martes, 8 de noviembre de 2022

Dinámica política aprista registrada en prensa departamental de inicios del siglo XX

 



La década de 1920 implica también la fundación de los partidos políticos de masas en el Perú. Víctor Raúl Haya de la Torre, fundador del APRA, y José Carlos Mariátegui, fundador del Partido Socialista, cobran notoriedad por su liderazgo basado en una interpretación propia y auténtica de la realidad nacional y la crisis de la oligarquía como poder fáctico desde el inicio de la república. A continuación, brindaré información recopilada de periódicos lambayecanos de las primeras cuatro décadas del siglo XX que refieren a la dinámica política del aprismo en nuestro departamento. La información es una selección; existe mucha más información de índole cultural, económica y de acción fiscalizadora de las autoridades municipales y gubernamentales en nuestras provincias. Nuestro enfoque ha sido solo las relacionadas con el quehacer político del denominado “partido del pueblo” en nuestra región.

En la década de 1920, el aprismo contaba con células visibles y comités orgánicos con dirigentes elegidos de manera democrática en casi todos los distritos del departamento. La "CRÍTICA" de Chiclayo del 30 de noviembre de 1929, da a conocer la lista de la Cédula (sic.) Central del Departamento de Lambayeque del APRA, encabezada por Juan José Lora como Secretario General, Medardo Revilla como Secretario de Propaganda y Redacción, Nicanor de la Fuente como secretario del Exterior, Dr. Manuel Senmache Sánchez como secretario departamental de propaganda y, entre otros dirigentes a Américo Manay, Víctor Mendoza, Armando Miranda, Julio Rodríguez, Luis Sialer, César Montoya, Álvaro Zumarán, Otón Manay, Eleodoro Amorós, José Bracamonte, Roberto Barboza, Dr. Néstor Barsallo y Sres. Carril Muñoz y Figueroa.

El partido aprista, en la década de 1930, estuvo comprometida en el liderazgo de una campaña antifascista en el departamento. Un signo de dicha campaña fue la denominada Campaña anti Weiss. Mas allá de la nacionalidad de Karl Weiss, no hemos logrado identificar la razón por la cual dicha campaña antifascista se enfoca en la tarea de desprestigio de la persona del maestro alemán. El periódico aprista CRITICA en su edición del 14 de junio de 1930, impulsa la campaña anti Weiss. Se promueve un movimiento crítico de estudiantes contra maestros del colegio San José y se critica la decisión de Karl Weiss de no presentar a la Banda de músicos en algunas actividades. Los cinco periódicos apristas de la época (“La Idea”, “El Norte”, "La Hora", "Ahora" y "CRÍTICA") se manifestaron de acuerdo con esta campaña que duró, por lo menos, hasta fines de la década del 30.

El líder máximo del aprismo, visitó la ciudad de Chiclayo. El periódico "EL TIEMPO" de Chiclayo del 21 de julio de 1931, anuncia la segunda conferencia de Víctor Raúl Haya de la Torre en el Teatro Olimpo de nuestra ciudad. El mismo día la cantante italiana, de paso en Chiclayo, Ada Gobi ofreció una función artística en homenaje del líder aprista.

Fue notorio el antagonismo entre las posturas políticas aprista y comunista, también en nuestro departamento. El periódico aprista LA IDEA de Chiclayo, del 23 de agosto de 1931, publica un artículo sobre el comunismo en Pimentel. denuncia que la mañana del día 21 el distrito amaneció "con avisos políticos carentes de todo valor". Es interesante confirmar las divergencias de los argumentos aprista y comunista y la marcada violencia entre ambas posturas políticas. Se tilda al comunismo de vulgar y mentiroso. Haya de la Torre, afirma que tratan de dividir al proletariado y "...son agentes indirectos de nuestros enemigos". La crónica afirma que la única manera de librarse del yugo del civilismo es conociendo lo postulados del aprismo que da "pan y escuela dignificando tu personalidad" (sic). En síntesis, se acusa al comunismo de inculcar ideologías inaceptables y condenadas al fracaso entre los obreros de dicho distrito. En la misma edición, publica un artículo sobre el aprismo, dando a conocer su respaldo al “líder máximo” del partido (Víctor Raúl Haya de la Torre) quien había anunciado la necesidad de que las masas estén representadas en el poder. De igual manera, se da a conocer a los miembros de las Células apristas en Olmos, encabezados por Manuel Carrillo (Secretario General) y Angélica Irigoyen (secretaria de la Célula femenina) y a otros secretarios distritales. En esta misma edición, Nicanor de la Fuente (NIXA) publica un artículo titulado “A mis compañeros apristas” en el cual se identifica públicamente como miembro del partido y afirma “…nuestro partido está en condiciones de triunfar. Solo con un método científico de organización y disciplina política, como la que exhibe el APRA se puede ir al gobierno”. Bernardino Barbadil (Salas) Gregorio Rodríguez (Oyotún) Félix Castro (Nueva Arica) Carlos Monsalve (Mochumí) Juan Horna y Antonio Fernández Usquiano (Túcume). Por otra parte, se publicó un artículo de Carlos Arbulú Miranda que denota CULTO A LA PERSONALIDAD (categoría histórica) de Víctor Raúl Haya de la Torre; sobre quien afirma, “… es vocero de idealismos redentores y predicador de parábolas espirituales, porque encarna lozanías de juventud y es apóstol de doctrinas de amor, por eso ha sufrido, se le ha ultrajado, se le ha constreñido, se le ha infamado, pretendiendo enlodarlo en el asqueroso pantano de nuestra política y acallarlo en su grandiosa gesta idealista de liberar almas, de iluminar consciencias y elevar corazones”.

Otro efecto de la campaña antifascista, ocurrió cuando el partido aprista mostró su desacuerdo con las ideas políticas de la Unión Revolucionaria y manifestó su desagrado en sus medios informativos. El periódico aprista "LA HORA", dirigido por Nicanor de la Fuente (NIXA) en su edición del 11 de setiembre de 1931, refiere a la inauguración en Ferreñafe de un local de la UNIÓN REVOLUCIONARIA, partido fascista, que promovió la candidatura de su fundador el militar Luís Sánchez Cerro, quien diera golpe de estado a Augusto B. Leguía en 1930. La crónica muestra la rivalidad del APRA contra la UNIÓN REVOLUCIONARIA y una sospechosa exageración que favorecía a los primeros en contra de los sanchecerristas. Acusan que el local está en los altos de la tienda de un asiático donde instalaron una cantina, luz eléctrica, una fotografía de Sánchez Cerro y una britola. La inauguración fue el 5 de setiembre, hubo retreta y fuegos artificiales en la plaza. Los asistentes fueron obligados a firmar un acta de adhesión al parlamento en favor de Juan Vílchez. Asistieron algunos civilistas quienes participaron de la fiesta en el salón principal; mientras los pobres fueron separados de ellos en otro salón. La fiesta duró hasta las 6 de la mañana, hasta que un chongoyapano, gritó ¡Viva el APRA! y se originó una gresca descomunal. Concluye afirmando que mientras eso ocurría con los sanchecerristas, los apristas se encontraban en su local escuchando una conferencia política.

La influencia del aprismo y la aceptación de su ideología en el seno del pueblo se manifestó de las formas más diversas. "AHORA" de Chiclayo del 2 y 18 de diciembre de 1933, da cuenta de la existencia de la Peluquería APRA de Gregorio Romero. El 9 de diciembre, informa sobre la elección de la Srta. Dina Capuñay Ballena, como secretaria del comité femenino de Monsefú. El 11 de diciembre de 1933, el mismo periódico, invita a la Inscripción y reinscripción de militantes del Partido Aprista en el antiguo local partidario que se ubicó en la Calle San Marcos, hoy Torres Paz, cerca de la calle 7 de enero. En su edición del 23 de diciembre se anuncia la realización de una Cena Navideña a favor de 100 niños pobres de Chiclayo y en la del 29 de diciembre de 1933, anuncian la realización de una “Fiesta Campestre” por fin de año en la Quinta Barsallo a la que se invita a los apristas de la ciudad y se anuncia una reunión en el local del partido para su organización.

Una fotografía publicada el 7 de febrero de 1934 en el periódico AHORA de Chiclayo, lleva la siguiente descripción: "por obra y gracia del gabinete revolvedor, el aprismo ha vuelto a la clandestinidad. En esta hora grave que vive la ciudadanía, creemos oportuno recordar a Luis Heysen, el líder aprista, representante por Lambayeque, que está perseguido nuevamente. Aquí se ve a Heysen rodeado de los residenciales lambayecanos en el banquete con que fuera agasajado en el Jardín Italia de Lima, el domingo 3 de enero (de 1934)".

El periódico “CARTELES” de Chiclayo, del 18 de enero de 1946, anuncia la realización del PRIMER CONGRESO REGIONAL SINDICAL DE TRABAJADORES DEL NORTE FEL PERÚ, organizado por la Unión Sindical de Trabajadores del Departamento de Lambayeque, organización sindical fuertemente influenciada por el APRA.

Existen evidencias de actos violentos contra dirigentes y militantes apristas. El periódico “HECHOS” en su edición del 30 de junio de 1947, informa que frente al local del Partido Aprista en Chiclayo se instalaron un vehículo y un camión del cual bajó un grupo de personas que gritaban improperios y acusaciones de subversivos contra los apristas reunidos y lanzaron disparos al aire frente al local del partido y, luego, por las calles de la ciudad mientras huían. El secretario general del partido Sr. Carlos Arana Cuadra junto al dirigente Gómez Gaviño acudieron a la prefectura a realizar la denuncia viendo con sorpresa que el vehículo que vieron frente al local del partido se encontraba estacionado frente a la oficina del gobierno y era propiedad de uno de los empleados. La denuncia no fue recibida pues, cito textualmente “nada podían hacer por tener órdenes superiores”. El mismo periódico publicó la carta de renuncia del diputado Tello a su inmunidad parlamentaria, afirmando “… no desear mostrar una actitud que pudiera ser interpretada como una forma de escudarme o (como un medio indica) paralizar, estorbar o cortar el juicio en el que temerariamente se me ha envuelto”.

El 18 de agosto de 1947, la prensa local denuncia una campaña o sistema nazi a través del cual se despide a trabajadores apristas de conocidas casas comerciales como la casa Cuglievan y se exigen la intervención de la Unión Sindical de Lambayeque. Pistoleros reunidos desde el parque “Federico Villarreal” siguen el rumbo de la calle san José hasta el frontis del local del Partido Aprista lanzando disparos al aire.

Según “HECHOS” de Chiclayo del 18 de setiembre de 1948, el Senador y líder aprista Manuel Seoane, visitó sorpresivamente Ferreñafe, siendo recibido por el Sr. Manuel Carbonel, secretario del Comité aprista de dicha provincia. El objetivo de la visita inesperada fue fortalecer el comité de la provincia.

En conclusión, es evidente en información de medios de prensa departamental de una gran dinámica política del partido aprista. Se nota su desarrollo como partido político de masas con amplio respaldo popular y de todos los sectores de la sociedad lambayecana, salvo de la oligarquía departamental.

 

miércoles, 26 de octubre de 2022

El desarrollo económico del departamento de Lambayeque a inicios del siglo XX

 


                                                  

El documento “Reseña económica del Perú” (1906) realizado por Carlos B. Cisneros para el Ministerio de Fomento de Perú, aporta información diversa y de gran importancia para reconocer los avances, desarrollo y atributos logrado por el departamento de Lambayeque, en términos económicos, a inicio del siglo XX.


                                                               

                    

           
Lambayeque contaba con 2 provincias (Chiclayo y Lambayeque) y 19 distritos en 11 952 Km2, con una población de 124 091 habitantes y una densidad poblacional de 10.4 habitantes por km2. Tuvo una red de ferrocarriles que habla muy bien de su industrialización y el traslado de gran cantidad de pasajeros y mercancías desde y hacia nuestros puertos. Así, el tendido férreo cubría las líneas Pimentel – Lambayeque (1873) con una extensión de 24 km; Eten – Ferreñafe (1871) con una extensión de 43 km; Eten – Cayaltí (1904) con una extensión de 37 km; Chiclayo – Pátapo (1871) con una extensión de 24 km. Contó con un colegio de secundaria o media (el colegio “San José”) y entre su población se destaca la presencia de inmigrantes extranjeros que (sin contar a los muchos chinos y japoneses) incluyó a 91 italianos y 25 alemanes inscritos en los registros migratorios (hubo otros 335 alemanes que ingresaron y, luego, no hicieron el registro respectivo). Lambayeque el 4to departamento en inversiones italianas después de Lima, La libertad y Piura.






Los productos reconocidos y mejor producidos en Lambayeque, fueron:

-         Algodón: aunque “La falta de brazos es la causa general que contribuye a que este cultivo no tome el desarrollo de que es capaz dadas las condiciones favorables del clima”. De la semilla de algodón se logró producir “Aceite de pepita de algodón” con uso variado por sus aplicaciones en el alumbrado en las minas.  Para la producción de este aceite, se usaron las fábricas de jabón del departamento.

-         Cacao: el documento refiere que “en algunos fundos de la costa, como en Tumán y Pomalca, existen cacaotales de semilla ecuatoriana que han dado muy buenos resultados…”

-         Arroz: se reconoce que el arroz “… de calidad superior (se produce) en los departamentos de Lambayeque y La Libertad”

-         Apicultura: con una mínima presencia que se infiere al afirmar que “en el departamento de Lambayeque se ejerce en pequeño”.

-         Petróleo: Se hace referencia a yacimientos petrolíferos “… al Sur de Eten, en el departamento de Lambayeque”.

-         Sombreros:  Se indica que “la industria textil…  cuenta con una rama importante cual es la de la fabricación de sombreros llamados de jipijapa o de Panamá y que en… Lambayeque… tiene gran desarrollo. Emplean en la fabricación de esos sombreros la paja llamada bombonaje. De otra clase de paja llamada macora se fabrica sombreros de clase inferior…”.

Sobre la provincia de Chiclayo, refiere que cuenta con oficina postal relacionada a la oficina postal de Lima, una Cámara de comercio, una sucursal del Banco del Perú y Londres, molinos de excelente maquinaria para pilar arroz (también Ferreñafe y Eten) una fábrica de fideos, otra de cigarrillos, una empresa de alumbrado eléctrico y lazaretos para la atención de las víctimas de enfermedades pandémicas de la época. En los lazaretos “existen estaciones sanitarias dotadas de aparatos Clayton y de estufas de des infección para evitar la importación de enfermedades contagiosas”. Chiclayo, además, fue uno de los principales productores de azúcar y alcohol del Perú.

Ferreñafe contó con una línea telegráfica de 777 km desde Lima y fue considerado “Distrito mineral” instalándose en dicha ciudad una delegación de minería. En Motupe, se dieron buenas cosechas de tabaco. Mientras que Pimentel, mostraba su reconocido muelle de 300 metros de largo. Para aquel tiempo, era un puerto menor con aduana de segunda clase o “aduanilla” dependiente de la aduana de Eten, tal como la de San José que era una caleta habilitada con aduana (aduanilla) de tercera clase.

 

 

 

 

 

jueves, 6 de octubre de 2022

Chinos en Chiclayo: Opio, juego y prosperidad*

 

                                                   Familia Dejo Laos (inicios del siglo XX)


*Ensayo ganador del Concurso sobre inmigración china convocado por UDEP y el Instituto Confucio.

La comunidad China en es una de las más importantes del Perú. Según Rodríguez (2000) los chinos (colonos, asiáticos u orientales) llegaron desde 1849 engañados o presionados por compromisos que los llevaron a firmar en China un contrato que en nuestro país significó una condición de semi esclavitud. Su presencia en el departamento de Lambayeque fue inmediata[1]. El periódico “La Estrella del Norte” de Lambayeque del 16 de diciembre de 1849 publicó un aviso de los señores Elías y Rodríguez, responsables de la contrata:

 

Habiendo obtenido un privilegio exclusivo del Soberano Congreso para la internación de colonos chinos en los departamentos de Lima y La Libertad, hemos autorizado al Sr. D. José Sevilla para que en representación nuestra pueda celebrar contratas… los chinos son muy laboriosos, inteligentes y dóciles… siendo de la obligación de los patronos alojarlos, mantenerlos y curarlos en sus enfermedades cuando estas no son causadas por vicios suyos.

 

El presente ensayo muestra los registros en medios periodísticos de Chiclayo entre fines del siglo XIX e inicios del XX sobre el ciudadano chino, sus costumbres y progreso; además, permite conocer la percepción de los pobladores de la época sobre esta comunidad que inicialmente fue sometida a una condición laboral indigna, discriminada por su participación en los juegos de azar y el consumo de opio ("focos de inmoralidad y decadencia humana" según Contreras, 2012) hasta convertirse en protagonista de la prosperidad comercial de la provincia y agente de servicio a sus connacionales y a los chiclayanos gracias a su unión y perseverancia.

 

Rifa china y opio.

 

La rifa china, “chifatay, chifá o pac – ka – piú[2]” fue el juego de azar preferido del “bajo pueblo”, mujeres y niños. Era un papel con un muñeco en el centro del cual se desprendían objetos animales enumerados del 1 al 36. Costó 20 centavos y pagó 30 por 1. El comprador debía adivinar el objeto animal que saldría sorteado, recibía un comprobante y era inscrito en una planilla. El chino promotor de la rifa ingresaba a un cuarto oscuro desde donde, extendiendo el brazo, sacaba de un ánfora el objeto ganador. El Código Penal de 1863[3] sancionó con "cárcel en primer grado” los juegos de azar considerándolos como “vicio disociador”. En Chiclayo, “El Republicano" del 12 de julio de 1900, denunció los trámites de la empresa recaudadora municipal solicitando el regreso de las rifas chinas prohibidas desde 1897 y "El Departamento" del 29 de julio de 1900, inició una campaña contra el juego y las apuestas, uniéndose progresivamente otros medios de prensa. Se solicitó el cierre de las casas de juego iniciándose el trabajo policial con énfasis en las regentadas por ciudadanos chinos, develando una actitud racista al denunciarlos como promotores de inmoralidad afirmando sobre su origen que "(es) una raza que no trae al Perú sino vicios y relajamiento en todo". La campaña, fundamentada en una actitud moralizadora, tuvo visos de abuso constante. “El Horizonte” de Monsefú del 16 de diciembre de 1933, se rectificó de una acusación a ciudadanos chinos de “jugadores y consumidores de opio”; reconociendo que “no había sido nada cierto”.

La rifa china y el consumo de opio iban de la mano. En 1887, el gobierno estancó el opio[4] y el 5 de mayo de 1891, se instaló en Chiclayo el “Estanco de opio” administrado por Félix Curiel, único vendedor oficial de opio en la ciudad. Fue tal la cantidad de fumaderos que se hicieron constantes desinfecciones a cargo de la municipalidad, como informa “El Departamento” del 5 de julio de 1916.

 

Racismo y discriminación

 

El racismo, es la “exacerbación del sentido racial de un grupo étnico que suele motivar la discriminación o persecución de otros con quienes convive” (DRAE, 2015). Se evidenció dicha actitud discriminatoria contra los ciudadanos chinos en Chiclayo, especialmente contra los chinos pobres quienes fueron empleados en tareas indignas; mientras los prósperos, eran vistos con recelo y sospecha por sus competidores en las actividades comerciales. Por ejemplo, “La Concordia” del 26 de junio de 1936, informa de un telegrama que la Cámara de comercio de Lambayeque envió a las de Piura y Pacasmayo: “controlen comerciantes chinos - acaparan productos especulando con el pueblo agricultor”.

 “El Bronce” del 30 de noviembre de 1925, presentó una composición que mostró la actitud discriminadora de algunos chiclayanos contra los chinos "Oye chinito ven, no seas nervioso; el opio y el arroz te hacen daño. Fuma alma de mujeres; aspira fragancias de cielo, huele lágrimas. Aliméntate con nítralos de rosa, mastica rayos de sol, rumiando Crepúsculos, bebe rocío". Este trato es común en las sociedades cuyos ciudadanos se perciben superiores a otros por razón de cultura u origen. Algunos chinos trabajaron como “desagües ambulantes”, cargando latas y cobrando precios por "agüita con mojón" y "agüita sin mojón" que depositaban en la Pampa Chirinos[5]; así lo informa “Crítica” del 17 de diciembre de 1930, indicando que por el alto costo del desagüe municipal los chiclayanos “(usan) maneras de desagüe que los munícipes prohíben y multan”. Su semblante fue también denunciado como una carencia; “Ahora” del 9 de diciembre de 1933, informó que en una panadería de la calle San Pedro comerciantes chinos expendían productos con “mal semblante” y afirmó: “no es posible que se descuide el estado de salud de los expendedores, (por ser un) grave peligro para los consumidores”.

 

 

 

 

Prosperidad e integración

 

La prensa de Chiclayo muestra, desde fines del siglo XIX, publicidad de negocios chinos que ofertaban sus productos denotando estatus y prosperidad, además de una innegable laboriosidad que sustenta su éxito comercial.

“El Comercio” del 17 de setiembre de 1890, publicitó los productos de Chon Sin Lon y el almacén de Benito Dejo Cabrero; “La Provincia” del 2 de marzo de 1895, comunicó la compra de una panadería en la calle de calzoncillo por Francisco Ton Way. “El Diario” (s.f) de 1903, publicitó el almacén de Wing On tay en la Calle Real; “La tarde” del 15 de julio de 1903, publicitó al herbolario Jo Kin Lan en Chiclayo y Monsefú; “El Departamento” del 14 de julio de 1906, calificó los hoteles “Progreso” y “Chung Chong” (de propiedad del “chino ñato”) como lugares de mal vivir; el mismo medio del 19 de junio de 1920, mencionó a la tienda de Ricardo Wu que perteneció a Felipe Chung. Se aprecia la cantidad y diversidad de establecimientos.

En las décadas de 1930 y 1940 aumentan los avisos comerciales: “La Patria” del 3 de junio de 1932, publicita la panadería de José Chú, el restaurante “Shangay” y la bodega de Yock Fong. Persistió el racismo y la campaña contra los juegos de azar y el consumo de opio; “La Patria” del 28 de febrero de 1934, afirma “chinos comerciantes … (son) un peligro para la salud del vecindario”. El 26 de marzo de 1937, “La Patria” informa que un incendio redujo a cenizas el establecimiento “El Imán” de Augusto Wong[6] y la Guía Comercial e Industrial de Chiclayo (1947) registró 25 centros comerciales mayoristas y 40 comercios minoristas, todos ellos ubicados en las calles céntricas de la ciudad.

En 1864 se fundó la Sociedad de Beneficencia China “Chun Wa Huy Kung" de Chiclayo, siendo Don Puy Mau su primer presidente. Compraron un local que tenía dos salones de recepción, hospedaje y templo ("Guangong"). La próspera Colonia china de Chiclayo protegió a sus connacionales y relacionó a su institución con obras de bien social. “El Obrero de la Unión” del 24 de setiembre de 1891, informa la exitosa presentación de una Compañía asiática afirmando “los hijos de esa colonia buscan solaz y entretenimiento”. “El Republicano” del 27 de junio de 1900, menciona la existencia de un hospital chino en pésimo estado de higiene y “Ahora” del 14 de diciembre de 1933, comunica la asistencia de asiáticos al evento de la Colonia china en el Cine Iris para apreciar la película “La Guerra de Manchuria”.

La Colonia china aportó a la lucha contra la tuberculosis. “Trayectoria” del 3 de marzo de 1943, informa su contribución a favor de la Colonia Climática "Fray Martín de Porres" a través de su Comité de damas.

 

En conclusión, desde su llegada al Perú en 1849, la comunidad China de Chiclayo (según los registros en medios periodísticos de la provincia) pasó de una condición de trabajo por contrata en condiciones indignas y de semi esclavitud a otra de discriminación por su origen y costumbres. La percepción de los pobladores entre fines del siglo XIX e inicios del XX devela una actitud racista al calificarlos como viciosos (por su afición a la rifa china y el consumo de opio), especuladores en el ámbito comercial y pálidos o de “mal semblante” por la tonalidad de su faz. Su laboriosidad fue fundamento de su prosperidad comercial; el apoyo a sus connacionales a través de la Sociedad de Beneficencia China y su integración con la comunidad local a través de obras benéficas. El aporte de la comunidad china de Chiclayo constituye un ejemplo de constancia y práctica de virtudes humanas.

Referencias

 

1.   Cabrejos, C. (2016) Almácigos de historia lambayecana. Ed. Universidad Católica Santo Toribio de Mogrovejo.

2.   Contreras, C. (2012) La economía pública en el Perú después del guano y del salitre. Ed. Instituto de Estudios Peruanos.

3.   Díaz, M. (2013) Juegos y muerte en Chiclayo. Ed. Miguel Ángel Díaz Torres.

4.   MINERVA (1947) Guía Comercial e Industrial de Chiclayo. Ed. MINERVA.

5.   Muñoz, F. (1999) Diversiones públicas en Lima, 1890-1920: la experiencia de la modernidad. Ed. Fondo

6.   Periódico “La Estrella del Norte” de Lambayeque del 16 de diciembre de 1849.

7.   Periódico “El Comercio” de Chiclayo del 17 de setiembre de 1890. “Chon Sin Lon Valqui & Cía.”.

8.   Periódico “El Republicano” de Chiclayo del 5 de mayo de 1891. “Estanco del opio”.

9.   Periódico “El Obrero de la Unión” de Chiclayo del 24 de setiembre de 1891. “Compañía asiática”.

10.               Periódico “La Provincia” de Chiclayo del 2 de marzo de 1895. “Aviso público”.

11.               Periódico “El Republicano” de Chiclayo del 27 de junio de 1900. “Hospital chino”.

12.               Periódico “El Republicano" de Chiclayo del 12 de julio de 1900. “Editorial”.

13.               Periódico "El Departamento" de Chiclayo del 29 de julio de 1900. “Una lepra mortal”.

14.               Periódico “La tarde” de Chiclayo del 15 de julio de 1903. “Jo – Kin – Lan. Herbolario asiático”.

15.               Periódico El Diario” de Chiclayo (s.f) de 1903. “Wing On Tay & C.”.

16.               Periódico “El Departamento” de Chiclayo del 14 de julio de 1906. “Crónicas. Hotel Progreso – Hotel Chung Chong”.

17.               Periódico “El Departamento” de Chiclayo del 5 de julio de 1916. “De higiene”.

18.               Periódico “El Departamento” de Chiclayo del 19 de junio de 1920. “Traspaso”.

19.               Periódico “El Bronce” de Chiclayo del 30 de noviembre de 1925. “Chinito”.

20.               Periódico “Crítica” de Chiclayo del 17 de diciembre de 1930. “Los tanques para el servicio de desagüe”.

21.               Periódico “La Patria” de Chiclayo del 3 de junio de 1932. “Avisos comerciales”.

22.               Periódico “Ahora” de Chiclayo del 14 de diciembre de 1933. “La colonia china ofreció un espectáculo cinemático”.

23.               Periódico “Ahora” de Chiclayo del 9 de diciembre de 1933. “Una panadería y dulcería atendida por asiáticos enfermos”.

24.               Periódico “El Horizonte” de Monsefú del 16 de diciembre de 1933. “Rectificación”.

25.               Periódico “La Patria” de Chiclayo del 28 de febrero de 1934. “Los chinos juegan – chino tuberculoso”.

26.               Periódico “La Concordia” de Chiclayo del 26 de junio de 1936. “Sobre el problema del arroz”.

27.               Periódico “La Patria” de Chiclayo del 26 de marzo de 1937. “Apuntes sobre el incendio realizado la noche del 26 del pasado mes”.

28.               Periódico “Trayectoria” de Chiclayo del 3 de marzo de 1943. “Colonia climática Fray Martín de Porres”.

29.               Rivero, T. (1976) Lambayeque: Sol, flores y leyendas.

30.               Rodríguez, H. (2000) Herederos del dragón: historia de la comunidad china en el Perú. Ed. Fondo Editorial del Congreso.



[1] Teodoro Rivero Ayllón, afirma en” Lambayeque, Sol, flores y leyendas” (1976) que “En Lambayeque la primera hacienda fue importó chinos fue Pátapo. Hacia 1891, solía verse a estos infortunados, en condición miserable. Trabajaban como esclavos, encadenados, al pie del conductor de la caña de trapiche. Otros se instalaron en Chiclayo y abrieron tiendas de comercio, bares, chifas. Tenaces, laboriosos, hicieron alguna fortuna y volvieron a Cantón, a las nostálgicas riberas del Si Kiang, o radicaron definitivamente en Chiclayo.

[2] En “Juegos y muerte en Chiclayo” (2013), Miguel Díaz Torres menciona que la rifa china “(era) también llamada chifatay o chiffá, pero entre los asiáticos era conocida como Pac-ka-piú”; sin embargo, En la obra de Fanni Muñoz Cabrejos, se menciona que hubo prohibición contra “los juegos de maracas, la rifa china y el llamado pacapiú; todos ellos promovidos por la población china”.

[3] En la obra “Diversiones públicas en Lima, 1890 – 1920: La experiencia de la modernidad” de Fanni Muñoz Cabrejo, se afirma que el Código Penal de 1863 en su sección duodécima tiene un acápite referido a los juegos y rifas. Se norma el juego de azar, se indican las penas a los aficionados y a los dueños de fondas, cafés y demás establecimientos de esta especie Que consientan el juego de azar, pagarán multas de cincuenta a quinientos pesos (Perú 1863: 98).

[4] Según Humberto Rodríguez Pastor, Vendiendo el opio a sus trabajadores, hacendados como los Aspíllaga de Cayaltí, fueron capaces de recuperar una buena parte de los sueldos que pagaban a sus culíes. A la luz de los niveles inmensos de consumo y ganancias, el gobierno de Perú estableció un monopolio estatal en la importación de opio (Estanco de Opio) en 1887.

[5] El trabajo de los chinos pobres como desagües ambulantes, es parte de tradición oral de Chiclayo. Personas de más de 80 años de edad recuerdan haber visto u oído sobre esta actividad.

[6] La crónica presentada por el periódico “La Patria” sobre el incendio del establecimiento “El Imán” incluye la evaluación que hicieron las autoridades y población sobre la necesidad de contar en Chiclayo con una compañía de bomberos bien implementada.

lunes, 25 de julio de 2022

Fiestas Patrias de 1890: Un ejemplo de amor al Perú.

 

Casi en la cuarta parte del siglo XXI, las distintas corrientes ideológicas y la confusión de una sociedad a la que no le basta lo evidente nos obliga a reflexionar y redefinir términos que, en otro tiempo, tuvieron significado indiscutible y diáfano. ¿Qué significa hoy ser patriota? ¿Qué es amar al Perú? ¿Estamos dispuestos a “dar la vida” para construir una patria mejor? Sin lugar a dudas, los valores (también el patriotismo) han sido puestos en tela de juicio por una modernidad que nos “extiende” globalmente y nos reduce por falta de buenos recuerdos y el reconocimiento de la labor de innumerables prohombres. Este relato busca mostrar como Chiclayo se movilizó motivada por el patriotismo en torno a sus héroes; cómo los reconoció y agradeció su valor, siendo personas de todas las edades y condiciones quienes nos han legado un gran ejemplo de amor al Perú que, espero, podamos nosotros imitar y superar.

Las fiestas patrias de 1890 fuero de las más significativas que experimentó la ciudad de Chiclayo a lo largo de su historia republicana. Por décadas se habló de aquellos actos conmemorativos en honor a los lambayecanos caídos en la Guerra del Pacífico y que se realizaron el día 20 de julio de 1890.

El Periódico "El Republicano" fechado en Chiclayo el 26 de julio de 1890 (p. 3) publicó la Crónica "Honras fúnebres" en la que narra el acto cívico religioso ocurrido días antes, y fue considerado parte del programa por las fiestas patrias de 1890, en memoria de los héroes lambayecanos de la Guerra del Pacífico: Elías Aguirre, Diego Ferré, Juan Faning, José Andrés Torres Paz y "P. Gómez. Muerto en la Batalla de Miraflores". El acto estuvo encabezado por el prefecto departamental y tanto las casas de nuestra ciudad como los locales de las instituciones, mostraron un luto y recogimiento total en honor a tan insignes y valerosos conciudadanos. Se vio "Las banderas de las colonias extranjeras y de particulares a media asta, las puertas medio cerradas y vestidas de luto, la enlutada y silenciosa romería que acudió a la iglesia y los arcos especialmente el túmulo de la Sociedad Amantes de las Artes, la suspensión del tráfico de vehículos y por último el aspecto lúgubre de la población, todo nos decía que el departamento está de luto, que Chiclayo sabe honrar la (ininteligible) de sus héroes y particularmente de sus hijos".

El cronista, no puede evitar referir “la profunda impresión que (causó) la imponente ceremonia con que Chiclayo ha honrado la memoria de los mártires de la guerra”; así como el cumplimiento estricto del programa preparado para tal fin. Desde las 11 del día, acudían a la “Casa Prefectural” de la Calle San José, las escuelas de varones, colegio nacional de “San José”, sociedades libres, municipalidades, miembros del poder judicial, militares, etc. Empezando el desfile del cortejo fúnebre. Los oficios fúnebres fueron en la Iglesia Matriz la cual presentaba un aspecto serio e imponente; sus columnas vestidas de negro con lágrimas de plata mostraban carteles donde se leían inscripciones patrióticas, figurando en ellas los nombres de los héroes a quienes se rendía homenaje de gratitud. Coronas, cruces y alegorías guerreras de flores naturales y artísticas, fueron ofrendas de las “matronas” de la localidad y de algunas instituciones y escuelas.

Un sencillo y elegante catafalco se levantaba en el centro de la iglesia, en él se veía cual reliquia la casaca y chaleco acribillados a balazos del inteligente chiclayano José Andrés Torres Paz. Tales restos hicieron derramar lágrimas a los presentes. A los costados, entre flores de laurel y rosas naturales, los retratos de Elías Aguirre, Diego Ferré, José A. Torres Paz y el coronel Faning. Llamó mucho la atención un retrato encerrado en una modesta corona, en cuya inscripción se leía “P. Gómez muerto en la batalla de Miraflores – sus padres”. ¡Honor y gloria a este héroe hasta hoy desconocido!

Los actos tuvieron un matiz de urgencia cuando se produjo un amago de incendio ocasionado por el derrame de un hachón inflamado que no impidió el desarrollo de la ceremonia fúnebre presidida por el Sr. Vicario de la Provincia Presbítero José María Maza y diez sacerdotes. Se conformó una orquesta compuesta por los mejores músicos del departamento y dirigida por el profesor Manuel J. Tejada que acompañaron todos los actos celebrados. La homilía patriótica a cargo del sacerdote Andrés C. Jaramillo, pasará a la historia de nuestra ciudad según el cronista por su discurso de elevadas ideas, estilo florido y galano, oportunas apreciaciones históricas y patrióticas.

Concluida la ceremonia, el cortejo fúnebre se trasladó a la esquina de la calle Real (hoy Elías Aguirre) que entra a la plaza de armas, donde se elevó el elegante arco levantado por la Sociedad “Obreros de la Unión” donde a nombre de dicha institución, dio un discurso patriótico el Sr. Gervasio Arizola. Toda la antigua calle Real hasta la salida de la estación del ferrocarril a Eten (en el actual local del Banco de la Nación) lucía las fachadas con banderas, cortinas, coronas; destacando la decoración en la vivienda del Sr. Clodomiro Caucci, en la cual se leyó “Homenaje a las víctimas de la Guerra”. Entre las calles Santo Domingo (actual Juan Cuglievan) y la calle Real (Elías Aguirre), la Sociedad “Cruz de acero” (inexistente en la actualidad) construyó un elegante arco que tenía el retrato de Miguel Grau y demás héroes del “Huáscar”; aquí se detuvo la comitiva para oír el discurso excelente del Sr. Rodimiro Campos (presidente de dicha sociedad). En la esquina siguiente se elevó el vistoso arco levantado por el Club “Instrucción y Recreo” representado por el Sr. Dr. Ramón Navarrete y frente al hospital, la Sociedad “Amantes de las Artes” construyó un precioso monumento que llamó la atención por su elegancia y diseño artístico. Era un túmulo que mostraba en la parte superior el Monitor Huáscar rodeado por frases patrióticas. En el lugar, tomó la palabra el Sr. Juan de Dios Lora y Cordero, presidente de dicha sociedad quien improvisó un vehemente discurso, exaltando el patriotismo con su sentida palabra. Concluido el discurso se puso la primera piedra (obsequiada por la Sociedad “Amantes de las artes”) del monumento a los héroes en la plazoleta del hospital dejándose oír el discurso agradecido del Prefecto departamental. Los discursos continuaron con los señores José María Arbulú Balcázar, el Dr. José Rivadeneira, el joven Maximiliano A. Campos Pizarro y el Sr. Juan Manuel Colmenares.

En toda la ciudad se mostraba las banderas de las colonias extranjeras y de particulares a media asta, las puertas medio cerradas y vestidas de luto, la enlutada y silenciosa romería que acudió a la iglesia y los arcos especialmente el túmulo de la Sociedad “Amantes de las Artes”, la suspensión del tráfico de vehículos y por último el aspecto lúgubre de la población, todo nos decía que el departamento está de luto, que Chiclayo supo honrar la memoria de sus héroes y particularmente de sus hijos.

 

viernes, 15 de julio de 2022

Crónicas sobre las “Cruces” y su devoción en prensa lambayecana de inicios del siglo XX

 

                                                 "Cruz de Chalpón" - 5 de agosto de 1907.

Foto: H. Bruning

El periódico “La Estrella del Norte” de Lambayeque del 6 de mayo de 1849, refiere a la Fiesta de la Cruz y denuncia ante la Parroquia “a indios de llevar el estandarte de la Cruz a sus borracheras (pidiendo) se sujeten los devotos a sacarlo solo en las procesiones”. Además, Eric Mendoza afirma que en 1825 se realizaban festividades en honor de la Cruz del Camal y en 1878 la fiesta en honor a la "Cruz de la Alameda", ambas en Jayanca. En 1936, en Ventarrón, ya se celebraba la festividad en honor a la Cruz de Chota, siendo su día central el 28 de julio de cada año.

                                           "Cruz de Mayo" de la Capilla de Verónica

                                                               Foto s.a/s.f años 40
Una antigua foto de la Capilla “La Verónica”, ubicada en la calle Torres Paz, y fechada "años 40", muestra a la derecha de la puerta principal a la "Cruz de Mayo" perfectamente ornamentada (señal de veneración); aunque la fotografía muestra a una banda de músicos y numerosos niños frente a la reja de ingreso de la capilla, no he podido encontrar registro de sus festividades anual y de medio año y no es posible afirmar que la fotografía corresponda a dicha festividad.

El periódico “El Departamento” de Chiclayo del 19 de junio de 1920, refiere a la festividad de “La Cruz de Chiclayo Chiquito”. La zona de “Chiclayo Chiquito” o zona forastera de “Villa del Sol” se ubicó cerca del actual Parque Obrero y la Cruz a la que referimos es la que se encuentra al lado izquierdo de la puerta de ingreso a la Iglesia ubicada en la esquina de las calles Leticia y Arica. La crónica indica que la festividad fue muy concurrida y el programa preparado por los mayordomos fue variado. Hubo fiestas en las casas particulares, juego de tejas entre jugadores de Chiclayo y Ferreñafe, quema de fuegos artificiales, bandas de músicos y se abrió un salón de baile popular con instrumentos de cuerda y cantantes criollos como Fernández Pachón y Paz al cual se podía ingresar a cambio de 50 centavos.


El periódico "La Integridad" de Chiclayo del 6 de julio de 1927, anunció la circulación de los programas impresos de la feria en honor a la Cruz de Chalpón en Motupe. Se anunció la presencia de las bandas "GRAU" de Ferreñafe y "GERMAN LEGUIA Y MARTINEZ" de Mórrope; fuegos artificiales por tres días, se programó la inauguración de la reconstrucción del templo, procesiones, arcos triunfales y la participación de la FILARMONICA DE FERREÑAFE. Se confirma que, cada año, “la devoción al madero sagrado congrega a millares de devotos y excursionistas de los departamentos de Piura, Lambayeque, Cajamarca y La libertad”. El periódico “La Noche” de Chiclayo del 28 de agosto de 1953, presenta la crónica titulada “Pueblo de Motupe reclama 50% de limosnas, dice Sucesos de Lima”; luego, refiere que desde el descubrimiento de la Cruz del Cerro Chalpón el 5 de agosto de 1868 por José Mercedes Anteparra y Rudecindo Ramírez, las celebraciones en torno al sagrado madero congregan a personas de Jaén, toda la costa norte, Lima, la zona sur del país e inclusive su influencia llegó hasta la región de Loja en Ecuador; siendo fabulosa la cantidad de dinero obtenido por limosnas, los quintales de oro y plata y los cientos de kilos de cera derretida que se obtiene del templo y la gruta. Refiere que, durante la procesión, son más de diez las veces que se debe cambiar el manto para poder soportar el peso de las limosnas y joyas que ofrendan los devotos. Refiere “la feria de Motupe moviliza millones de soles, pero el pueblo vive en el mayor abandono y no se sabe que utilidad se da a los millares de soles que se recauda anualmente por concepto de limosnas…”. Se informa que los párrocos de Motupe han sido sucesivamente extranjeros y el reclamo por un párroco nacional ocasionó una crisis reciente resuelta con la intervención del Prefecto del departamento. El pueblo elevó un reclamo: que el 50% de lo recaudado por limosnas, quede en el pueblo para la ejecución de obras públicas: agua potable, alumbrado, locales escolares, etc.

Debo mencionar las festividades de la Cruz de Pimentel (muy antigua, desde inicios del siglo XX) y la Cruz de Tumán, centro de veneración de ciudadanos de origen japonés al ser la zona un cementerio antiguo de personas de dicha nacionalidad.