sábado, 12 de diciembre de 2009

"La Iglesia Catedral de Chiclayo"


La Revistas “Bodas de Oro”, publicada el año 2008 con ocasión del 50º aniversario de la Consagración de la Catedral de Chiclayo, y “Chiclayo Siglo XXI” de Don Francis Liza; aportan información histórica sobre la edificación de uno de los más prestigiosos símbolos de nuestro Patrimonio Cultural, que es digna de resaltar.
El Presidente Balta, deseoso de cumplir con la promesa hecha al pueblo de Chiclayo, envió a su hermano Don Ricardo Balta y Montero “para hacerles conocer los deseos del gobierno peruano de llevar a cabo la edificación de una obra pública que fuere de más urgente necesidad para sus habitantes”. Para tal efecto, Balta reunió a las principales autoridades políticas e invitó a la población en general a manifestarse sobre la decisión presidencial. “Los chiclayanos a los pocos minutos de la invocación, manifestaron en voz alta y con movimientos expresivos que sus deseos eran que el patriota gobernante les construyera un Templo católico y que fuera mejor que el de Lambayeque. El delegado del Presidente, ante la petición, respondió: ¡Pronto tendréis la Iglesia que pedís!”. El 30 de Diciembre de 1868 se firmó el Decreto Presidencial y el 03 de febrero de 1869 se hizo entrega de los planos del edificio al pueblo chiclayano.
Ubicada frente al parque principal de nuestra ciudad, su construcción nació del ingenio del ingeniero francés Alexandre Gustave Eiffel (1832-1923) siendo bautizada por su creador como “Rose Meridionale”; corresponde al estilo neoclásico y se caracteriza por su monumentalidad (a semejanza de las grandes obras de las arquitecturas Griega y Romana), las líneas rectas que dominan sobre las curvas, sus formas más sencillas y simétricas, la mayor racionalidad compositiva, sobriedad decorativa y orden. El diseño data de 1869, aunque su construcción se reinicia en 1928 cuando, por falta de fondos y luego de la gestión de las autoridades locales ante el Congreso de la República, se asignó una partida económica a la obra que se reanudó el 13 de febrero de 1928 y culminó en 1939. La portada es de dos cuerpos, sostenido el primero por columnas dóricas que se anteponen a los tres arcos de entrada. El segundo presenta capiteles corintios, en cuyos intercolumpios se aprecian balcones o miradores. A ambos lados de la fachada destacan campanarios rematados con cupulillas. En su interior, de tres cuerpos, destacan: la hermosa talla del Cristo Pobre, Los vitrales que, al interior, fueron confeccionados en Lima y corresponden a escenas marianas extraídas del catecismo. Hasta hace poco contuvo la imagen del “Señor de los Milagros” donada en 1917 por la señora Carmela Delgado de Aspíllaga y que fue pintada por Guillermo Samanez a fines del siglo XIX. El altar fue colocado por Monseñor Luís Sánchez Moreno. Cuenta con cuatro campanas: “Ave María”, “Asumpta”, “Mater Dei” y “Gratia Plena”. Al centro del frontis y en la parte mas alta se encuentra la imagen de “Santa María de los Valles de Chiclayo” en cuyo honor fue establecido nuestro pueblo a la llegada de los Padres franciscanos el siglo XVI. “Los franciscanos fueron férreos defensores de advocación mariana hasta que el papa Pío IX la definió como dogma en 1854. Esta espiritualidad franciscana moderna también fue precursora de la devoción a la Inmaculada Concepción” (Artículo: “Fuentes para la iconografía franciscana”). Recordemos la importancia de la iconografía y el valor semiótico de las imágenes religiosas en aquellos tiempos “porque los naturales no tienen más entendimiento que los ojos, les ponen a la vista los misterios, para que queden en la fe más firmes” (Vetancurt Crónica trat II : cap. 3 : 42)
“La iglesia catedral, por ser el lugar donde el Obispo tiene su cátedra, es el centro de la Diócesis, es como la iglesia madre para todas las demás iglesias y comunidades cristianas existentes” (Tomado del artículo “La Iglesia Catedral” de Monseñor Jesús Moliné - Revista “Vida en familia”).

sábado, 28 de noviembre de 2009

El Primer Colegio de Señoritas de Chiclayo (1869)


El Semanario "Taymi" publicado en Ferreñafe el año 1892 publica las "Cartas Descriptivas del Departamento de lambayeque" dirigidas por el señor Prefecto Dr. Emiliano Carvallo al Consul General del Perú en Amberes. Dicho documento fue calificado por José Facundo Antón como "El primer intento por presentar una visión conjunta de la historia lambayecana, mucho antes de las conocidas monigrafías de Bachman y Miranda, efectuadas recien en el siglo XX" (Revista "Utopía Norteña" UNPRG - 1997). De la abundante información, que iré brindando por partes para aligerar la lectura, hoy les entrego la siguiente referida al Primer Colegio de Señoritas de Chiclayo.

El año 1869, habiendo triunfado la Revolución del Coronel José Balta, el pueblo de Chiclayo con autorización del oficial, confisca la casona de propiedad del coronel chotano Manuel Becerra (enemigo del revolucionario) ubicada en la cuadra 9 de la actual calle San José y que hoy alberga al "Palacio de Justicia". Se decidió fundar en el lugar el primer colegio para señoritas de Chiclayo y se le dió el nombre de "Nuestra Señora de la Concepción".

Fue uno de los colegios municipales del Departamento y a decir del recordado NIXA: "Fue el primer colegio municipal que se organizó conuntamente con los padres de familia, aunque el local donde se había instalado no reunía las condiciones adecuadas".

Su primera Directora fue la Sra. Petronila grandal (1869 - 1896) y la segunda la Sra. Rosa Hulsen (1896 - 1924).

La institución funcionó como internado recibiendo a señoritas de Ferreñafe, jayanca, Olmos y Motupe. Se dictaron clases en 1º, 2º y 3º de instrucción media a manera de escuela normal; por tal motivo produjo las damas más cultas de nuestra sociedad e institutrices notables por sus virtudes personales y habilidades didácticas, que luego mostraron al desempeñarse como maestras en diversos colegios del departamento.

En 1924 las lluvias producidas por el "Fenómeno del Niño" destruyeron el local y el colegio dejó de funcionar. Al año siguiente, el Presidente Augusto Bernardino Leguía y Salcedo (1863 - 1932) ordenó construir en el lugar el "Tribunal Correccional" o "Palacio de la Corte".

Particularmente me resulta gratificante el excelente recuerdo dejado por dicha institución educativa. merecen el honor de ser resaltadas por la historia las insignes maestras Ana María Morante, Sara Bullón, Mercedes Ortigas y las Directoras Grandal y Hulsen.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Historia Resumida de Zaña


Invocando a Dios y a la Santísima Virgen, el día 29 de Noviembre de 1563, Don Baltazar Rodriguez, capitán de los Ejércitos de su Majestad Felipe II de España y vecino de la ciudad de Trujillo; funda la Villa de Santiago de Miraflores del Valle de Zaña de los "Reynos del Perú", tal como podemos leer en el Acta de la única ciudad lambayecana con fundación española. No significa esto que Zaña existiera tan solo a partir de aquella memorable fecha. El cerro Corbacho, Popán, Huaca del Pato y Huaca Rajada (Sipán) son testimonio de la cultura forjada en aquel pedazo de cielo desde tiempos prehispánicos. Los Caminos de Inca, el del chasqui (entre Chérrepe y Cajamarca) y el Real (entre Quito y Cajamarca) cruzaron el valle. A lo largo de su recorrido, los españoles se sorprendieron con la cerámica, tejidos e instrumentos musicales, entre otras manifestaciones de su arte. Se sabe que camino a Cajamarca, Pizarro divisó el valle y quedó impresionado por su riqueza natural, la fertilidad de su tierra y su posición estratégica como ingreso a la sierra norte. La mirada del conquistador anunciaba la importancia de su presencia en el proceso de nuestra historia.
Fue Don Diego López de Zúñiga, "Conde de Nieva", Virrey del Perú quien autorizó la fundación. Actueron como escribano Don Diego Hernández Coronado y como testigos Antonio Prado, Antonio Gómez, Pedro Ramos, Francisco de Escobar, Juan Gallego de Aguila, Baltazar Luc y el mismo Baltazar Rodríguez quien, después de revisar la zona y consultar con personas entendidas fundó la villa "Junto al río y junto al Camino Real" ordenando que en el lugar designado se hiciese la Plaza de la villa.

Desde enero de 1564 los indígenas del valle fueron repartidos en calidad de mitayos y tributarios entre los españoles; para ello se usaron de intermediarios a los caciques adeptos a quienes correspondió como premio un solar. Se constituyó el cabildo, construyeron casonas y templos como "San Francisco", "La Merced", "San Agustín", "San Juan de Dios", "Santa Ana" y "Santa Lucía".

La villa prosperó pues brindó a los trujillanos la oportunidad de ascender social y económicamente, dedicándose a las actividades agrícolas (caña de azúcar, trigales, molinos y trapiches) así como al comercio. Con la buena fortuna surgen los clanes y hacendados. Fueron dos las familias o clanes notables de aquella época: Los palma y Vera, propietarios de una casona con alfombras, muebles tapizados, espejos de marcos dorados, cuadros, divanes, vajilla y candelabros de plata, una capilla privada, esculturas y 27 pinturas al óleo; y los Nuñez de Arce propietarios de Calupe, Cayaltí, Pomalca, Samán, Collud, Nampán, Focodán, Lanope y Callanca.

Tal prosperidad motivó la llegada de esclavos negros africanos debido a la desaparición de los indígenas víctimas del maltrato. Eran marcados con hierro candente (carimba) se dedicarían a trabajar en trapiches, fábricas de jabón, chacras y servicios domésticos. Los llegados pertenecían a las etnias Bantú, Cazimba, Auzaze, Tembo, Camerún, Sudán, Mandés, Mandinga, malinka, Susú y Salima. Eran castigados y asesinados, según su "falta", en el Cerro "La Horca".

En 1606, el día 21 de marzo, Llega a Zaña la luz de Dios en la persona de Santo Toribio Alfonso de Mogrovejo y Robledo, segundo Arzobispo de Lima. Lo hace en plena semana santa y se hospeda en casa del Padre Juan de Herrera Sarmiento. Santo Toribio se opuso siempre a todo tipo de abuso y exceso contra los indígenas y los negros. Su posterior muerte unos días después, constituye una de las primeras desgracias de zaña.

Poco tiempo después cambia el destino de la Villa. En 1680, Edwar Davis, temido pirata, en su nave "Tigre" repleta de marineros y cargada con 36 cañones; desembarca en Chérrepe y saquea Zaña durante siete días. El robo y el secuestro es la constante. Doña Mencia, joven aristócrata de la villa es secuestrada y se cobra la cantidad de 50 000 pesos como rescate. Los zañeron huyen a Lambayeque, Túcume, Illimo y Ferreñafe.

Luego el 15 de marzo de 1720 el pueblo sufre una terrible inundación por el desbordamiento de los ríos y acequias después de una lluvia de tres días seguidos. Esto arruinó por completo a la ciudad.

Decaída la ciudad, los españoles dejaron sus casonas al cuidado de los negros quienes celebraban por las noches "ritos paganos". Todos ellos, en un ruedo alumbrado por fogatas, músicos, cantantes y danzarines; al ritmo de palmas y tambores apreciaban a dos parejas al centro realizando una extraña coreografía de la cual nace el "Lundú". Según Luis Roca, otros ritmos zañeron son la "Saña", "Hablan los negros", "Sango" y "Baile tierra". La villa perdió prestancia, prosperidad y población. Nunca más sería la misma en importancia.

Ya en el siglo XIX, en 1874 el Subprefecto de Chiclayo Don José Arbulú indica que Zaña "al convertirse en distrito quedó con los siguientes límites: al norte con Chongoyape, al sur con Chepén, al este con Chota y al oeste con Reque" y lanzó la siguiente predicción "Zaña es un pueblo próximo a extinguirse". Antonio Raymondi había descrito a la villa, en 1868, como "un miserable villorrio en el cual se encontraban mezquinas casuchas".

En cuanto a su población. En 1862 fueron 2063 habitantes; en 1874 eran 2000 habitantes; en 1876 fueron 2759 y en 1896 fueron 2402 habitantes. Todas ellas cantidades muy lejanas a los casi 30 000 habitantes de la villa, entre fines del siglo XVII e inicios del XVIII, cuando era un corregimiento.

Nos ayudará a reconocer la importancia histórica de Zaña las siguientes palabras de Don Jorge Zevallos Quiñones "Tenía una vida económica muy notable en su desarrollo, favorecida por las sucesivas migraciones de labradores y nobles de la época; involucrando a aquel propicio ambiente la espontaneidad artística adherente en todo pedazo de tierra en donde se encuentra otra felicidad, tanto agreste como aristócrata. Tiene todo esto importancia decesiva y crítica en nuestra historia artística y costeña.

Nicomedes Santa Cruz y Brando Briones, entre otros destacados cantores populares, han hecho de zaña la musa de su inspiración. Con versos del segundo de ellos me despido:



Se bienvenido turista
a zaña hermosa ciudad
tierra de mucho pasado
y de mucha dignidad

Mi pueblo es dulce por fuera
no se si amargo por dentro
pero me siento contento
y ni reniego siquiera
se que de alguna manera
un día no muy lejano
agrupados como hermanos
esto se superará
somos concientes, realistas
y de mucha dignidad.







martes, 24 de noviembre de 2009

Breve historia de La Colonia China en Lambayeque


En 1935 la Colonia China era la más numerosa de todas las existentes en lambayeque. La "Revista Centenaria", publicada en dicho año con ocasión del primer centenario de la creación política de la Provincia de Chiclayo por la Empresa Editora Centenaria, da cuenta de la presencia de ciudadanos chinos desde 1860 en número de 1800. Las zonas más pobladas fueron Pátapo (264); Pucalá (50); Combo (50); Cayaltí (400); Tumán (390); Pomalca (400); Samán (30); y Capote (300). La mayoría vinieron contratados para labores agrícolas. El mestizaje entre los chinos y las mujeres peruanas dió como resultado a los "Tusan" (primera generación de nacidos en el Perú de padres chinos)

En 1864 se fundó la "Sociedad de Beneficencia China Chun Wa Huy Kung" de Chiclayo, siendo Don Puy Mau su primer presidente. Compran un local en la calle Vicente de la vega a 6500 soles obtenidos por cuotas voluntarias de los asociados. Contaban con dos amplios salones de recepción, departamentos para huéspedes, templo ("Guangong"), etc.

En 1886 en las instalaciones del actual Teatro Municipal ("Dos de Mayo") funcionó la primera compañía teatral china, integrada por once artistas venidos de Asia. Entre ellos "un injerto" natural de Pacasmayo que, mientras se educaba en China, al conocer que viajaba un conjunto artístico al perú, se enroló en el actuando con mucho éxito. El público bautizó a la compañía como "Tu tu chan" (derivado del sonido monótono de los instrumentos de la orquesta). Su verdadero nombre era "Pon You Ting".

La Colonia China contó con un moderno hospital ubicado en la esquina de la calle Siete de Enero y la avenida Pedro Ruiz en el antiguo barrio de "Chiclayo chiquito" que es hoy la zona donde se ubican el "Parque Obrero" y la Capilla de la Calle Leticia, cerca al Coliseo Cerrado. Dicho nosocomio tenía todas las comodidades, atendía a los ciudadanos chinos en condición de pobreza y costó a la "Sociedad de Beneficencia China" la cantidad de 7800 soles. Tenían los chinos un total de 67 pulperías en la ciudad de Chiclayo.

El local actual de la Colonia China ubicado en la cuadra 9 de la calle Vicente de la Vega, fue construído durante la gestión de César Koo y Enrique Chu Kuong, el año 1963. La moderna construcción fue apadrinada por Eduardo De La Piedra y Cecilia de De la Piedra.

Algunas de las familias chinas más reconocidas son los Li, Fong, Yep, Wong, Chu, Mau, Kong, Sam, Loo, Chung, Lau, entre otros.

lunes, 16 de noviembre de 2009

La Revolución de Don José Balta de 1868


Es bien sabido que el Coronel José Balta ingresó con 156 hombres, su estado mayor conformado, entre otros, por su cuñado Don Silvestre Gutierrez, y su secretario personal Don Ricardo Palma, a la ciudad de Chiclayo el 06 de Diciembre de 1867. Antes, había derrotado a las fuerzas del dictador Mariano Ignacio Prado en Trujillo, Otuzco y Cajamarca. Fue recibido en nuestra tierra con afecto notable, música, arcos triunfales, banderitas y serpentinas. El pueblo hizo suyo la causa de Balta y, al tiempo que la defendía, se jaraneaba al ritmo de congas (una especie de copla) con guitarra, arpa y cajón y letras alusivas a la causa revolucionaria y al coronel sublevado.

Un ejército del gobierno, encabezado por el Ministro de Guerra Don Pío Cornejo, llegó a Chiclayo y se enfrentó a un pueblo valiente que se defendía con bombas caseras, palos, machetes y fusiles de caza. En el punto mas grave del combate, Don Ricardo Palma se dirige al caudillo y pregunta sobre el desarrollo de las acciones; Balta responde "¿No oye usted la conga?". Mientras el pueblo cantara el espíritu se mantenía en alto. Tiempo mas tarde diría el tradicionalista "Quien no vió bailar la conga no ha visto cosa buena y sabrosa. Aquello era la resurrección de la carne, como dijo un arzobispo".

Una de las combatientes de Balta fue la negra Nevao quien resultó herida de bala en los combates finales en la noche del 6 de Enero y no pudo festejar el triunfo del coronel el 7 de Enero de 1868. La "Revista Centenaria" publicada en nuestra ciudad el año 1934 publicó el artículo titulado "Al pellejo negro no le entran balas de Don Bernal" que narra el encuentro entre la negra Nevao y el coronel Balta en circunstancias en que fue invitado a casa de la familia Perales, junto a su secretario y estado mayor.

Don Julián Perales y Don Manuel Maradiegue aportaron al caudillo una fuerte cantidad de dinero para pagar las deudas de la revolución que, dígase de paso, no eran pocas. Es en ese contexto en que se produce el encuentro entre la negra Nevao y "su coronel" quien se adelantó a ella y, abrazándola, le preguntó:

_ Negra, ¿Y la herida?

_ Mi amo, ya estoy buena. Al pellejo negro no le entran las balas de Don Bernal (En alusión a uno de los lugartenientes de Don Pío Cornejo).

Celebró la respuesta el coronel y tamando el paño serrano con que se tapaba la negra le puso, sin contar, varios puñados de plata.

El 11 de Enero de 1868, Balta dirige una proclama y su agradecimiento al pueblo de Chiclayo. El 12 de Enero se embarca desde la "Caleta de la Concepción de los valles de Chiclayo"(Pimentel) con destino a Lima.

Como presidente, Balta promovió la construcción de la Catedral, obsequió un manto de oro y plata a la Virgen Purísima y proyectó la creación del Departamento de Lambayeque con dos provincias(Chiclayo y lambayeque).

La calle "7 de Enero" nos brindará por siempre el recuerdo de un hombre y su revolución; del pueblo, su valentía y el ritmo de su conga; de la negra Nevao y su pellejo duro, donde no entran las balas.

viernes, 16 de octubre de 2009

Historia y Geografía Regional Lambayecana: Asignatura y Currículo de contenido Regional


¿Qué sentido tiene introducir la asignatura de Historia y Geografía Regional Lambayecana en el currículo escolar? A raíz de esta interrogante surgen otras: ¿Por qué se debe enseñar esta asignatura? ¿Qué contenidos hay que enseñar? ¿Cómo enseñarla? ¿Cuáles son los métodos y recursos adecuados para su enseñanza? ¿Qué respuesta debe dar a esta necesidad el Proyecto Educativo regional? Las respuestas nos proporcionarán el marco de referencia y los criterios para abordar pedagógicamente esta necesidad. Analicemos nuestra problemática:
A) La Historia y Geografía Regional Lambayecana, en el contexto inmediato, no es tratada a profundidad: El sistema educativo formal otorga un espacio irrelevante a la enseñanza de la Historia y Geografía Regional. Tal enseñanza se limita a los personajes, paisajes y fechas de fundación de las comunidades. La inclusión de esta asignatura en nuestros Planes de estudios contribuirá a la construcción de la identidad social y cultural permitiendo la interiorización de valores, costumbres y creencias consideradas como socialmente trascendentes.
B) La globalización de la comunicación aleja a las personas de las preocupaciones locales y cotidianas: La radio, televisión, diarios e Internet tienen una fuerte influencia en la divulgación de valores entre las personas de toda edad, especialmente entre los estudiantes. De ordinario, estos medios, proporcionan poca información sobre el desarrollo Regional, limitando su labor a la información general (Política, económica, policial, etc.) y dejando de lado la reflexión sobre el desarrollo de nuestra propia historia. La asignatura de Historia y Geografía Regional Lambayecana promueve la identidad cultural y el reconocimiento de lo propio, lo nuestro, lo que nos pertenece; ubicando a los estudiantes de manera diferente frente a la información proporcionada por los medios de comunicación masiva.
C) La enseñanza tradicional de la historia no promueve la curiosidad de los estudiantes por conocer e investigar sus raíces: Nuestro modelo educativo se ha centrado en la transmisión de información organizada para que los estudiantes la reproduzcan. Se ha preocupado por la memorización de datos, ideas, fechas, etc. Sin relacionar los datos entre ellos. Esta se ha convertido en la principal estrategia.
La asignatura de Historia y Geografía regional lambayecana promueve el empleo de una metodología de investigación histórica, participativa y de interacción didáctica; y, como consecuencia, estimula el análisis, la creatividad y la crítica como procesos de pensamiento necesarios para construir y reconstruir el conocimiento histórico.
En la obra “La enseñanza de las ciencias sociales” (1989 – Madrid, España) J. Domínguez nos dice: "enseñar los métodos de investigación histórica, equivale a enseñar el manejo de la información, a distinguir críticamente entre dato objetivo y juicio de valor, opinión y prejuicio, a extraer informaciones por inferencias, y a emitir juicios ponderados sobre asuntos o cuestiones discutibles".
D) la investigación de la historia y geografía local.
En general, los pueblos de nuestra región no cuentan con un sistema de conocimientos que den cuenta de su historia y geografía. Estos conocimientos son distintos a lo que la escuela transmite intencionalmente, consideran múltiples y profundas realidades, son dinámicos y forman parte del proceso constitutivo de nuestra identidad. Por su importancia, estos conocimientos, deben ser incluidos en el currículo escolar; pero exige un esfuerzo adicional de los maestros y estudiantes, quienes necesitan realizar una recuperación y sistematización para poder aprenderla.

viernes, 9 de octubre de 2009

La Prensa Escrita Lambayecana

En "Presencia Histórica de Lambayeque" (1985) Eric Mendoza Samillán incluye un artículo titulado "Periodismo Lambayecano" del recordado periodista José Arana Cuadra quien rememora a los protagonistas y los principales medios de información escrita que circularon a lo largo del pasado siglo XX. El vendedor de diarios Alejandro Lora es el primero al que recuerda. Sobre los diarios, semanarios y revistas, nos brinda una relación detallada de los mismos. Mi única labor fue ordenarlos cronológicamente. Espero sientan Uds. el mismo placer que yo al conocer la información alcanzada por Don José Arana.
En 1918 circuló "El país" y desde 1920 "El bién agrícola".


Entre los diarios de época que circularon en 1921 en Chiclayo, menciona: "El diablo cojuelo", "El diablo predicador", "La abeja" de Don Manuel Uchofen y Darío Garcés, "El martillo" de Don Rómulo Menchola, "El progreso" de Don Pedro José Soto, "El departamento" de Don fernando Luque, "El zeppelín" de Don Manuel Uchofen (hijo) y "La tarde" de Don Virgilio Pérez. También: "El juguetón", "Balnearios", "Palm beach", "Don Tiburcio" y "Doña Filo" de Don Elías Chunga.


En la década de los años 20, el Colegio Nacional de "San José" fue cuna de una entusiasta inquietud periodística, aportando publicaciones como: "El renacuajo", "Colónida y bronce", "La antorcha". Además, las publicaciones "El sol", "El moscón", "Ideal", "El veneno" y "Contraveneno" fueron redactados, entre otros, por José Eufemio Lora y Lora.



Luego surgen "Claridades" (1927) de Don Alejandro ortega, "Cultura" (1929) de Don Américo Manay, "Fiat lux" de Don Teodoro Cosmópolis y Don Fidel Arana, "Cronos" (1930) de Don Nicanor de la Fuente, "Caras y caritas" (1933) de Don Aurelio Salas, "Concordia" (1936) de Don José Arana, "Acción" (1936) de Don Ramón Larrea. "Oiga" (1939) de Don Tulio Campana y Don José Arana, "Momo" (1937) de Don José Felix Ríos, "Nor Perú" (1938) de Don Oscar Rivera, "Pienso, luego leo" (1939) de Don Alejandro Lora, "Fraternidad" (1939) de la Logia Mazónica, "Acción Católica" (1939) de Don Leonidas Febres.



En 1944 aparecen "El imparcial" de Don Humberto Chávez y "El Norte" de Don Manuel Tirado. A inicios de la década de 1950 aparecen "El país", "El tiempo" y "La Noche". En 1952 se publica por primera vez "La Industria" de Don Miguel Cerro. Luego surgen "El Ciclón", "Pungundún", "Región", "Huerequeque", "Huerequeque gráfico", "Avance" y "El Gráfico"



Luego: "Cosmos" (1953) de Don José Mejía Baca, "Nuestra tierra" (1958) redactado por Don Agustín Vallejos, "Al fin" (1960) de Don Alvaro Mesones, "Fotochic" (1960) de Don Manuel Herrera, "El Sanjosefino" (1965) redactado por Don Ciro Sagástegui, "Firruñap" (1965) de Don Héctor carmona circuló en Ferreñafe, "Acontecimientos" (1965) de Don Manuel Herrera y "Trapiche" de Don Hernán Acosta que circuló en Pucalá.



Solo me queda agregar a los actuales diarios "Correo", "El Norteño", "Expresión", "El Ciclón" y una diversidad de medios capitalinos que han hecho de Chiclayo su sede de distribución macrorregional: "La República", "El Comercio", "Perú21", "El Popular", entre otros.