jueves, 6 de octubre de 2022

Chinos en Chiclayo: Opio, juego y prosperidad*

 

                                                   Familia Dejo Laos (inicios del siglo XX)


*Ensayo ganador del Concurso sobre inmigración china convocado por UDEP y el Instituto Confucio.

La comunidad China en es una de las más importantes del Perú. Según Rodríguez (2000) los chinos (colonos, asiáticos u orientales) llegaron desde 1849 engañados o presionados por compromisos que los llevaron a firmar en China un contrato que en nuestro país significó una condición de semi esclavitud. Su presencia en el departamento de Lambayeque fue inmediata[1]. El periódico “La Estrella del Norte” de Lambayeque del 16 de diciembre de 1849 publicó un aviso de los señores Elías y Rodríguez, responsables de la contrata:

 

Habiendo obtenido un privilegio exclusivo del Soberano Congreso para la internación de colonos chinos en los departamentos de Lima y La Libertad, hemos autorizado al Sr. D. José Sevilla para que en representación nuestra pueda celebrar contratas… los chinos son muy laboriosos, inteligentes y dóciles… siendo de la obligación de los patronos alojarlos, mantenerlos y curarlos en sus enfermedades cuando estas no son causadas por vicios suyos.

 

El presente ensayo muestra los registros en medios periodísticos de Chiclayo entre fines del siglo XIX e inicios del XX sobre el ciudadano chino, sus costumbres y progreso; además, permite conocer la percepción de los pobladores de la época sobre esta comunidad que inicialmente fue sometida a una condición laboral indigna, discriminada por su participación en los juegos de azar y el consumo de opio ("focos de inmoralidad y decadencia humana" según Contreras, 2012) hasta convertirse en protagonista de la prosperidad comercial de la provincia y agente de servicio a sus connacionales y a los chiclayanos gracias a su unión y perseverancia.

 

Rifa china y opio.

 

La rifa china, “chifatay, chifá o pac – ka – piú[2]” fue el juego de azar preferido del “bajo pueblo”, mujeres y niños. Era un papel con un muñeco en el centro del cual se desprendían objetos animales enumerados del 1 al 36. Costó 20 centavos y pagó 30 por 1. El comprador debía adivinar el objeto animal que saldría sorteado, recibía un comprobante y era inscrito en una planilla. El chino promotor de la rifa ingresaba a un cuarto oscuro desde donde, extendiendo el brazo, sacaba de un ánfora el objeto ganador. El Código Penal de 1863[3] sancionó con "cárcel en primer grado” los juegos de azar considerándolos como “vicio disociador”. En Chiclayo, “El Republicano" del 12 de julio de 1900, denunció los trámites de la empresa recaudadora municipal solicitando el regreso de las rifas chinas prohibidas desde 1897 y "El Departamento" del 29 de julio de 1900, inició una campaña contra el juego y las apuestas, uniéndose progresivamente otros medios de prensa. Se solicitó el cierre de las casas de juego iniciándose el trabajo policial con énfasis en las regentadas por ciudadanos chinos, develando una actitud racista al denunciarlos como promotores de inmoralidad afirmando sobre su origen que "(es) una raza que no trae al Perú sino vicios y relajamiento en todo". La campaña, fundamentada en una actitud moralizadora, tuvo visos de abuso constante. “El Horizonte” de Monsefú del 16 de diciembre de 1933, se rectificó de una acusación a ciudadanos chinos de “jugadores y consumidores de opio”; reconociendo que “no había sido nada cierto”.

La rifa china y el consumo de opio iban de la mano. En 1887, el gobierno estancó el opio[4] y el 5 de mayo de 1891, se instaló en Chiclayo el “Estanco de opio” administrado por Félix Curiel, único vendedor oficial de opio en la ciudad. Fue tal la cantidad de fumaderos que se hicieron constantes desinfecciones a cargo de la municipalidad, como informa “El Departamento” del 5 de julio de 1916.

 

Racismo y discriminación

 

El racismo, es la “exacerbación del sentido racial de un grupo étnico que suele motivar la discriminación o persecución de otros con quienes convive” (DRAE, 2015). Se evidenció dicha actitud discriminatoria contra los ciudadanos chinos en Chiclayo, especialmente contra los chinos pobres quienes fueron empleados en tareas indignas; mientras los prósperos, eran vistos con recelo y sospecha por sus competidores en las actividades comerciales. Por ejemplo, “La Concordia” del 26 de junio de 1936, informa de un telegrama que la Cámara de comercio de Lambayeque envió a las de Piura y Pacasmayo: “controlen comerciantes chinos - acaparan productos especulando con el pueblo agricultor”.

 “El Bronce” del 30 de noviembre de 1925, presentó una composición que mostró la actitud discriminadora de algunos chiclayanos contra los chinos "Oye chinito ven, no seas nervioso; el opio y el arroz te hacen daño. Fuma alma de mujeres; aspira fragancias de cielo, huele lágrimas. Aliméntate con nítralos de rosa, mastica rayos de sol, rumiando Crepúsculos, bebe rocío". Este trato es común en las sociedades cuyos ciudadanos se perciben superiores a otros por razón de cultura u origen. Algunos chinos trabajaron como “desagües ambulantes”, cargando latas y cobrando precios por "agüita con mojón" y "agüita sin mojón" que depositaban en la Pampa Chirinos[5]; así lo informa “Crítica” del 17 de diciembre de 1930, indicando que por el alto costo del desagüe municipal los chiclayanos “(usan) maneras de desagüe que los munícipes prohíben y multan”. Su semblante fue también denunciado como una carencia; “Ahora” del 9 de diciembre de 1933, informó que en una panadería de la calle San Pedro comerciantes chinos expendían productos con “mal semblante” y afirmó: “no es posible que se descuide el estado de salud de los expendedores, (por ser un) grave peligro para los consumidores”.

 

 

 

 

Prosperidad e integración

 

La prensa de Chiclayo muestra, desde fines del siglo XIX, publicidad de negocios chinos que ofertaban sus productos denotando estatus y prosperidad, además de una innegable laboriosidad que sustenta su éxito comercial.

“El Comercio” del 17 de setiembre de 1890, publicitó los productos de Chon Sin Lon y el almacén de Benito Dejo Cabrero; “La Provincia” del 2 de marzo de 1895, comunicó la compra de una panadería en la calle de calzoncillo por Francisco Ton Way. “El Diario” (s.f) de 1903, publicitó el almacén de Wing On tay en la Calle Real; “La tarde” del 15 de julio de 1903, publicitó al herbolario Jo Kin Lan en Chiclayo y Monsefú; “El Departamento” del 14 de julio de 1906, calificó los hoteles “Progreso” y “Chung Chong” (de propiedad del “chino ñato”) como lugares de mal vivir; el mismo medio del 19 de junio de 1920, mencionó a la tienda de Ricardo Wu que perteneció a Felipe Chung. Se aprecia la cantidad y diversidad de establecimientos.

En las décadas de 1930 y 1940 aumentan los avisos comerciales: “La Patria” del 3 de junio de 1932, publicita la panadería de José Chú, el restaurante “Shangay” y la bodega de Yock Fong. Persistió el racismo y la campaña contra los juegos de azar y el consumo de opio; “La Patria” del 28 de febrero de 1934, afirma “chinos comerciantes … (son) un peligro para la salud del vecindario”. El 26 de marzo de 1937, “La Patria” informa que un incendio redujo a cenizas el establecimiento “El Imán” de Augusto Wong[6] y la Guía Comercial e Industrial de Chiclayo (1947) registró 25 centros comerciales mayoristas y 40 comercios minoristas, todos ellos ubicados en las calles céntricas de la ciudad.

En 1864 se fundó la Sociedad de Beneficencia China “Chun Wa Huy Kung" de Chiclayo, siendo Don Puy Mau su primer presidente. Compraron un local que tenía dos salones de recepción, hospedaje y templo ("Guangong"). La próspera Colonia china de Chiclayo protegió a sus connacionales y relacionó a su institución con obras de bien social. “El Obrero de la Unión” del 24 de setiembre de 1891, informa la exitosa presentación de una Compañía asiática afirmando “los hijos de esa colonia buscan solaz y entretenimiento”. “El Republicano” del 27 de junio de 1900, menciona la existencia de un hospital chino en pésimo estado de higiene y “Ahora” del 14 de diciembre de 1933, comunica la asistencia de asiáticos al evento de la Colonia china en el Cine Iris para apreciar la película “La Guerra de Manchuria”.

La Colonia china aportó a la lucha contra la tuberculosis. “Trayectoria” del 3 de marzo de 1943, informa su contribución a favor de la Colonia Climática "Fray Martín de Porres" a través de su Comité de damas.

 

En conclusión, desde su llegada al Perú en 1849, la comunidad China de Chiclayo (según los registros en medios periodísticos de la provincia) pasó de una condición de trabajo por contrata en condiciones indignas y de semi esclavitud a otra de discriminación por su origen y costumbres. La percepción de los pobladores entre fines del siglo XIX e inicios del XX devela una actitud racista al calificarlos como viciosos (por su afición a la rifa china y el consumo de opio), especuladores en el ámbito comercial y pálidos o de “mal semblante” por la tonalidad de su faz. Su laboriosidad fue fundamento de su prosperidad comercial; el apoyo a sus connacionales a través de la Sociedad de Beneficencia China y su integración con la comunidad local a través de obras benéficas. El aporte de la comunidad china de Chiclayo constituye un ejemplo de constancia y práctica de virtudes humanas.

Referencias

 

1.   Cabrejos, C. (2016) Almácigos de historia lambayecana. Ed. Universidad Católica Santo Toribio de Mogrovejo.

2.   Contreras, C. (2012) La economía pública en el Perú después del guano y del salitre. Ed. Instituto de Estudios Peruanos.

3.   Díaz, M. (2013) Juegos y muerte en Chiclayo. Ed. Miguel Ángel Díaz Torres.

4.   MINERVA (1947) Guía Comercial e Industrial de Chiclayo. Ed. MINERVA.

5.   Muñoz, F. (1999) Diversiones públicas en Lima, 1890-1920: la experiencia de la modernidad. Ed. Fondo

6.   Periódico “La Estrella del Norte” de Lambayeque del 16 de diciembre de 1849.

7.   Periódico “El Comercio” de Chiclayo del 17 de setiembre de 1890. “Chon Sin Lon Valqui & Cía.”.

8.   Periódico “El Republicano” de Chiclayo del 5 de mayo de 1891. “Estanco del opio”.

9.   Periódico “El Obrero de la Unión” de Chiclayo del 24 de setiembre de 1891. “Compañía asiática”.

10.               Periódico “La Provincia” de Chiclayo del 2 de marzo de 1895. “Aviso público”.

11.               Periódico “El Republicano” de Chiclayo del 27 de junio de 1900. “Hospital chino”.

12.               Periódico “El Republicano" de Chiclayo del 12 de julio de 1900. “Editorial”.

13.               Periódico "El Departamento" de Chiclayo del 29 de julio de 1900. “Una lepra mortal”.

14.               Periódico “La tarde” de Chiclayo del 15 de julio de 1903. “Jo – Kin – Lan. Herbolario asiático”.

15.               Periódico El Diario” de Chiclayo (s.f) de 1903. “Wing On Tay & C.”.

16.               Periódico “El Departamento” de Chiclayo del 14 de julio de 1906. “Crónicas. Hotel Progreso – Hotel Chung Chong”.

17.               Periódico “El Departamento” de Chiclayo del 5 de julio de 1916. “De higiene”.

18.               Periódico “El Departamento” de Chiclayo del 19 de junio de 1920. “Traspaso”.

19.               Periódico “El Bronce” de Chiclayo del 30 de noviembre de 1925. “Chinito”.

20.               Periódico “Crítica” de Chiclayo del 17 de diciembre de 1930. “Los tanques para el servicio de desagüe”.

21.               Periódico “La Patria” de Chiclayo del 3 de junio de 1932. “Avisos comerciales”.

22.               Periódico “Ahora” de Chiclayo del 14 de diciembre de 1933. “La colonia china ofreció un espectáculo cinemático”.

23.               Periódico “Ahora” de Chiclayo del 9 de diciembre de 1933. “Una panadería y dulcería atendida por asiáticos enfermos”.

24.               Periódico “El Horizonte” de Monsefú del 16 de diciembre de 1933. “Rectificación”.

25.               Periódico “La Patria” de Chiclayo del 28 de febrero de 1934. “Los chinos juegan – chino tuberculoso”.

26.               Periódico “La Concordia” de Chiclayo del 26 de junio de 1936. “Sobre el problema del arroz”.

27.               Periódico “La Patria” de Chiclayo del 26 de marzo de 1937. “Apuntes sobre el incendio realizado la noche del 26 del pasado mes”.

28.               Periódico “Trayectoria” de Chiclayo del 3 de marzo de 1943. “Colonia climática Fray Martín de Porres”.

29.               Rivero, T. (1976) Lambayeque: Sol, flores y leyendas.

30.               Rodríguez, H. (2000) Herederos del dragón: historia de la comunidad china en el Perú. Ed. Fondo Editorial del Congreso.



[1] Teodoro Rivero Ayllón, afirma en” Lambayeque, Sol, flores y leyendas” (1976) que “En Lambayeque la primera hacienda fue importó chinos fue Pátapo. Hacia 1891, solía verse a estos infortunados, en condición miserable. Trabajaban como esclavos, encadenados, al pie del conductor de la caña de trapiche. Otros se instalaron en Chiclayo y abrieron tiendas de comercio, bares, chifas. Tenaces, laboriosos, hicieron alguna fortuna y volvieron a Cantón, a las nostálgicas riberas del Si Kiang, o radicaron definitivamente en Chiclayo.

[2] En “Juegos y muerte en Chiclayo” (2013), Miguel Díaz Torres menciona que la rifa china “(era) también llamada chifatay o chiffá, pero entre los asiáticos era conocida como Pac-ka-piú”; sin embargo, En la obra de Fanni Muñoz Cabrejos, se menciona que hubo prohibición contra “los juegos de maracas, la rifa china y el llamado pacapiú; todos ellos promovidos por la población china”.

[3] En la obra “Diversiones públicas en Lima, 1890 – 1920: La experiencia de la modernidad” de Fanni Muñoz Cabrejo, se afirma que el Código Penal de 1863 en su sección duodécima tiene un acápite referido a los juegos y rifas. Se norma el juego de azar, se indican las penas a los aficionados y a los dueños de fondas, cafés y demás establecimientos de esta especie Que consientan el juego de azar, pagarán multas de cincuenta a quinientos pesos (Perú 1863: 98).

[4] Según Humberto Rodríguez Pastor, Vendiendo el opio a sus trabajadores, hacendados como los Aspíllaga de Cayaltí, fueron capaces de recuperar una buena parte de los sueldos que pagaban a sus culíes. A la luz de los niveles inmensos de consumo y ganancias, el gobierno de Perú estableció un monopolio estatal en la importación de opio (Estanco de Opio) en 1887.

[5] El trabajo de los chinos pobres como desagües ambulantes, es parte de tradición oral de Chiclayo. Personas de más de 80 años de edad recuerdan haber visto u oído sobre esta actividad.

[6] La crónica presentada por el periódico “La Patria” sobre el incendio del establecimiento “El Imán” incluye la evaluación que hicieron las autoridades y población sobre la necesidad de contar en Chiclayo con una compañía de bomberos bien implementada.

lunes, 25 de julio de 2022

Fiestas Patrias de 1890: Un ejemplo de amor al Perú.

 

Casi en la cuarta parte del siglo XXI, las distintas corrientes ideológicas y la confusión de una sociedad a la que no le basta lo evidente nos obliga a reflexionar y redefinir términos que, en otro tiempo, tuvieron significado indiscutible y diáfano. ¿Qué significa hoy ser patriota? ¿Qué es amar al Perú? ¿Estamos dispuestos a “dar la vida” para construir una patria mejor? Sin lugar a dudas, los valores (también el patriotismo) han sido puestos en tela de juicio por una modernidad que nos “extiende” globalmente y nos reduce por falta de buenos recuerdos y el reconocimiento de la labor de innumerables prohombres. Este relato busca mostrar como Chiclayo se movilizó motivada por el patriotismo en torno a sus héroes; cómo los reconoció y agradeció su valor, siendo personas de todas las edades y condiciones quienes nos han legado un gran ejemplo de amor al Perú que, espero, podamos nosotros imitar y superar.

Las fiestas patrias de 1890 fuero de las más significativas que experimentó la ciudad de Chiclayo a lo largo de su historia republicana. Por décadas se habló de aquellos actos conmemorativos en honor a los lambayecanos caídos en la Guerra del Pacífico y que se realizaron el día 20 de julio de 1890.

El Periódico "El Republicano" fechado en Chiclayo el 26 de julio de 1890 (p. 3) publicó la Crónica "Honras fúnebres" en la que narra el acto cívico religioso ocurrido días antes, y fue considerado parte del programa por las fiestas patrias de 1890, en memoria de los héroes lambayecanos de la Guerra del Pacífico: Elías Aguirre, Diego Ferré, Juan Faning, José Andrés Torres Paz y "P. Gómez. Muerto en la Batalla de Miraflores". El acto estuvo encabezado por el prefecto departamental y tanto las casas de nuestra ciudad como los locales de las instituciones, mostraron un luto y recogimiento total en honor a tan insignes y valerosos conciudadanos. Se vio "Las banderas de las colonias extranjeras y de particulares a media asta, las puertas medio cerradas y vestidas de luto, la enlutada y silenciosa romería que acudió a la iglesia y los arcos especialmente el túmulo de la Sociedad Amantes de las Artes, la suspensión del tráfico de vehículos y por último el aspecto lúgubre de la población, todo nos decía que el departamento está de luto, que Chiclayo sabe honrar la (ininteligible) de sus héroes y particularmente de sus hijos".

El cronista, no puede evitar referir “la profunda impresión que (causó) la imponente ceremonia con que Chiclayo ha honrado la memoria de los mártires de la guerra”; así como el cumplimiento estricto del programa preparado para tal fin. Desde las 11 del día, acudían a la “Casa Prefectural” de la Calle San José, las escuelas de varones, colegio nacional de “San José”, sociedades libres, municipalidades, miembros del poder judicial, militares, etc. Empezando el desfile del cortejo fúnebre. Los oficios fúnebres fueron en la Iglesia Matriz la cual presentaba un aspecto serio e imponente; sus columnas vestidas de negro con lágrimas de plata mostraban carteles donde se leían inscripciones patrióticas, figurando en ellas los nombres de los héroes a quienes se rendía homenaje de gratitud. Coronas, cruces y alegorías guerreras de flores naturales y artísticas, fueron ofrendas de las “matronas” de la localidad y de algunas instituciones y escuelas.

Un sencillo y elegante catafalco se levantaba en el centro de la iglesia, en él se veía cual reliquia la casaca y chaleco acribillados a balazos del inteligente chiclayano José Andrés Torres Paz. Tales restos hicieron derramar lágrimas a los presentes. A los costados, entre flores de laurel y rosas naturales, los retratos de Elías Aguirre, Diego Ferré, José A. Torres Paz y el coronel Faning. Llamó mucho la atención un retrato encerrado en una modesta corona, en cuya inscripción se leía “P. Gómez muerto en la batalla de Miraflores – sus padres”. ¡Honor y gloria a este héroe hasta hoy desconocido!

Los actos tuvieron un matiz de urgencia cuando se produjo un amago de incendio ocasionado por el derrame de un hachón inflamado que no impidió el desarrollo de la ceremonia fúnebre presidida por el Sr. Vicario de la Provincia Presbítero José María Maza y diez sacerdotes. Se conformó una orquesta compuesta por los mejores músicos del departamento y dirigida por el profesor Manuel J. Tejada que acompañaron todos los actos celebrados. La homilía patriótica a cargo del sacerdote Andrés C. Jaramillo, pasará a la historia de nuestra ciudad según el cronista por su discurso de elevadas ideas, estilo florido y galano, oportunas apreciaciones históricas y patrióticas.

Concluida la ceremonia, el cortejo fúnebre se trasladó a la esquina de la calle Real (hoy Elías Aguirre) que entra a la plaza de armas, donde se elevó el elegante arco levantado por la Sociedad “Obreros de la Unión” donde a nombre de dicha institución, dio un discurso patriótico el Sr. Gervasio Arizola. Toda la antigua calle Real hasta la salida de la estación del ferrocarril a Eten (en el actual local del Banco de la Nación) lucía las fachadas con banderas, cortinas, coronas; destacando la decoración en la vivienda del Sr. Clodomiro Caucci, en la cual se leyó “Homenaje a las víctimas de la Guerra”. Entre las calles Santo Domingo (actual Juan Cuglievan) y la calle Real (Elías Aguirre), la Sociedad “Cruz de acero” (inexistente en la actualidad) construyó un elegante arco que tenía el retrato de Miguel Grau y demás héroes del “Huáscar”; aquí se detuvo la comitiva para oír el discurso excelente del Sr. Rodimiro Campos (presidente de dicha sociedad). En la esquina siguiente se elevó el vistoso arco levantado por el Club “Instrucción y Recreo” representado por el Sr. Dr. Ramón Navarrete y frente al hospital, la Sociedad “Amantes de las Artes” construyó un precioso monumento que llamó la atención por su elegancia y diseño artístico. Era un túmulo que mostraba en la parte superior el Monitor Huáscar rodeado por frases patrióticas. En el lugar, tomó la palabra el Sr. Juan de Dios Lora y Cordero, presidente de dicha sociedad quien improvisó un vehemente discurso, exaltando el patriotismo con su sentida palabra. Concluido el discurso se puso la primera piedra (obsequiada por la Sociedad “Amantes de las artes”) del monumento a los héroes en la plazoleta del hospital dejándose oír el discurso agradecido del Prefecto departamental. Los discursos continuaron con los señores José María Arbulú Balcázar, el Dr. José Rivadeneira, el joven Maximiliano A. Campos Pizarro y el Sr. Juan Manuel Colmenares.

En toda la ciudad se mostraba las banderas de las colonias extranjeras y de particulares a media asta, las puertas medio cerradas y vestidas de luto, la enlutada y silenciosa romería que acudió a la iglesia y los arcos especialmente el túmulo de la Sociedad “Amantes de las Artes”, la suspensión del tráfico de vehículos y por último el aspecto lúgubre de la población, todo nos decía que el departamento está de luto, que Chiclayo supo honrar la memoria de sus héroes y particularmente de sus hijos.

 

viernes, 15 de julio de 2022

Crónicas sobre las “Cruces” y su devoción en prensa lambayecana de inicios del siglo XX

 

                                                 "Cruz de Chalpón" - 5 de agosto de 1907.

Foto: H. Bruning

El periódico “La Estrella del Norte” de Lambayeque del 6 de mayo de 1849, refiere a la Fiesta de la Cruz y denuncia ante la Parroquia “a indios de llevar el estandarte de la Cruz a sus borracheras (pidiendo) se sujeten los devotos a sacarlo solo en las procesiones”. Además, Eric Mendoza afirma que en 1825 se realizaban festividades en honor de la Cruz del Camal y en 1878 la fiesta en honor a la "Cruz de la Alameda", ambas en Jayanca. En 1936, en Ventarrón, ya se celebraba la festividad en honor a la Cruz de Chota, siendo su día central el 28 de julio de cada año.

                                           "Cruz de Mayo" de la Capilla de Verónica

                                                               Foto s.a/s.f años 40
Una antigua foto de la Capilla “La Verónica”, ubicada en la calle Torres Paz, y fechada "años 40", muestra a la derecha de la puerta principal a la "Cruz de Mayo" perfectamente ornamentada (señal de veneración); aunque la fotografía muestra a una banda de músicos y numerosos niños frente a la reja de ingreso de la capilla, no he podido encontrar registro de sus festividades anual y de medio año y no es posible afirmar que la fotografía corresponda a dicha festividad.

El periódico “El Departamento” de Chiclayo del 19 de junio de 1920, refiere a la festividad de “La Cruz de Chiclayo Chiquito”. La zona de “Chiclayo Chiquito” o zona forastera de “Villa del Sol” se ubicó cerca del actual Parque Obrero y la Cruz a la que referimos es la que se encuentra al lado izquierdo de la puerta de ingreso a la Iglesia ubicada en la esquina de las calles Leticia y Arica. La crónica indica que la festividad fue muy concurrida y el programa preparado por los mayordomos fue variado. Hubo fiestas en las casas particulares, juego de tejas entre jugadores de Chiclayo y Ferreñafe, quema de fuegos artificiales, bandas de músicos y se abrió un salón de baile popular con instrumentos de cuerda y cantantes criollos como Fernández Pachón y Paz al cual se podía ingresar a cambio de 50 centavos.


El periódico "La Integridad" de Chiclayo del 6 de julio de 1927, anunció la circulación de los programas impresos de la feria en honor a la Cruz de Chalpón en Motupe. Se anunció la presencia de las bandas "GRAU" de Ferreñafe y "GERMAN LEGUIA Y MARTINEZ" de Mórrope; fuegos artificiales por tres días, se programó la inauguración de la reconstrucción del templo, procesiones, arcos triunfales y la participación de la FILARMONICA DE FERREÑAFE. Se confirma que, cada año, “la devoción al madero sagrado congrega a millares de devotos y excursionistas de los departamentos de Piura, Lambayeque, Cajamarca y La libertad”. El periódico “La Noche” de Chiclayo del 28 de agosto de 1953, presenta la crónica titulada “Pueblo de Motupe reclama 50% de limosnas, dice Sucesos de Lima”; luego, refiere que desde el descubrimiento de la Cruz del Cerro Chalpón el 5 de agosto de 1868 por José Mercedes Anteparra y Rudecindo Ramírez, las celebraciones en torno al sagrado madero congregan a personas de Jaén, toda la costa norte, Lima, la zona sur del país e inclusive su influencia llegó hasta la región de Loja en Ecuador; siendo fabulosa la cantidad de dinero obtenido por limosnas, los quintales de oro y plata y los cientos de kilos de cera derretida que se obtiene del templo y la gruta. Refiere que, durante la procesión, son más de diez las veces que se debe cambiar el manto para poder soportar el peso de las limosnas y joyas que ofrendan los devotos. Refiere “la feria de Motupe moviliza millones de soles, pero el pueblo vive en el mayor abandono y no se sabe que utilidad se da a los millares de soles que se recauda anualmente por concepto de limosnas…”. Se informa que los párrocos de Motupe han sido sucesivamente extranjeros y el reclamo por un párroco nacional ocasionó una crisis reciente resuelta con la intervención del Prefecto del departamento. El pueblo elevó un reclamo: que el 50% de lo recaudado por limosnas, quede en el pueblo para la ejecución de obras públicas: agua potable, alumbrado, locales escolares, etc.

Debo mencionar las festividades de la Cruz de Pimentel (muy antigua, desde inicios del siglo XX) y la Cruz de Tumán, centro de veneración de ciudadanos de origen japonés al ser la zona un cementerio antiguo de personas de dicha nacionalidad.

martes, 12 de julio de 2022

Fábricas de Fines del Siglo XIX e Inicios del XX en Chiclayo

                                    Cervecería Freyler o "Estrella del Norte" de Chiclayo 1920

La prensa local de fines del siglo XIX e inicios del XX, reporta publicidad año con año en aumento sobre la apertura o la producción de fábricas dedicadas a la elaboración de diversos productos en Chiclayo. A continuación, una síntesis al respecto.

El periódico “El Chiclayano” de octubre de 1850, informa que el Sr. Juan Sierra (ojalatero) de la Calle Real, fabrica objetos diversos de metal como catres, entre otros.

El periódico “El Republicano” del 18 de junio de 1888, menciona a la Fábrica de cigarros “Los dos amigos” del Sr. Pedro M. Mercier y que se ubicó en la Calle Balta s/n. “El Norte” de Chiclayo del 20 de diciembre de 1905, menciona a la fábrica de cigarros a máquina de la Sociedad Cigarrera “La Fama”, ubicada en la cuadra uno de la antigua Calle Real (hoy Elías Aguirre). “La Tarde” de Chiclayo del 10 de mayo de 1902, informa la existencia de la fábrica de cigarros “La Marina”.

Hubo una fábrica de velas, propiedad del Sr. Aurelio Montenegro, ubicada en la Calle Real. En 1902, dicho establecimiento se incendió según reportó el periódico “La tarde” de nuestra ciudad del 13 de mayo del mismo año). La campana de la Iglesia Matriz dio la alarma dio la alarmar minutos antes de las 12 de mediodía, provocando la masiva concurrencia de pobladores en ayuda del Sr. Montenegro. Se reportó que fueron las chispas del bracero las que provocaron el incidente.

“El Republicano” del 21 de agosto de 1900, publicita la fábrica de chocolate en la Calle Real N°148 y la fábrica e importadora de calzado del Sr. Pedro Samillán.

“El Departamento” de Chiclayo del 29 de julio de 1900, publicita la fábrica a vapor de aguas gaseosas y fideos de Patroni Escurra & Cía. Ubicada en la Plaza Aguirre.

Existen antiguas fotografías de las fábricas de sombreros Escajadillo y Farro de la Villa de Eten, entre 1900 y 1910.

"El Departamento" de Chiclayo del 22 de mayo de 1906, publicita la fábrica de sombreros del Sr. Bernardo Puémape de la calle Independencia de Monsefú.

El periódico “"El Progreso" de Chiclayo del 15 y 18 de diciembre de 1908, informa la existencia de la fábrica de sombreros de Francisco J. Carrillo de Ciudad Eten.

"El Grito del Pueblo” de Ferreñafe del 16 de octubre y 18 de noviembre de 1909, menciona a la fábrica de calzado “La Americana”.

"El Grito del Pueblo" de Ferreñafe del 18 de diciembre de 1909 y 15 de enero de 1910, comunica la producción de la fábrica de fideos del Sr. Benjamín Reyes.

El periódico “La Tarde” de Chiclayo del 24 de abril de 1913, refiere a la fábrica de escobas del Sr. José Limo López, con un negocio variado que incluye medicinas, instrumentos de varias clases, arriendo de casas y otros artículos, como destaca un año antes el periódico “El Heraldo del Norte” del 25 de junio de 1912.

El “Heraldo del Norte” en su edición del 25 de junio de 1912, registra un aviso publicitario de la Fábrica de Mosaicos de Mateo Waldispuhl, establecimiento que existió en nuestra ciudad desde inicios del siglo XX.

                                                 Fábrica de Mateo Waldispuhl (1912)

El “Eco de Ferreñafe” del 26 de diciembre de 1913, anuncia la inauguración de la fábrica de hielo del Sr. Juan Miguel del Solar.

Un aviso publicitario aparecido en “El Departamento” de Chiclayo del 5 de noviembre de 1918, informa sobre la Fábrica de camisas y colchones del Sr. Manuel León. Se ofrece camisas confeccionadas “por medio de la electricidad”.

Una antigua fotografía de nuestra ciudad que pertenece a la colección NIXA del Archivo Regional de Lambayeque, muestra el edificio de la Cervecería Freyler o “Estrella del norte”. Construido en 1920, se ubicó detrás de la actual piscina municipal en la actual Calle Vicente de la Vega.

El periódico "La Hora" de Chiclayo del 21 de marzo y 11 de setiembre de 1931, 7 de enero de 1932, informa sobre la fábrica de bebidas gaseosas Fratelli Cassinelli, que elaboró sabores de soda, kola, royal, ginger, soda seltz y soda wáter.

“Ahora” de Chiclayo del 29 de diciembre de 1933, comunica la existencia de una fábrica de chocolate en la Calle Ganaderos y denuncia la explotación de trabajadoras obreras de una a quienes se les obliga a trabajar sobretiempo y se les paga un jornal de 70 centavos (la mitad de lo debido).

“El Centinela” de Pacasmayo, en su edición de enero de 1939, comunica la existencia de una fábrica de embutidos y jamones en el local del Hotel Italia de Chiclayo, ubicado en la Calle Elías Aguirre N° 66.

 “Carteles” de Chiclayo del 9 de marzo de 1946, menciona a la fábrica de muebles “El Hogar” Ubicado en la Calle Elías Aguirre N° 21. No menciona al propietario.

Lo anterior no es más que una parte de ese signo prodigioso de prosperidad que marca positivamente a nuestra tierra.

 

 

martes, 14 de junio de 2022

El estado de las acequias de Lambayeque desde fines del siglo XIX a mediados del XX en prensa departamental

 

Acequia principal de Chiclayo - Compuerta Dall'Orso
En 'Memorias de las comisiones técnicas de aguas (1918-1919)'.

Las menciones a los nombres de las acequias se han realizado de manera literal a su aparición en los periódicos de mediados del siglo XIX e inicios del XX que circularon en Chiclayo y otras ciudades del departamento. De ellos comparto la información que ordeno de manera cronológica.

El periódico “En Chiclayano” del 10 de febrero de 1872, menciona la existencia de una calle llamada “El Carmen” muy cerca de la ACEQUIA MATRIZ en donde el aumento de la población hace peligrar la calidad del agua por el arrojo de basura en el cauce.

"EL REPUBLICANO" de Chiclayo, del 8 de abril de 1891, informa las consecuencias terribles del Fenómeno "El Niño" por el desborde de las acequias en Chiclayo, Lagunas, Zaña y Eten. Se perdieron muchas vidas, viviendas y cultivos.

En Ferreñafe, el periódico “El Taymi” del 17 de enero de 1891, publicó un aviso de venta de terrenos de propiedad de la Sra. Faustina de Lastres. Menciona los nombres de interesantes lugares, como los terrenos denominados SARCAPE y COLBAN, ambos regados por la “magnífica ACEQUIA DE CHILAPE”.

El periódico “La Provincia” de Chiclayo, del 9 de abril de 1905, comunica el Interesante registro de una propiedad llamativa por los nombres y lugares que refiere sobre su ubicación: "La leonera" y "Dos cruces" antes de "Leque leque" en la Hacienda Culpón del valle de Zaña. Menciona al Río Seco como límite entre Culpón y Oyotún que era propiedad de Marcelino Valarezo (sic). Refiere las "Pampas de minas", el cerro "de las dos cruces", al pueblo de Tingues, al cerro de piedra (que contiene "obras de los gentiles). Todo esto en el valle de Zaña. En esta zona, destaca la ACEQUIA DE CULPÓN y su desembocadura en el Río Zaña.

El periódico “El Departamento” de Chiclayo del 16 de julio de 1906, informa que la zona territorial que hoy en día corresponde al PASEO YORTUQUE, fue registrada como su propiedad por JORGE FELIX FRANCISCO ZARRIA (quien la compró a FERNANDO CARMONA) ante el notario José María Arbulú Balcázar el 11 julio de 1906. Como se podrá leer, JORGE FELIX FRANCISCO ZARRIA fue, además, propietario de gran parte los terrenos de las actuales urbanizaciones FEDERICO VILLARREAL y una parte de la actual SANTA VICTORIA. Al respecto, el Arq. Alberto Risco, afirma que “La acequia de Chiclayo y sus ramales, Pulen, Yortuque, y Lapas, tienen cursos que fueron anulados o removidos varias veces, como Yortuque que ha tenido en el siglo XX por lo menos dos remociones, una después del meganiño de 1925 y otra probablemente alrededor de los años 50 o 60. Por lo cual, el artículo alude a la traza de inicios del siglo XX”.

                                             Compuerta de la acequia Yortuque

"El Guante" (Semanario satírico, festivo, político y literario) fechado en Monsefú el 10 de julio de 1921; denuncia, bajo el título de "Muladar", la contaminación de la ACEQUIA LAS MARRANGAS debido a "...vecinos que diariamente arrojan inmundicias que a más de ensuciar el borde de ese cauce la mayor parte de ellas caen al lugar de donde el pueblo se provee de agua".

“El Nuevo Diario” de Chiclayo del 02 de enero de 1931, informa sobre la existencia de la “Herbolaria Nacional”, propiedad de la Sra. Magdalena Gonzales de Li, ubicada “a la salida para las haciendas”. En dicha ubicación de la calle Maravillas (donde se encuentra la capilla Virgen de la Misericordia) hubo una acequia y un puente, llamado “Puente de las haciendas”.

                                                      El Puente de las Haciendas

Por fotos antiguas sabemos que, justamente en la intersección de Cabrera y Grau hubo, hasta principios de la década de 1940, un puente sobre la acequia que por allí transcurría. Ese puente era llamado "de las Haciendas".

“La Abeja”, periódico de Chiclayo, del 3 de setiembre de 1932, informa el desacuerdo entre los hacendados y los agricultores de Chiclayo en la reunión entre ambos el 31 de agosto del mismo año. Los primeros propusieron la limpieza del sector bajo de la ACEQUIA MATRIZ que cruzaba por la ciudad de Chiclayo, pedido respaldado por el Sr. Francisco Cúneo Salazar. Sin embargo, los agricultores solicitan la limpieza total "tal como se hacía anteriormente" para evitar daños posteriores según su conocimiento tradicional.

                                        Compuertas de la acequia de Chiclayo

En Monsefú, el 28 de setiembre de 1933, el periódico “El Horizonte” comunica la limpieza de canales de regadío y acequias a partir del 2 de octubre de dicho año. Menciona a la ACEQUIA NUEVA, COIMITO, DESAGUADERO y CAUCE PRINCIPAL.

El Semanario "Carteles" de Chiclayo, dirigido por Nicanor de la Fuente, del 5 de enero de 1946, denuncia que, en Monsefú, en pleno perímetro urbano, al costado de la estación del ferrocarril de Eten, se está arrojando con la complacencia de la autoridad municipal la basura de la ciudad la basura de la ciudad a lo largo de toda la ACEQUIA PRINCIPAL de donde el pueblo obtiene el agua de la cual bebe y prepara sus alimentos. Califica de inhumano el hecho de no proceder para evitar más daño a las aguas.

Todos los territorios y acequias que he mencionado se erigieron sobre las Pampas de Lipque, según César Guillermo Echeandía.

 

 

 

 

 

 

Incendios y Bomberos a inicios y mediados del Siglo XX según la prensa lambayecana

 



Durante la expedición del oficial chileno Patricio Lynch a nuestro departamento en setiembre de 1880, durante la Guerra del Pacífico, incendió gran cantidad de casas en Chiclayo y destruyó propiedades en Ferreñafe y Cayaltí; impuso graves cupos a la población de toda la región. Resulta un personaje de muy ingrata recordación en la historia de nuestra región.

El periódico “La tarde” de Chiclayo del 13 de mayo de 1902, da cuenta de un incendio en la fábrica de velas del Sr. Aurelio Montenegro, ubicada en la calle Real (actual Elías Aguirre). “La campana de la Iglesia Matriz dio el toque de alarma que puso en movimiento a todo el vecindario que a la voz de incendio corrió presuroso a la fábrica de velas… el lugar del siniestro”. El fuego se inició por las chispas de una soldadura sobre sacos vacíos; sin embargo, “la actitud del pueblo, así como la circunstancia favorable de existir una noria con bomba y varios barriles llenos de agua pudo dominarse el incendio” que tuvo consecuencias de poca consideración. Además, se hicieron presentes las autoridades locales, policía y gendarmes de la ciudad.



El periódico “El Progreso” de Chiclayo del 3 de junio de 1913, reportó un incendio ocurrido el día de las elecciones municipales del 1 de junio de dicho año, en la que participaron en las diversas ciudades del departamento de Lambayeque las listas del Partido Obrero Independiente y de la Alianza Civil Constitucional. Hasta el día de la publicación de la nota periodística, en Chiclayo no se había realizado el escrutinio, en Monsefú se aseguraba el triunfo de la Alianza y hubo actos de violencia, en la Villa de Eten (actual Ciudad Eten) ganó la Alianza y hubo un homicidio ocasionado por un elector ebrio que antes recibió una pedrada, en Puerto Eten ganó la Alianza sin actos de violencia, en Reque ganó la Alianza y hubo un conato un día después donde resultó herido el Sr. Aparicio Lluncor del Centro Pro Reque, en Motupe no se conoce al ganador pero se reportó el incendio del comercio del alcalde en funciones Sr. Manuel Luna.



3 de junio de 1935, hubo un incendio en el cine “Pathé” el cual se originó en la caseta del operador, ocasionando el pánico de los asistentes, resultando varios heridos. No forma de luchar contra él; Chiclayo no tenía Compañía de Bomberos.

El 26 de marzo de 1937, un pavoroso incendio redujo a cenizas el establecimiento comercial EL IMAN, ubicado en la Calle Lora y Cordero, de propiedad del ciudadano chino Augusto Wong. La noticia publicada en el diario "LA PATRIA" fue, a su vez, un llamado a las autoridades para establecer en nuestra ciudad un CUERPO DE BOMBEROS. El incendio fue de grandes proporciones. Se inició a las 10:30 de la noche y, por un momento, se descontroló pues en el establecimiento se expendía kerosene y gasolina. Participó gran parte de la población de Chiclayo apoyando para aplacar el siniestro que amenazaba con expandirse a toda la manzana. Alrededor de las 11:30 de la noche una motobomba de la base aérea apoyó en la tarea de sofocar el incendio. El negocio quedó completamente en cenizas.



El periódico “La Patria” de Chiclayo del 23 de mayo de 1937, informa sobre la subvención económica de mil soles otorgada por el Concejo de nuestra ciudad a la compañía de bomberos "Salvadora Chiclayo N°1" para adquirir una manguera y un "gallo". Es menester recordar que gracias a un grupo de personas encabezadas por el médico Manuel Arellano y Ramírez de Montenegro (llegado a la ciudad hacía un par de meses) se iniciaron, en 1935, las gestiones para la formación de una organización bomberil. Según Héctor Sandoval Uceda, “Reunidos en el bar de don Juan Limo (Salón Kan Kan, ubicado en los bajos de los Portales Gonzales, en cuyo segundo piso se encontraba el Club de la Unión) se constituyó un Comité Provisorio presidido por el Dr. Arellano. La acogida fue general, la prensa local y nacional le dedicaron notas al respecto. Siendo el 3 de agosto de ese año de 1935 que, en el local de la Sociedad de Obreros 1 de mayo, iniciaba su vida formal la novel Compañía de Bomberos aunque sin local y equipos sino hasta 1937. El primer incendio que atendió, de acuerdo a sus modestas posibilidades, fue el mismo año en la Casa “Cuglievan”.

El periódico “El Zeppelin” de Chiclayo del 1 de noviembre de 1947, informa sobre el Incendio del cine TRIANÓN de Monsefú, propiedad de la familia Boggio: “no sabemos los motivos del incendio (que) dejó el saldo de más de 15 heridos entre ellos el señor Juan Manuel Boggio, el mencionado y demás heridos recibieron los primeros auxilios del médico sanitario doctor Custodio”. El medio destaca la valiente participación de los policías de Monsefú y da cuenta de grandes pérdidas en el negocio.

En 1963, los heroicos bomberos Voluntarios de la Compañía "Salvadora Chiclayo N°01”, hoy “Salvadora Chiclayo N° 27”, reciben un camión porta escala que era uno de los vehículos más modernos de ese tiempo.

Resulta, además, interesante recordar que a mediados de los años setenta del siglo pasado, se incendió el mercado Central en el centro de Chiclayo. Se quemó toda la infraestructura y enseres de decenas de comerciantes cuyos puestos se ubicaban en zonas colindantes con las calles Alfredo Lapoint (Teatro), Vicente de la Vega y Lora y Cordero. Aun así, el ambiente de comidas, siguió funcionando.