miércoles, 1 de junio de 2022

El empedrado de las calles

 



Desde la segunda mitad del siglo XIX, por lo menos, se inicia el empedrado de las calles en algunas ciudades del departamento de Lambayeque. Unas antes que otras, encontraron en esta acción una forma de ordenar, brindar seguridad y fomentar el ornato. En la actualidad algunas de estas calles subsisten y forman parte del paisaje citadino como un sello de su historia y de la acción humana por mejorar la calidad de sus vidas.

Existe una versión sobre la llegada de bloques de piedra (como los que existen en las calles céntricas de Chiclayo) a bordo de las embarcaciones que, desde Europa, llegaban al Puerto de Eten. Eran el contrapeso en las bodegas vacías que más tarde partirían repletas de azúcar de regreso al viejo continente. Los empedrados se hicieron con bloques cúbicos y piedras redondas. En Chiclayo, observamos en la actualidad bloques cúbicos en las calles Colón, Manuel María izaga, Francisco Cabrera, las primeras cuadras de Alfredo Lapoint y Juan Cuglievan, entre otras. Entre las calles con piedras circulares están Tacna, un sector de Francisco Cabrera, entre otras.

A continuación, algunos registros de estas acciones en periódicos de la época.

El periódico “El Fénix” de Lambayeque del 8 de abril de 1888, informa la culminación del empedrado de la Plaza de Armas de dicha ciudad y da a entender que antes se ha producido el empedrado de otras calles: “próximamente estará terminando el (empedrado) de la plaza de armas y, por lo mismo, esperamos que nuestras autoridades tomarán empeño en que las fachadas de los fundos adyacentes estén para entonces concluidas”.



Las calles de Chiclayo comenzaron a empedrarse en enero de 1891; sin embargo, a raíz de las fuertes lluvias entre los meses de marzo y abril debido al fenómeno “El Niño”, se suspendieron las obras. Según el periódico “El Republicano” de Chiclayo del 5 de mayo de 1891, “el señor alcalde está tomando todas las medidas necesarias para que principie lo más pronto posible el trabajo de los empedrados. Nos alegramos de que así sea, porque muchas calles están en estado deplorable”.

Lo anterior no quita valor al trabajo realizado por el Sr. José Francisco Cabrera, quien fue el propulsor de un empedrado general de las calles de Chiclayo. El historiador Freddy Centurión, afirma: “Según los registros municipales de Chiclayo, don José Francisco Cabrera ocupó la alcaldía de Chiclayo en cinco ocasiones: del 3 de enero al 18 de abril de 1917, del 24 de mayo al 20 de noviembre de 1917, del 19 de diciembre de 1917 al 31 de diciembre de 1918, del 3 de mayo al 28 de junio de 1922, y del 20 de diciembre de 1922 al 17 de enero de 1923…El mejoramiento del Parque Principal de la ciudad fue uno de los tantos objetivos de Cabrera, emprendiendo el empedrado de calles emblemáticas y la construcción de veredas y parques, además de promover las viviendas para obreros y personas de la clase media”.

El semanario "Carteles" de Chiclayo, dirigido por Nicanor de la Fuente (NIXA) del 5 de enero de 1946, informa que en Monsefú (por el advenimiento del nuevo año) se organizó una serie de obras progresistas en la ciudad: la inauguración de un nuevo puente sobre la avenida “Cherres”, acciones de higiene y salud pública y el empedrado de las calles colindantes con la estación del ferrocarril de Eten. Por alguna razón inexplicable las autoridades locales suspendieron la obra del “empiedro” (empedrado) de las calles colindantes a la estación con el consiguiente reclamo por parte de la población.



Las calles con el ancho de una carreta, empedradas y zigzagueantes; configuradas de manera natural por el paso de las “bestias” y de un solo sentido, son parte de una historia que se resiste a desaparecer. ¡Bien por eso! Que todos puedan tener el privilegio de atesorar las imágenes sobre nuestro origen.

 

lunes, 23 de mayo de 2022

Sobre la demolición de las huacas de Chiclayo

 

El periódico "El Diario - Edición de la Tarde" fechado en Chiclayo el 14 de enero de 1904 da cuenta de la demolición de una Huaca durante el gobierno municipal de Virgilio Dall´Orso. La nota considera (para nosotros de manera inaceptable) las demoliciones como actos "por el bien de la cultura de Chiclayo", dice así:

"Desde ayer ha comenzado la demolición de una huaca pequeña que existe en la calle de ganaderos, esquina de Pimentel. Muy bien, ya hemos dicho que por allí existe otra también pequeña pero que está encorralada entre las casas números 26 y 28 de la calle de Pimentel y ojalá también la hicieran demoler para bien de la cultura de Chiclayo" La calle de ganaderos es, actualmente, Tacna. La demolición fue realizada por los presos de Chiclayo y obreros contratados para tal efecto por la municipalidad.

Desde el mismo año de 1904 comenzó la venta de todos los terrenos que ocuparon las antiguas huacas de Chiclayo. El proceso fue liderado por la Municipalidad de esta ciudad. De dichas ventas, queda el testimonio de la realizada en 1912 y que es relatada a continuación:

Según el periódico “El Heraldo” de Chiclayo del 20 de julio de 1912; el 27 de marzo de 1912, la Municipalidad de Chiclayo pone en venta 8 lotes en terrenos donde antiguamente se encontraban las huacas de Chiclayo y que fueron demolidas durante la gestión edilicia de Virgilio Dall'Orso para, aparentemente, dar "avance y permitir el desarrollo de la ciudad". El precio fue de 60 centavos el metro cuadrado. Los lotes puestos en venta estuvieron ubicados:

Lote 1: Entre las calles “Santo Domingo”, “Progreso” y “Pimentel” con un total de 2375 metros cuadrados subdivididos en 14 pequeños lotes al interior. Colindaba con la propiedad del señor Chirinos.

Lote 2: Entre las calles “Maravillas”, “Colón” y “Ganaderos” con un total de 476 metros cuadrados subdivididos en 3 lotes más pequeños en su interior.

Lote 3: Entre las calles “del suspiro” y “7 de enero” con un total de 4220 metros cuadrados subdivididos en su interior en 25 pequeños lotes; colindó con la propiedad de A. C. Townsend.

Lote 3: Entre las calles “de la Esperanza”, “Maravillas” y “de los Ángeles” con un total de 7886 metros cuadrados en dos secciones.

No aparece la página que consigna los lotes 4 y 5; menciona, directamente los lotes del 6 al 8. Considerando que la venta de los 8 lotes se en marzo y la noticia se reporta en julio los lotes no mencionados pudieron haber sido vendidos en alguno de los meses precedentes.

Lote 6: Entre las calles “San José” y “San Lino”; con un total de 646 metros cuadrados, terreno colindante con la propiedad del señor Figueroa.

Lote 7: Entre las calles “Del Prado” y “Santa Inés” con un total de 2324 metros cuadrados, colindante con la propiedad del señor Federico Bullón.

Lote 8: Entre las calles “Real” y “José Leonardo Ortiz” colindante con la propiedad del señor Wenceslao Dávila y la estación del ferrocarril y muelle de Eten.

De lo anterior se infiere que las antiguas huacas de Chiclayo sirvieron también para delimitar las propiedades de los antiguos pobladores de esta ciudad, las enumeraciones de las casas en algunas calles (legado de la invasión chilena de Chiclayo) fueron una referencia menor y no tan importante sobretodo cuando se enunciaban los linderos de los terrenos con áreas mayores. Además, se puede notar que poco tuvo que ver la modernidad de la ciudad en cuanto los terrenos vendidos irían a parar a manos de muy pocas personas por los precios de entre 5 y 11 centavos el metro cuadrado de los lotes subastados. Nótese que los lotes puestos en venta en 1912 se encontraban literalmente en el centro de nuestra actual configuración citadina.

Hoy, nuestra ciudad muestra un deplorable panorama en lo que respecta al cuidado de las antiguas edificaciones. Es menester hacer algo para restablecer su infraestructura y revalorar su presencia histórica. No vaya a ser y, a lo mejor, algunos otros piensen que derrumbarlas sea la única solución.

 

 

lunes, 7 de marzo de 2022

Historia del desagüe de Chiclayo

 


aguateros

En su edición de marzo de 1911, la revista PERU TO DAY, publica un informe sobre el trabajo del Sr. Powell en Chiclayo (comisionado de la Municipalidad para elaborar esquemas definitivos para el suministro de agua y drenaje de la ciudad, adoptados el 24 de enero de 1912). El costo total del alcantarillado, las aguas residuales, purificación y suministro de agua fue de £ 85,179. Sobre el informe de Powell, indica: “Chiclayo es un pueblo muy importante del norte de Perú y está en el centro del distrito productor de azúcar. La población actual es de 12.332 y la zona habitada 77 Hectáreas. Hay 13.888 metros de calles y 2.659 viviendas con 2.320 familias. El año pasado el Sr. Powell fue comisionado de la Municipalidad para elaborar esquemas definitivos para el suministro de agua y drenaje de la ciudad, que fueron (serán) adoptados el 24 de enero de 1912. Estos esquemas han sido muy cuidadosamente pensados para prevenir las condiciones topográficas adversas, ya que sólo hay un poco más de 1 metro de caída a través de la ciudad, y la zona circundante también es bastante plana, hay una caída media de sólo 1 en 600 al mar, que está a 15 kilómetros de distancia”.



Después de este primer intento, tuvo que pasar mucho tiempo para que se inicie la instalación de redes en nuestra ciudad:

Según el periódico “El Departamento” de Chiclayo del 22 de marzo de 1916, el Concejo Provincial de Chiclayo, presidido por el Sr. Maximiliano Oyola, para evitar enfermedades debido a la carencia de agua y desagüe por la demora en la asignación de recursos por parte del gobierno; decidió exigir el uso de DOS ABROMICOS DE FIERRO en todas las casas para luego, con el uso de coches y trasladados en carretas, arrojar los desechos en las pampas o "arenales" de San José y Lambayeque. Coincidentemente, hasta el día de hoy, el arrojo de estos desechos se realiza en el mismo lugar con el consabido fétido olor. Por cierto, los a brómicos son barriles metálicos usados para el acopio de excrementos en lugares donde no existen desagües.

La crítica” de Chiclayo, del 17 de diciembre de 1930, hace una crítica al sistema de DESAGUE CON AUTO TANQUES (carretas con tanques metálicos) y denuncia que persiste el mal olor y que el procedimiento implica separar lo sólido de lo húmedo. A propósito, algunos chinos recorrían la ciudad cual desagües ambulantes con latas sobre las espaldas y cobraban precios distintos por "agüita con mojón" y "agüita sin mojón" que luego depositaban en la Pampa Chirinos, actual residencial “Pascual Saco”.

El 03 de junio de 1932, el diario “La Patria” de Chiclayo publica una nota titulada "¡El pueblo necesita bañarse!"  se apela a esta necesidad para solicitar las obras de agua y desagüe en la ciudad de Chiclayo. Para este año había pasado casi 20 años de la instalación de la primera red.

En junio de 1936, según el periódico “Acción” del 18 de junio, se inicia la colocación de tuberías de agua y desagüe en la antigua calle San Pedro hoy Vicente de la Vega; y el diario “Concordia” del 23 de junio informe la instalación y renovación de redes de agua potable y alcantarillado de la ciudad de Chiclayo a cargo de los ingenieros Noya y Picasso.

En 1937, un extenso artículo de “La Patria” de Chiclayo da cuenta de las obras de saneamiento de nuestra ciudad en un artículo titulado “Obra del emisor al mar” e indica que el día 15 de mayo, llego la construcción de este acueducto desde el mar hasta el crucero formado por las calles Manuel María Izaga y Leonardo Ortiz, donde termina. Como muy bien se sabe, su longitud es de 12, 500 metros, que viene a constituir uno de los más largos emisores de desagüe construidos en el país. Informa, además, sobre las siguientes obras de saneamiento: La culminación de la construcción de un canal emisor de 12 500 metros de longitud desde la esquina de las calles Manuel M. Izaga y José Leonardo Ortiz hasta el mar de Pimentel, el tendido de las tuberías de agua potable en las calles Tacna, Luis Gonzales y Pedro Ruiz; con lo cual se culmina el tendido en toda la ciudad, la construcción de buzones en la ciudad, la instalación de grifos en Puente Reque, Quinta Cuglievan y barrio "El Porvenir"; lugares donde se venderá el agua en latas al precio de 1 centavo por lata, la instalación de grifos de agua en la Plazuela Aguirre, Parque principal y demás parques, prefectura, hospital, concejo, camal y algunos domicilios particulares y Además informa sobre la subvención otorgada a la compañía de bomberos "Salvadora Chiclayo N°1" para adquirir una manguera y un "gallo".

El periódico "Campaña" de Chiclayo del 6 de febrero de 1947 denuncia que debido a la enemistad entre Vicente Campodónico y el alcalde provincial Nicolás Cuglievan este último no ejecutaba las obras de saneamiento del BARRIO CAMPODONICO y los consideró como una zona clandestina pidiendo al gobierno los reconociese así a pesar que el mismo gobierno aprobó y presupuestó la obra desde 1938.

A la fecha, muchos sectores de la ciudad carecen de un sistema de agua potable y alcantarillado que permita cubrir plenamente las necesidades básicas y vitales de la población.

Los primeros hoteles del Departamento de Lambayeque en los siglos XIX y XX

 

                                     Reunión en el primer edificio del HOTEL ROYAL de Chiclayo

El término hotel es una voz francesa que significa cuarto prestado. Tiene la misma raíz etimológica de los términos hospital y huésped.

En la sección NEGOCIOS, el periódico “El Republicano” de Chiclayo del 18 de junio de 1888; menciona al HOTEL COSMOPOLITA, de los Sres. Castro y Pestana con dirección en Plaza de armas (Calle Real o Elías Aguirre) N°149.

Una interesante crónica en "EL FENIX" de Lambayeque del 29 de abril de 1888. Narra un hecho lamentable ocurrido a Don Carlos Boyanowich quien fue herido de bala de manera casual en la puerta del HOTEL JORJE en la ciudad de Lambayeque.

“El Taymi” de Ferreñafe, de los días 19 y 20 de julio de 1890, menciona al HOTEL PROGRESO de dicha ciudad de propiedad de Federico Pérez.

El Hotel "CLUB CHICLAYANO", es mencionado en el periódico “El Republicano” de Chiclayo del 26 de julio de 1890. No indica la dirección. Fue de propiedad del Sr. Guillermo La Torre.

El 21 de agosto de 1900, “El Republicano”, periódico de Chiclayo, publica publicidad del GRAN HOTEL EUROPA de Manuel Cabassa en la cuadra 1 de "Plaza de armas" (antes Calle Real y, hoy en día, Elías Aguirre) y del Gran hotel "INTERNACIONAL" de Antonio Gergich. Avisas. Balta 104.

En Motupe de 1902, El Sr. Heriberto Frías, instala su moderno HOTEL en esta ciudad, según el diario “La Tarde” de Chiclayo del 15 de mayo del mismo año.

Un aviso de la sección CRÓNICAS del Periódico “El Departamento” de Chiclayo del 14 de julio de 1906, menciona dos hoteles de propiedad de ciudadanos chinos. Uno, el HOTEL PROGRESO que fue cerrado para ser aseado y es catalogado de "fonda repugnante" propiedad del "chino ñato"; el otro, el HOTEL CHUNG CHONG, catalogado como un lugar de junta de personas de mal vivir que ofenden a los transeúntes diariamente.

En “El Progreso” de Chiclayo del 02 de diciembre de 1907, su aprecia publicidad del HOTEL ROYAL de Chiclayo. También al HOTEL MARINA de Puerto Eten y HOTEL ITALIA de Chiclayo.

El 26 de junio de 1916, “El Departamento” de Chiclayo informa que en el HOTEL INTERNACIONAL de Chiclayo de propiedad de la Sra. Genoveva Soberon Vda. de Gergich ocurrió un escándalo narrado por la prensa y que tuvo por víctima aparente al Sr. Santiago Zwichy quien fue acusado de deudor.

En “El Horizonte” de Monsefú del 16 de setiembre de 1933, se hace referencia al HOTEL CARDINAL del señor Ramón Puémape.

A inicios de la temporada de verano de 1934, según “Ahora” de Chiclayo del 18 de diciembre de 1933, en Pimentel anuncia la apertura del HOTEL COMERCIO de Juanito León "ubicado donde quedó el salón de Finetti Paz".

El periódico “Ahora” de Chiclayo del 7 de febrero de 1934, invita a un baile por carnaval en el HOTEL MERCEDES de Chiclayo.

En la sección NEGOCIOS del Semanario Carteles de Chiclayo, del 5 de enero de 1946 se hace mención al HOTEL AMÉRICA de Lora y Cordero 406.

sábado, 5 de febrero de 2022

Los carnavales de Chiclayo en informes de prensa de fines del siglo XIX e inicios del XX

 


Comparsa. Carnaval de Chiclayo de 1921

Sobre los carnavales de Chiclayo, el recordado profesional el insigne chiclayano Miguel García Puémape solía recordar que “Era tradicional la elección de ´reinas de las carnestolendas´ como soberanas por los días del calendario (sábado, domingo, lunes y martes) que cumplían actividades sociales programadas por el Concejo Provincial, con acento festivo. Su mandato se expresaba en el Corso Carnavalesco estructurado para disfrute visual de la población, con la participación de pintorescos y simpáticos carros alegóricos participantes de un desfile muy animado cumplido en el circuito Calle Real - Calle San José - Palacio Municipal - Calle San José -Calle Real. Las reinas, sus cortes y lacayos derrochaban simpatía y jugaban carnaval con el público, uno de ellos el lanzamiento de serpentinas de colores. Creo recordar que el Desfile Carnavalesco se efectuaba los martes, porque el día siguiente era el Miércoles de Ceniza”.

¡El Periódico “¡La Provincia” fechado en Chiclayo el 2 de marzo de 1895 muestra en la página 4 una noticia curiosa dando cuenta que “a pesar de haberse prohibido por bando el juego de carnaval por las calles y a caballo...se han dejado ver...algunos jugadores en las calles y en los techos arrojando agua a los transeúntes” luego, comenta un incidente “El señor Prefecto recorrió la población y se nos dice que al pasar por una calle recibió buena cantidad de agua” ...!  vaya chapuzón!



El Periódico "GERMINAL" de la ciudad de Lambayeque del 16 de febrero de 1927 registra una anécdota que bien podría tomarse como un grandioso acto de rebeldía feminista. En Chiclayo, la señorita Violeta Rospigliosi fue nombrada por las instituciones de nuestra ciudad como VIOLETA I, Reina de los carnavales de Chiclayo 1927. Ella, con singular aplomo, rechaza tal elección y responde: "La designación de una señorita para el reinado de las fiestas carnavalescas es un derecho exclusivo de las mujeres nacidas en las ciudades donde se lleva a cabo ese esfuerzo de cultura social y comunal la elegida debe ser chiclayana donde sobran las mujeres cultas y bellas". En una sociedad machista como la nuestra se imaginarán las reacciones; aquí una de ellas, de carácter machista, referida por el autor de la noticia: "...por la resolución adoptada por la señorita Rospigliosi (nos veremos) privados de admirar en los días de dios momo la negra más linda que á parío madre".



En 1934, el periódico AHORA de Chiclayo del 7 de febrero de 1934, anuncia la realización de un baile por carnaval en el HOTEL MERCEDES de Chiclayo. Además, refieren la gran fiesta de carnavales a llevarse a cabo en el TEATRO OLIMPO y se anuncia a la orquesta JAZZ BAND ALVAREZ en dos bailes los días 10 y 11 de febrero en los cuales se expendieron platos criollos como tamales, seviche (sic) y arroz con pato "para recibir la madrugada". El mismo medio informativo señala que la LIGA DE DEFENSA DE LOS FUEROS SOCIALES. organizó un baile popular de carnaval como una actividad pro fondos. La institución organizadora fue de corte político (probablemente de influencia aprista) en pleno tiempo de persecución y proscripción del aprismo.





La Revista EL CENTINELA, editada en Pacasmayo, Trujillo y Chiclayo; muestra una fotografía de la niña BERTA BARRAGÁN COOPER MURO, Reina infantil del Carnaval de Chiclayo de ese año y, en su edición de 1941, una fotografía de un agasajo y mensaje de Martha Zoeger Dall'Orso, reina del carnaval de Chiclayo de 1941.





Una información aparecida en el Semanario TRAYECTORIA de Lambayeque del 3 de marzo de 1943, nos muestra las graves consecuencias del Fenómeno "El Niño" (moderado) que se produjo ese año y anuncia la acertada decisión de la Prefectura departamental de suspender las celebraciones de carnaval de ese año.



El semanario CARTELES de Chiclayo del 9 de marzo de 1946, informó que en los CARNAVALES POPULARES se usó aguas sucias y anilina. Además, la Municipalidad no otorgó recursos para la organización de actividades sociales por los carnavales de dicho año. Hubo celebraciones en el CIRCULO DEPARTAMENTAL DE EMPLEADOS, BARRIO EL PORVENIR y CLUB UNION Y PATRIOTISMO. La Reina del BARRIO "EL PORVENIR" fue Pepita I (Pepita Chirinos) quien fue coronada en el CLUB DE TIRO 77.



Ya he referido que desde antiguo han sido muchos los historiadores, tradicionalistas y viajeros extranjeros (Middendorff, Mellet, entre otros) que han destacado el carácter alegre de nuestra ciudad. Alguien se animó a calificarla diciendo “vive de noche y duerme de día”. Lo cierto es que, si el sello distintivo del chiclayano es la amistad, sus valores relacionados: alegría, afecto y camaradería estuvieron y están presentes en nuestras actitudes sociales.

Bien haríamos en rescatar la belleza, vistosidad e integración de estas celebraciones. Pues cuando se celebra el pueblo se hermana y se une. ¡Cuánta unidad nos falta en procura de los objetivos comunes!

 

jueves, 20 de enero de 2022

Campaña contra la Rifa China en medios periodísticos lambayecanos de inicios del siglo XX

 



El Periódico "EL DEPARTAMENTO" de Chiclayo del 29 de julio de 1900, inicia una campaña contra el juego y las apuestas en nuestra ciudad; a esta campaña se uniría a partir del 6 de diciembre del mismo año otro medio de información: “El Republicano” de Chiclayo. En aquel tiempo, los juegos de azar en general, como las apuestas y las peleas de gallo, pero especialmente la “Rifa china” se tenían, en opinión de las instituciones civiles, religiosas y población en general por actos inmorales. Los periódicos solicitan el cierre de las casas de juego por atentar contra la moral. Registros periodísticos de la época muestran el trabajo policial en Chiclayo contra el juego de azar, especialmente el relacionado con ciudadanos chinos. “El Departamento”, califica al juego como "una lepra mortal" y denuncia la existencia de salas y juegos de azar promovidos por ciudadanos chinos "una raza que no trae al Perú sino vicios y relajamiento en todo..."




Un artículo publicado en el diario "El Comercio" de Lima el 15 de julio de 1900, describe el juego de la Rifa china y que fue incluido en el libro "Diversiones públicas en Lima: 1890 - 1920. La experiencia de la modernidad" (2001) de la historiadora Fanni Muñoz Cabrejo. Comparto la descripción de este juego: “(fue) un papel que costaba 20ctvs y que traía delineado un muñeco en el centro y sobre el cual se esparcían toscos dibujos de objetos animales numerados del 1 al 36. De la cabeza a los pies era caricatura de hombre sembrada de caprichosos símbolos que formaban ocho agrupaciones con los siguientes encabezamientos: pobres, curas, comerciantes, padres, valientes, ministros, mujeres y ricos. Bajo cada uno de esos temas se hallan reunidos seis u ocho de los 36 objetos dibujados de los 36 muñecos… la persona escoge uno de los animales que cree que va a salir sorteado… al que toma el número se le entrega un comprobante que es registrado por el encargado en una planilla… la casa paga 30 por 1…”




Según “El Republicano” del 12 de julio de 1900 se unen a la protesta los vecinos notables de Chiclayo quienes se manifiestan contra los trámites que se hacían ante la Prefectura para permitir el regreso de las “Rifas Chinas” que ya habían sido suprimidas y prohibidas por decretos supremos del 30 de abril y 7 de diciembre de 1897; Y que, sin embargo, desde 1894 mediante un decreto del gobierno se permite a la policía dar licencias y multar a las "casas de cena" o locales nocturnos en muchos casos regentados por ciudadanos chinos donde, además de alimentarse, se realizaban juegos de azar y consumo de opio durante toda la noche.




El 11 de agosto de 1901, una crónica del periódico “El Eco Popular” de Ferreñafe, da cuenta de una hoja hecha circular por el Club de la Unión donde se denuncia la existencia de salas donde se juega la Rifa China en dicha ciudad. A la vez se compromete a “(combatir) con toda la energía de la que somos capaces tan inmoral costumbre”.



“La Voz de Lambayeque” del 5 de enero de 1924, informa que trece ciudadanos chinos fueron detenidos en el local de la BENEFICENCIA CHINA de Lambayeque en acto de juego, portando opio y piedritas, botones y objetos diversos usados como equivalencias de dinero. "Captura de Asiáticos", es el título de la crónica y en ella se reportó que el 2 de enero a las 4 de la tarde en el local de la Sociedad de Beneficencia China de Lambayeque, fueron capturados 13 ciudadanos chinos a quienes se les decomisó S/62 y centavos y a quienes se les encontró en el delito de juego. Además, se les confiscó un frasquito de opio.



Según “Ahora” de Chiclayo, del 28 de febrero de 1934, un grupo de ciudadanos chinos fueron denunciados: unos (comerciantes) por participar en juegos de azar; otro, Jacinto Phon, por atender al público a pesar de tener tuberculosis.

miércoles, 19 de enero de 2022

La epidemia de peste bubónica en reportes de prensa departamental de Lambayeque (1903 - 1934)



En “Lucha contra la peste en Chiclayo” (2015) del erudito historiador chiclayano Miguel Díaz Torres, hay referencias bien documentadas sobre las consecuencias terribles de la peste bubónica en Lambayeque. No ha sido la única enfermedad que atacó con mucha severidad en el pasado; con mayor notoriedad, entre los siglos XIX y XX hemos sufrido de fiebre amarilla, viruela y, ahora, en pleno siglo XXI, COVID 19.

La prensa departamental de Lambayeque, reporta la presencia de casos de peste bubónica desde el año 1903 hasta los primeros años de la década de 1930, por lo menos. A continuación, una síntesis:



El periódico “El Diario” de Chiclayo del 11 de mayo de 1903, informa que, durante la epidemia de peste de ese año, mientras las instituciones de la sociedad pedían restricciones y el cierre de los puertos, Don Virgilio Dall'Orso se manifestó a favor de recibir barcos, mercaderías y mantener todos los comercios abiertos. La mayoría se opuso a Dall´Orso “teniendo en cuenta las necesarias y exigentes precauciones que deben tomarse en tan desesperante situación”. La nota titulada "Medidas profilácticas" da a conocer los acuerdos de la Junta Departamental de Sanidad de Lambayeque para combatir la epidemia de peste bubónica en nuestra región. "Ayer a las dos de la tarde volvió a reunirse la Junta Departamental de sanidad y acordó: - Incinerar la harina de Milde venida en abril y mayo, nombrándose como comisionados a los señores Bustamante Higginson y Teniente Gobernador para el puerto y pueblo de Eten, y para Chiclayo y las demás poblaciones, encargar a las municipalidades de ese asunto. - No recibir vapores de Pisco y el Callao por unanimidad. No recibir vapor del norte por mayoría. Aplazar el establecimiento de cordón sanitario por no existir peste en la vecindad. No recibir el vapor que está en Eten. Pedir suero antipestoso en cantidad de 100 pomitos y oficiar a la H. Junta departamental para atender ese gasto. Dirigirse a los consejos provinciales para que inicien erogaciones en sus provincias. Oficiar a la municipalidad para que atienda la higiene de la cárcel. Oficiar a la empresa del ferrocarril y muelle de Eten para que proporcione la carreta con tanque que posee a fin de que sea puesta a disposición de la municipalidad.



El periódico "El Grito del Pueblo" de Ferreñafe, hizo cobertura informativa sobre la epidemia de peste bubónica y sus efectos en la localidad de Pacora. El 18 de noviembre de 1909, anuncia la existencia de la bubónica en los pueblos del norte, especialmente en Pacora. El 18 de diciembre de 1909. informa que la bubónica comenzó desde octubre de 1909, afirma la defunción de 15 personas, el internamiento de otras personas más en el Lazareto y felicita el buen trabajo del Dr. López quien anunciaba su traslado a otra población. El 15 de enero de 1910, informa el aumento de contagios y defunciones, la incorporación del Dr. Vásquez como nuevo médico del pueblo y el fracaso del año escolar de 1909 pues la mayoría de niñas fueron desaprobadas en sus exámenes y la escuela de niños luce literalmente abandonada desde el contagio de su director.



El Diario "EL PROVENIR" de Lambayeque fechado el 16 de enero de 1910, reporta la amenaza del avance de la peste bubónica y la viruela: se detectaron algunos casos en Lambayeque lo cual motivó un bando de la municipalidad prohibiendo la crianza de chanchos, cuyes, patos "y otros animales propagadores del mal". De igual manera, debido al calor sofocante y la falta de higiene, desde el pueblo de Mórrope se reporta el temor de la población ante la llegada de tales males... finalmente, la peste llegó.



El periódico “El Progreso” de Chiclayo en su columna "Notas sueltas" del 23 de agosto de 1911, la inspección de 64 casas en las calles “Maravillas” y “San Sebastián” debido a la peste bubónica.



Según “El Progreso” de Chiclayo, del 15 de setiembre de 1911, debido al recrudecimiento de la peste bubónica en Chiclayo y en estricto cumplimiento de un bando municipal de 1908, la Municipalidad de Chiclayo con fecha 18 de agosto de 1911, dispone que los cortejos fúnebres podrán ser acompañados solo por un número mínimo de familiares; se obliga el uso de carrozas, se prohíbe cargar al hombro el ataúd y se dispone llegar como máximo hasta la estación del ferrocarril de Eten (actual Banco de la Nación) que era la zona límite de la ciudad.



El periódico “El Departamento” de Chiclayo del 22 de abril de 1913, se organizó una jornada de vacunación municipal antipestosa obligatoria para niños en la plaza del mercado y escuelas públicas de varones y mujeres. A los padres que no quisieran vacunar a sus hijos se les impuso una multa por su infracción.



El periódico “Ahora” de Chiclayo del 2 de diciembre de 1933, informa que un grupo de jóvenes se ha unido para realizar una verbena pro fondos para apoyar la campaña antipestosa en Mochumí, pueblo donde se presentó varios casos de peste bubónica.

El periódico “Ahora” de Chiclayo en sus ediciones del 15 y 21 de diciembre de 1933, reporta dos casos de infectados por peste bubónica en la ciudad de Jayanca; además, se solicita la presencia del médico de la zona y dejar de lado las tradicionales campañas de desratización para suplirlas por otras de vacunación.



El periódico “Ahora” de Chiclayo, del 28 de febrero de 1934, informa que dos cuadrillas con un total de 16 hombres de la Inspección de higiene de la Municipalidad de Chiclayo inician una campaña de limpieza, desratización y saneamiento casa por casa para evitar el avance de la peste bubónica que, según se detectó, había infectado a dos pobladores.



La peste bubónica fue una pandemia. La reacción y temores de las personas tienen semejanza con eventos similares: temor a la infección. Búsqueda de una cura, efectos negativos en la economía local y nacional, rechazo a las vacunas, creencias de corte apocalíptico, entre otras.