miércoles, 10 de marzo de 2010

La Construcción de la Capilla "La Verónica" de Chiclayo


La Capilla de “La Verónica” se encuentra ubicada en la calle Torres Paz 294. Fue construida a principios del siglo XIX (entre 1827 y 1845 aprox.) y declarada monumento histórico nacional en 1987. Particularmente el sitio en mención trae a mi mente muchos recuerdos de mi niñez entre las calles Manuel María Izaga y la antigua Torres Paz, cuando la Capilla estaba a cargo del anciano sacerdote Felipe Nery La Rosa entre las décadas de 1960 y 70. Con singular agrado permítanme brindarles la historia de su edificación.
En 1927, la “Monografía General del Departamento de Lambayeque” de Don Ricardo Miranda (p. 147) informa haber encontrado, sobre la capilla de “La Verónica”, un artículo publicado en un diario de la época, en el cual se informa que “siendo gobernador del distrito de Chiclayo, Don Enrique Vela, los indígenas julcas, cedieron el terreno para la construcción de La verónica, al acaudalado hijo de esta población, Don José Leonardo Chiclayo “El Calvo” quien por tres veces la reedificó por haberse destruido en varias épocas”.
Entonces, la Capilla de “La Verónica” fue construida a principios, y no a fines como algunos textos proponen, del siglo XIX en el terreno que ocupó la casa de José Leonardo Ortiz ó José Leonardo Chiclayo (1782 -1854) quien, de acuerdo a Eddy Montoya y Guillermo Figueroa en “Lambayecanos en la Historia” era uno de los naturales más adinerados de la ciudad, hijo natural de Don Francisco Ortiz y Doña Juana Salcedo; dedicado al negocio de la fabricación de azúcar en panes, propietario de una fábrica de jabón, de la llamada “Casa del Estado” (esquina de las calles Siete de Enero y Elías Aguirre) y de los fundos “Sarán” y “Casa Blanca”.
Walter Sáenz Lizarzaburu en “Los Orígenes de Chiclayo” relata: “En cierta oportunidad, que se hacían unas excavaciones en su casa, se encontró un entierro consistente en muchos objetos de plata labrada, destacándose por su tamaño, peso y adornos, una hermosa Cruz de plata maciza, que tenía por característica principal un delicado labrado de “La Verónica” secando el sudor del nazareno y que por una inexplicable rareza tenía una lejana semejanza con la hija del calvo llamada Ángela Chiclayo (Ortiz), descendiente directa de los caciques de Cinto, probablemente los primeros habitantes de Chiclayo. El calvo, hizo la promesa de construir con su propio peculio una Iglesia en su casa, o sea en el lugar donde se encontró el tesoro, si es que los gases de antimonio que despide la plata enterrada no le hacían daño. Como el “calvo” siguió viviendo y aprovechó el tesoro encontrado, cumplió con erigir la Iglesia, a la que puso por nombre “Verónica” en recuerdo de la imagen de esta santa encontrada y de la semejanza con su hija preferida”. Al construirse, la calle frente a la Capilla también se llamó Calle de “La Verónica” y, con el paso del tiempo, Alfonso Ugarte.
Su estructura caracteriza por una planta rectangular, con torres gemelas del campanario y un pequeño atrio. Su techo abovedado está sostenido por vigas de algarrobos enyesados y su retablo mayor y hornacinas están revestidos con pan de oro. Según información obtenida en la página Web del Obispado de la Diócesis de Chiclayo (10/03/2010) actualmente es Rector de la Capilla el Padre Sergio Castro Guerrero y son sacerdotes adscritos los Padres Ciro Fernández Flores y Salomón Delgado Lozada.






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