El presente
artículo académico analiza los procesos de salud, enfermedad y muerte en el
departamento de Lambayeque durante los siglos XIX y XX, abordando el choque y
coexistencia entre la medicina oficial académica, las prácticas de higiene
pública y el curanderismo o medicina popular tradicional. A través de un
minucioso análisis documental sustentado en partes de difuntos, causas por
ejercicio ilegal de la medicina, reglamentos de sanidad local del Archivo
Regional de Lambayeque, testamentos y libros parroquiales de defunciones,
complementado con los estudios microhistóricos de Martín Cabrejos Fernández y
perspectivas de la antropología médica, se reconstruye el imaginario social de
la dolencia y la finitud. El estudio examina la evolución de las políticas de
higienización urbana, las epidemias de fiebre amarilla, peste bubónica y
viruela, la secularización de Cementerios Civiles (como El Carmen de Chiclayo)
frente a los entierros eclesiásticos, y el papel estructural de maestros
curanderos, parteras y curanderas en comunidades indígenas y afrodescendientes
(Túcume, Íllimo, Monsefú y Saña). Se demuestra que la respuesta a la morbilidad
y la muerte en Lambayeque operó bajo un esquema de pluralismo médico y
religiosidad popular sincretizada frente a las deficiencias del Estado
republicano.
Palabras Clave: Salud
Pública, Curanderismo, Higiene Urbano, Rituales Funerarios, Epidemias,
Lambayeque, Archivos Regionales, Chamanismo Moche.
1. INTRODUCCIÓN
La historia de la
medicina y de las representaciones de la muerte ha experimentado una profunda
transformación en la historiografía peruana contemporánea. Frente a los relatos
tradicionales centrados exclusivamente en las biografías de médicos célebres o
el avance lineal de las instituciones sanitarias republicanas, la historia
social de la salud busca comprender cómo los sectores populares vivieron,
explicaron y combatieron el dolor físico y la disolución de la existencia
corporal. En el departamento de Lambayeque, las nociones de cuerpo, dolencia y
trascendencia ritual se vertebraron en la convergencia entre saberes
etnomédicos de raíz ancestral mochica, tradiciones curativas africanas
importadas a través de la trata negrera y la medicina profesionalizada criolla
surgida bajo los cánones higienistas del siglo XIX y XX.
El propósito
central de este artículo es reconstruir y analizar el mapa epidemiológico, las
prácticas curativas de la medicina popular, los discursos de sanidad e higiene
pública y las transformaciones rituales en torno al fallecimiento en Lambayeque
a lo largo del periodo decimonónico y la primera mitad del siglo XX. Se
sostiene que, ante la precariedad de la infraestructura hospitalaria estatal y
el acceso elitista a los médicos titulados, las poblaciones lambayecanas
articularon un complejo sistema de pluralismo médico en el cual la curandería
ancestral, la herbolaria nativa y los ritos funerarios tradicionales proveyeron
cohesión social, alivio biológico y sentido trascendente ante la constante
amenaza de la pestilencia y la mortalidad.
1.1 Fuentes
Primarias y Enfoque Interdisciplinario
La investigación
se basa en una sólida plataforma empírica extraída de los fondos del Archivo
Regional de Lambayeque (ARLAM), destacando la Serie Criminales y Causas
Diversas (procesos por ejercicio ilegal de la medicina, curanderismo y
envenenamiento), el Fondo Sociedades de Beneficencia Pública de Chiclayo y
Lambayeque (informes de hospitales, censos de morbilidad y reglamentos de
cementerios) y la Serie Notarial (cláusulas testamentarias sobre mandas
piadosas y solicitudes de entierro). Asimismo, se compulsaron los libros de
defunciones del Archivo Diocesano de Chiclayo.
En el plano
historiográfico, el estudio se nutre indispensablemente de los aportes en obras
como 'Lambayeque: Historias de la vida cotidiana' y 'Almácigos de Historia
Lambayecana' que desentrañó los expedientes judiciales sobre hechicería,
curanderismo y conflictividad social ante la enfermedad. Estas fuentes se
interpretan bajo una mirada interdisciplinaria que fusiona la antropología
médica de la salud, la sociología de las epidemias y la historia de las
mentalidades frente a la muerte.
2. EL ENCLAVE SANITARIO Y LA EXPERIENCIA DE LAS EPIDEMIAS
Durante los siglos
XIX y XX, el territorio lambayecano sufrió devastadores brotes epidémicos
favorecidos por las condiciones climáticas de la costa norte (fenómenos El
Niño), la falta de alcantarillado, el estancamiento de aguas de regadío y la
intensa actividad portuaria en Eten, Pimentel y Pacasmayo. La fiebre amarilla,
la peste bubónica, la viruela, el paludismo (malaria) y la disentería azotaron
periódicamente a las poblaciones rurales y urbanas.
2.1 Lazaretos,
Cordones Sanitarios y la Fragilidad de la Medicina Oficial
Frente a las
crisis epidémicas, el Estado republicano a través de las Juntas de Sanidad
Departamentales aplicó medidas de contención de corte draconiano: cordones sanitarios
en los caminos reales, cuarentenas marítimas obligatorias, quema de enseres de
infectados y la erección de 'lazaretos' empíricos a las afueras de Chiclayo y
Lambayeque. El Hospital Las Mercedes de Chiclayo (inaugurado en la segunda
mitad del siglo XIX) y el antiguo Hospital Belén de Lambayeque colapsaban con
frecuencia ante el alud de enfermos indigentes.
|
"Queda prohibido bajo severas penas el tránsito
de arrieros y carreteros entre Ferreñafe y Chiclayo por haberse declarado
infestada de peste bubónica la primera de las nombradas villas. Se establece
el lazareto en las afueras de la pampa para aislamiento absoluto..." Archivo Regional de Lambayeque, Fondo Prefectura,
Bando de Sanidad Pública, 1904. |
El cuerpo médico
oficial, escaso en número y concentrado casi exclusivamente en el casco urbano
de Chiclayo, operaba bajo paradigmas miasmáticos durante el siglo XIX y de
bacteriología higienista a inicios del siglo XX. Para las grandes mayorías
campesinas de las haciendas y parcialidades indígenas, el médico graduado
representaba una figura distante, costosa y asociada a la burocracia de la
muerte.
3. MEDICINA
TRADICIONAL, CURANDERISMO Y ESTRUCTURAS TERAPÉUTICAS POPULARES
En abierta
oposición al monopolio del Protomedicato y la Facultad de Medicina, el
departamento de Lambayeque se consolidó como el centro neurálgico del
curanderismo tradicional en la costa norte del Perú. Las prácticas curativas no
constituyeron 'supersticiones arcaicas', sino sistemas médicos holísticos
empíricamente estructurados que integraban la botánica fitoterapéutica, el
diagnóstico mediante el pulso o la 'sombra', y la restauración del equilibrio
espiritual.
3.1 La Mesa
Curandera y los Saberes Herbolarios de Túcume e Íllimo
El complejo del
curanderismo lambayecano, perfeccionado en distritos como Túcume, Íllimo y
Mochumí, tuvo como artefacto ritual y terapéutico central a la 'Mesa del
Maestro'. Dividida en el lado 'ganadero' (fuerzas benéficas, curativas y
tutelares de santos católicos) y el lado 'moruno' o de las 'huacas' (fuerzas
prehispánicas, pactos y energía telúrica), la Mesa permitía la ingesta
ceremonial del cactus San Pedro (*Echinopsis pachanoi*) para 'florecer' o
diagnosticar la causa oculta de la dolencia.
Como argumenta
Martín Cabrejos Fernández a partir de las querellas por hechicería en el siglo
XIX, la población acudía masivamente al curandero no solo para aliviar fiebres
o llagas, sino para curar enfermedades socioculturales no reconocidas por la
medicina académica: el 'susto', la 'pulla', el 'mal de ojo', la 'dañera' o el
'daño por envenenamiento mágico'. La herbolaria medicinal usando plantas
locales como el algarrobo, el espino, la flor de arena, el palo santo y la
yerba de la golondrina formaba la base farmacológica regional.
3.2 Parteras,
Sobadoras y la Persecución Judicial
En el ámbito de la
salud reproductiva y la infancia, las parteras empíricas ('comadronas') y las
sobadoras controlaron de forma casi absoluta la atención de los partos y los
cuidados puerperales en las zonas rurales. Sin embargo, las elites
profesionales y las autoridades edilicias del siglo XX desataron campañas de
criminalización acusándolas de 'intrusismo médico' y 'hechicería'. Expedientes
judiciales del ARLAM muestran cómo muchas de estas mujeres enfrentaron multas y
carcelería por socorrer a madres campesinas empobrecidas ante la inasistencia
del sistema estatal.
Tabla 1. Cuadro Comparativo entre la Medicina Oficial
y la Medicina Tradicional en Lambayeque (Siglos XIX-XX)
|
Dimensión de Análisis |
Medicina Oficial Académica |
Medicina Popular Tradicional (Curanderismo) |
Mecanismos de Interacción / Conflicto |
|
Etiología de la Enfermedad |
Teoría miasmática (s. XIX) y paradigma
bacteriológico-patológico (s. XX). |
Visión holística: desequilibrio
frío/caliente, daño mágico, 'susto', pérdida de sombra. |
Rechazo de médicos a las causas mágicas;
uso simultáneo de ambos sistemas por pacientes. |
|
Agentes Terapéuticos |
Médicos titulados, cirujanos latinos,
boticarios, enfermeros de lazareto. |
Maestros curanderos, parteras empíricas, sobadores,
yerberos, rezanderos. |
Denuncias criminales por 'ejercicio
ilegal de la medicina' y 'hechicería' en el fuero judicial. |
|
Espacios e Instrumentos |
Hospitales (Las Mercedes/Belén), boticas,
instrumental quirúrgico, vacunas. |
Mesa chamánica (artesanía, huacos,
cruces), cactus San Pedro, puzangas, plantas medicinales. |
Frecuente abandono del hospital para
buscar sanación final en la Mesa tradicional rural. |
4. HIGIENE
PÚBLICA, HIGIENISMO URBANO Y REFORMA SOCIO-SANITARIA
Con la llegada del
siglo XX, las ideas del higienismo social europeo penetraron con fuerza en las
elites ilustradas y concejos municipales de Chiclayo, Lambayeque y Ferreñafe.
La insalubridad de los espacios públicos comenzó a ser percibida no solo como
un peligro epidémico, sino como un síntoma de 'atraso civilizatorio' e
incultura popular.
4.1 La Ciudad bajo
Escrutinio: Acequias, camales y Mercados
Los bandos
municipales dictados entre 1880 y 1930 revelan la constante batalla de las
autoridades por normar la vida cotidiana urbana. Las acequias que atravesaban
las ciudades de Chiclayo y Lambayeque utilizadas por los vecinos
simultáneamente para el provisto de agua potable, el lavado de ropa y el
vertido de deyecciones fueron blanco de severas prohibiciones. Asimismo, se
buscó erradicar la matanza clandestina de ganado en patios traseros y
reglamentar las condiciones microbiológicas de los mercados y chicherías.
|
"Se apercibe a todos los vecinos de los barrios
del Carmen y la Victoria que dentro del plazo de ocho días deben proceder a
blanquear las fachadas de sus casas y cegar las acequias infectas, bajo multa
de diez pesos y trabajo en obras públicas..." — Archivo Regional de Lambayeque, Fondo
Municipalidad de Chiclayo, Libro de Resoluciones de Policía, 1912. |
4.2 Higienismo
Laboral en las Haciendas Azucareras
En las haciendas
agroindustriales como Tumán, Cayaltí y Pomalca, el higienismo fue adoptado por
las administraciones privadas como un instrumento de disciplina productiva. La
erradicación de la malaria y la disentería entre las cuadrillas de enganchados era
vital para mantener el ritmo de molienda de la caña. Se introdujeron
saneamientos obligatorios de rancherías, campañas de vacunación masiva y el
establecimiento de departamentos médicos propios de la empresa, ejerciendo una
fiscalización directa sobre la vida doméstica del obrero.
5. LA MUERTE Y LOS
RITUALES FUNERARIOS: DE LAS CRIPTAS A LA SECULARIZACIÓN CEMENTERIAL
El fenómeno de la
muerte en el Lambayeque decimonónico constituyó un acontecimiento comunitario
saturado de ritualidad, trascendencia religiosa y estratificación social. El
tránsito desde la tradición colonial de enterramientos en el interior de los
templos religiosos hacia los cementerios generales extramuros reflejó la
tensión entre el dogma eclesiástico y la modernidad secularizadora.
5.1 La Geografía
del Más Allá: Entierros en Templos y Surgimiento de Cementerios Civiles
Hasta mediados del
siglo XIX, la costumbre consagrada dictaba que los difuntos debían ser
sepultados bajo el piso de las iglesias (San Pedro de Lambayeque, Matriz de
Chiclayo, Ferreñafe), cerca de los altares principales para garantizar la
intercesión de los santos. El prestigio y la clase social dictaminaban la
cercanía del cadáver al altar mayor mediante el pago de derechos de sepultura a
la fábrica parroquial.
Las reformas
higienistas borbónicas y republicanas prohibieron los entierros eclesiásticos
por razones de salud pública, impulsando la edificación de cementerios laicos
extramuros, como el Cementerio General El Carmen de Chiclayo (fundado en el
siglo XIX). Los testamentos estudiados por Martín Cabrejos demuestran el temor
de la población de la época a ser enterrada en 'tierra no sagrada' o 'campo
común', lo que motivaba minuciosas cláusulas sobre el vestuario del cadáver
(hábito de San Francisco o de la Virgen del Carmen) y el número de misas de
novenario.
5.2 Rituales
Funerarios Populares: Velatorios, Llanto y Comida Colectiva
En las comunidades
indígenas de Monsefú, Eten y Mórrope, así como en Saña, la muerte activaba rituales
funerarios de profunda raigambre ancestral y sincretismo católico. Los
'velorios de angelitos' (muerte de niños lactantes) no eran recibidos con luto
riguroso, sino con música, cantos y bailes, bajo la creencia de que la
inocencia del párvulo garantizaba su entrada directa al cielo como
intermediario de la familia.
Por el contrario,
el fallecimiento de un adulto desencadenaba velatorios prolongados de tres a
cuatro días donde se consumía chicha de jora, aguardiente y platos
tradicionales (como el pepián o el sudado). Las 'plañideras' o rezanderas
contratadas desempeñaban un rol fundamental dramatizando el dolor colectivo,
mientras que el ritual del 'lavatorio de ropa del difunto' a los cinco días del
deceso (el pichca) buscaba purificar el espíritu y despedir definitivamente
su presencia del espacio terrenal.
6. ESTUDIO
MICROHISTÓRICO DE SECTORES Y COMUNIDADES ESPECÍFICAS
6.1 Santería,
Espiritualismo y Curanderismo en Túcume y Íllimo
El valle de la
Leche, con Túcume e Íllimo a la cabeza, representó el corazón sagrado de la
medicina chamánica mochica. En estas comunidades, la frontera entre la
enfermedad biológica y la agresión espiritual era difusa. Los curanderos
locales mantuvieron una red de aprendizaje iniciático donde se combinaba la
botánica andina con la evocación de los cerros tutelares (como el Cerro
Chaparrí o el Cerro Pátapo). Las actas de juzgados de paz documentan disputas
entre vecinos acusados de 'echar daño' en las puertas de las casas con
entierros de sapos cosidos, agujas y prendas íntimas.
6.2 La Ritualidad
Funeraria Afrodescendiente en Saña
En la villa de
Saña, la vivencia de la muerte conservó un matiz comunitario caracterizado por
la presencia de las Cofradías de Morenos. Los entierros de la población
afro-lambayecana involucraban procesiones solemnes marcadas por cantos de duelo
de rítmica africana sincretizada (socabones y tristes). La solidaridad
gremial de las cofradías aseguraba que ningún miembro afrodescendiente, por más
indigente que fuese, careciera de cajón de madera y séquito de acompañantes.
6.3 Comunidades
Indígenas Costeras: Monsefú, Eten y Mórrope
En las
parcialidades indígenas de Monsefú, Eten y Mórrope, las epidemias del siglo XIX
desarticularon periódicamente la estructura demográfica, pero reforzaron la
solidaridad comunitaria. El manejo de los cadáveres y el cuidado de los
huérfanos fue asumido corporativamente por la comunidad de indígenas. En
Mórrope, las prácticas curativas asociadas a la extracción de sal y el uso de
fuentes termales salobres integraban la cosmología del agua como elemento
purificador corporal.
6.4 El Régimen
Sanitario en los Complejos Azucareros: Tumán, Pomalca y Cayaltí
La vida y la
muerte en las haciendas azucareras estuvieron condicionadas por la lógica
fabril. El trabajador accidentado o tísico en las moliendas de Tumán o Cayaltí
pasaba de la utilidad productiva a la asistencia patronal. La muerte por
accidentes laborales (quemaduras en calderas, aplastamiento por carretas de
caña) era compensada con gastos de entierro asumidos por la negociación privada
de la hacienda, evitando la judicialización y consolidando el control
paternalista del hacendado sobre la familia del obrero.
7. CONCLUSIONES
1. La atención de
la salud y la enfermedad en el Lambayeque de los siglos XIX y XX estuvo signada
por un profundo pluralismo médico, donde la medicina oficial académica
convivió, compitió y se entrecruzó de forma permanente con el curanderismo
tradicional y los saberes etnomédicos Mochicas y afrodescendientes.
2. La medicina
popular y la curandería en centros como Túcume, Íllimo y Monsefú no
representaron meras inercias del pasado, sino dinámicas de resistencia cultural
y pragmática sanitaria eficaces frente a la ausencia sistemática de cobertura
hospitalaria y médica por parte del Estado republicano.
3. El discurso de
la higiene pública y la higienización urbana fue instrumentalizado por los
concejos municipales y las elites regionales como un mecanismo de control
social y moralización de los sectores populares, buscando erradicar hábitos
tradicionales de sociabilidad en acequias, mercados y chicherías.
4. Los rituales
funerarios y la transición desde las sepulturas eclesiásticas intracorporales
hacia los cementerios laicos revelan la coexistencia de procesos de
secularización urbana con la pervivencia de formas rituales ancestrales (como
el pichca, los velorios de angelitos y los entierros de cofradías), demostrando
la centralidad comunitaria de la muerte en la identidad regional lambayecana.
8. FUENTES Y REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
1. Archivo Regional de Lambayeque (ARLAM). Fondo Judicial. Serie Criminales: Procesos sobre hechicería, ejercicio ilegal de la medicina y envenenamiento (1830-1940).
2. Archivo Regional de Lambayeque (ARLAM). Fondo Sociedades de Beneficencia Pública de Chiclayo y Lambayeque. Informes de Hospitales Las Mercedes y Belén, Reglamentos de Cementerios (1870-1950).
3. Archivo Diocesano de Chiclayo. Libros Parroquiales de Defunciones de Lambayeque, Ferreñafe, Monsefú y Chiclayo (Siglos XIX-XX).
4. Cabrejos Fernández, Martín (2008). Lambayeque: Historias de la vida cotidiana (Siglos XVIII-XIX). Chiclayo: Ediciones del Instituto de Historia Regional.
5. Cabrejos Fernández, Martín (2015). Almácigos de Historia Lambayecana: Ensayo de Microhistoria y Archivos Notariales. Chiclayo: Fondo Editorial Universidad Católica Santo Toribio de Mogrovejo.
6. Cueto, Marcos (1997). El regreso de las epidemias: Salud y sociedad en el Perú del siglo XX. Lima: Instituto de Estudios Peruanos.
7. Joralemon, Donald y Sharon, Douglas (1993). Sorcery and Shamanism: Curanderismo in Eastern Peru and Coastal North. Salt Lake City: University of Utah Press.
9. Polia Meconi, Mario (1996). 'Despierta, remedio, cuenta...': Las plantas sagradas y la medicina tradicional en el norte del Perú. Lima: Fondo Editorial PUCP.
10. Lossio, Jorge (2003). Acechas y vapores: Poética e historia de la salud pública en el Perú del siglo XIX. Lima: Instituto de Estudios Peruanos.


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