la familia.

Por el contrario, el fallecimiento de un adulto desencadenaba velatorios prolongados de tres a cuatro días donde se consumía chicha de jora, aguardiente y platos tradicionales (como el pepián o el sudado). Las 'plañideras' o rezanderas contratadas desempeñaban un rol fundamental dramatizando el dolor colectivo, mientras que el ritual del 'lavatorio de ropa del difunto' a los cinco días del deceso (el pichca) buscaba purificar el espíritu y despedir definitivamente su presencia del espacio terrenal.

6. ESTUDIO MICROHISTÓRICO DE SECTORES Y COMUNIDADES ESPECÍFICAS

6.1 Santería, Espiritualismo y Curanderismo en Túcume y Íllimo

El valle de la Leche, con Túcume e Íllimo a la cabeza, representó el corazón sagrado de la medicina chamánica mochica. En estas comunidades, la frontera entre la enfermedad biológica y la agresión espiritual era difusa. Los curanderos locales mantuvieron una red de aprendizaje iniciático donde se combinaba la botánica andina con la evocación de los cerros tutelares (como el Cerro Chaparrí o el Cerro Pátapo). Las actas de juzgados de paz documentan disputas entre vecinos acusados de 'echar daño' en las puertas de las casas con entierros de sapos cosidos, agujas y prendas íntimas.

6.2 La Ritualidad Funeraria Afrodescendiente en Saña

En la villa de Saña, la vivencia de la muerte conservó un matiz comunitario caracterizado por la presencia de las Cofradías de Morenos. Los entierros de la población afro-lambayecana involucraban procesiones solemnes marcadas por cantos de duelo de rítmica africana sincretizada (socabones y tristes). La solidaridad gremial de las cofradías aseguraba que ningún miembro afrodescendiente, por más indigente que fuese, careciera de cajón de madera y séquito de acompañantes.

6.3 Comunidades Indígenas Costeras: Monsefú, Eten y Mórrope

En las parcialidades indígenas de Monsefú, Eten y Mórrope, las epidemias del siglo XIX desarticularon periódicamente la estructura demográfica, pero reforzaron la solidaridad comunitaria. El manejo de los cadáveres y el cuidado de los huérfanos fue asumido corporativamente por la comunidad de indígenas. En Mórrope, las prácticas curativas asociadas a la extracción de sal y el uso de fuentes termales salobres integraban la cosmología del agua como elemento purificador corporal.

6.4 El Régimen Sanitario en los Complejos Azucareros: Tumán, Pomalca y Cayaltí

La vida y la muerte en las haciendas azucareras estuvieron condicionadas por la lógica fabril. El trabajador accidentado o tísico en las moliendas de Tumán o Cayaltí pasaba de la utilidad productiva a la asistencia patronal. La muerte por accidentes laborales (quemaduras en calderas, aplastamiento por carretas de caña) era compensada con gastos de entierro asumidos por la negociación privada de la hacienda, evitando la judicialización y consolidando el control paternalista del hacendado sobre la familia del obrero.

7. CONCLUSIONES

1. La atención de la salud y la enfermedad en el Lambayeque de los siglos XIX y XX estuvo signada por un profundo pluralismo médico, donde la medicina oficial académica convivió, compitió y se entrecruzó de forma permanente con el curanderismo tradicional y los saberes etnomédicos Mochicas y afrodescendientes.

2. La medicina popular y la curandería en centros como Túcume, Íllimo y Monsefú no representaron meras inercias del pasado, sino dinámicas de resistencia cultural y pragmática sanitaria eficaces frente a la ausencia sistemática de cobertura hospitalaria y médica por parte del Estado republicano.

3. El discurso de la higiene pública y la higienización urbana fue instrumentalizado por los concejos municipales y las elites regionales como un mecanismo de control social y moralización de los sectores populares, buscando erradicar hábitos tradicionales de sociabilidad en acequias, mercados y chicherías.

4. Los rituales funerarios y la transición desde las sepulturas eclesiásticas intracorporales hacia los cementerios laicos revelan la coexistencia de procesos de secularización urbana con la pervivencia de formas rituales ancestrales (como el pichca, los velorios de angelitos y los entierros de cofradías), demostrando la centralidad comunitaria de la muerte en la identidad regional lambayecana.

8. FUENTES Y REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

1. Archivo Regional de Lambayeque (ARLAM). Fondo Judicial. Serie Criminales: Procesos sobre hechicería, ejercicio ilegal de la medicina y envenenamiento (1830-1940).

2. Archivo Regional de Lambayeque (ARLAM). Fondo Sociedades de Beneficencia Pública de Chiclayo y Lambayeque. Informes de Hospitales Las Mercedes y Belén, Reglamentos de Cementerios (1870-1950).

3. Archivo Diocesano de Chiclayo. Libros Parroquiales de Defunciones de Lambayeque, Ferreñafe, Monsefú y Chiclayo (Siglos XIX-XX).

4. Cabrejos Fernández, Martín (2008). Lambayeque: Historias de la vida cotidiana (Siglos XVIII-XIX). Chiclayo: Ediciones del Instituto de Historia Regional.

5. Cabrejos Fernández, Martín (2015). Almácigos de Historia Lambayecana: Ensayo de Microhistoria y Archivos Notariales. Chiclayo: Fondo Editorial Universidad Católica Santo Toribio de Mogrovejo.

6. Cueto, Marcos (1997). El regreso de las epidemias: Salud y sociedad en el Perú del siglo XX. Lima: Instituto de Estudios Peruanos.

7. Joralemon, Donald y Sharon, Douglas (1993). Sorcery and Shamanism: Curanderismo in Eastern Peru and Coastal North. Salt Lake City: University of Utah Press.

9. Polia Meconi, Mario (1996). 'Despierta, remedio, cuenta...': Las plantas sagradas y la medicina tradicional en el norte del Perú. Lima: Fondo Editorial PUCP.

10. Lossio, Jorge (2003). Acechas y vapores: Poética e historia de la salud pública en el Perú del siglo XIX. Lima: Instituto de Estudios Peruanos.

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